lunes, 31 de marzo de 2008

Los tres mejores clasicómanos de la temporada

El dominio de la temporada de clásicas recae en estos tres hombres, tres ciclistas con más denominadores comunes de lo que parece

El comienzo arrollador de André Greipel, con cuatro etapas y la general del Tour Down Under. La inusitada combatividad de Cadel Evans en el que puede ser el mejor año de su carrera, con etapas en Andalucía y París – Niza, además de la victoria en la general de la Semana Coppi-Bartali. Los buenos triunfos del ilustre Davide Rebellin, con la general de París – Niza y el Tour de Haut Var. Todos quedan sin duda alguna pequeños ante la enorme temporada realizada por estos tres corredores: Fabian Cancellara, Philippe Gilbert y Sylvain Chavanel. Los grandes nombres de lo que llevamos de año.


La temporada de Fabian Cancellara asombra a propios y extraños. Se conocía su clase, su fuerza, sus condiciones… Pero este año, además, ha surgido en él un hambre de victoria casi impropia para un ciclista que lleva más de un lustro en la auténtica élite mundial. Su año comenzó con la victoria en el prólogo de la Vuelta a California; siguió con dos semanas de ensueño donde se anotó Monte Paschi Eroica, etapa y general de Tirreno – Adriático y, como joya de la corona, su enorme triunfo en Milán – San Remo. Cuenta con 27 años y un margen de progresión evidente, que puede llevarle a la categoría de leyenda en un futuro. Contrarreloj, pavés o mero llano; salvo la alta montaña, nada se resiste al suizo.

El belga Philippe Gilbert marca sus diferencias también en cualquier terreno. Cierta carencia en contrarreloj y falta de recuperación en las carreras por etapas son sus únicos defectos. Y es que con 25 años (26 en Julio) tiene también margen de mejora para convertirse en un corredor muy importante desde el punto de vista de la historia del ciclismo. Esta temporada reúne un impresionante palmarés: dos trofeos y la general oficiosa de la Challenge de Mallorca, dos victorias casi apoteósicas en Het Volk y Le Samyn. En el monumento de Milán – San Remo alcanzó la tercera posición; ayer, en Flecha Brabançona, fue segundo. Clase, combatividad y potencia son sus virtudes; y, lo más importante, las refleja en cada una de sus actuaciones.

Sylvain Chavanel y Phillipe GilbertPor su parte, Sylvain Chavanel es el primer francés que adquiere la categoría de estrella mundial este siglo. Es el más maduro de los tres, con 29 años; también el más maltratado por una prensa elogiosa que le exigía ser el maillot amarillo del Tour. Sin tener en cuenta que, realmente, sus características establecen que las grandes vueltas no son su terreno. Posee cierta impericia para carreras de más de doscientos kilómetros, lo cual también se evidencia en una capacidad de recuperación entre esfuerzos muy baja. Eso le inhabilita para estar entre los mejores en una gran vuelta. Compensan sobradamente este defecto su genialidad: combativo hasta el extremo, se deja ver en cada carrera y en cualquier terreno. Es capaz de brillar en finales en alto y en contrarrlojes; en carreras de pavé y en perfiles rompiernas. Este año ha acumulado una gran cantidad de puestos de mérito, con victorias de etapa en el Tour del Mediterráneo y París – Niza; además de sus dos bellos triunfos de esta semana en clásicas belgas de prestigio como son A Través de Flandes o Flecha Brabançona. Podría aspirar a ser el ciclista total si no fuera por la citada falta de fondo.

Ahora, estos tres corredores se postulan como los tres grandes favoritos a la victoria en el Tour de Flandes, como lo han sido siempre a lo largo de esta temporada de clásicas que ahora llega a su punto álgido. Deberán luchar entre ellos, además de contra sus limitaciones. Pero no cabe duda de que, mientras pelean, darán un tremendo espectáculo.

Fotos: Diario Sport y PezCyclingnews

domingo, 30 de marzo de 2008

La aventura italiana de Diego Milán

Tras un invierno de dificultades correrá en Acqua e Sapone
21 de Marzo, Arueda.com

A sus 22 años, Diego Milán está considerado como uno de los mejores ciclistas de su generación. Sprinter con vocación de clasicómano, combativo y buen gregario si es menester, lleva la friolera de quince años dedicado al ciclismo. Al principio, en las filas del C.C. Almansa, dirigido por su padre: desde benjamines hasta amateur, enrolado en el mítico Caja Castilla La Mancha sub 23. Fueron trece años brillantes, de progreso constante, que le llevaron a ser Campeón de España como Cadete e incluso a participar como Junior en el Mundial de Hamilton.


A los 20 años, Diego recibió la llamada de José Luis de Santos para integrarse en el nuevo Grupo Nicolás Mateos, que partía como filial continental de Saunier Duval. Estuvo dos temporadas en el equipo, y éstas “fueron como estar en casa”. Su rendimiento puede definirse como bueno, ya que se granjeó un palmarés lleno de puestos de mérito y que, además, incluía un triunfo de etapa en la Vuelta a Madrid 2006. Por no hablar de un magnífico quinto lugar en la Lieja – Bastogne – Lieja sub 23, donde le perjudicó la llegada en velódromo. Fueron, en definitiva, dos años fructíferos en los que, además de participar en otros dos Mundiales (Salzburgo y Stuttgart), vivió una enriquecedora experiencia en el Tour del Porvenir. “Mi intención era disputar las etapas al sprint. Pero fue una vuelta muy loca; con sub23 y solo seis ciclistas por equipo... En la única llegada masiva fui tercero, detrás de Edvald Boasson Hagen [actualmente corredor de High Road] y Martin Kohler, que llegó fugado”. Además, demostró talante de buen gregario (“después de esta etapa, me dediqué a estar al lado de Beñat Intxausti y Herrada; me encanta trabajar para un líder”) y de ciclista combativo (“en la penúltima etapa estuve en fuga desde el kilómetro 5 hasta a falta de 8 para la meta, con cuatro corredores más; pasé por seis puertos en cabeza”). Después, ya en el Campeonato del Mundo sub 23 de Stuttgart, las cosas rodaron mal: “un accidente casero días antes de la carrera me impedía apoyar las manos bien en el manillar; tuve un mal día y, encima, se me averió la cadena a poco de meta, impidiéndome realizar un puesto decente en la llegada”. Empezó el calvario…

… Que siguió este invierno, cuando vivió la cara B del ciclismo. Su escuadra estuvo en la cuerda floja la mayo parte del invierno y, finalmente, desapareció; tras esto, perdió un tiempo de oro negociando con equipos “que nunca decían sí”, alguna experiencia polémica y triste… “Llegabas a pensar que en realidad no valías como ciclista, muchos directores te hacían dudar de ti mismo con sus respuestas”, relata con amargura. Pero todo esto lo soportó “gracias a mi familia y amigos, porque hubo momentos de desesperación; por ellos estoy aquí…”

“Aquí” es Acqua e Sapone, equipo italiano al que llegó “fruto de la ayuda de un par de personas de España que me pusieron en contacto con un manager italiano; le explicaron mi situación y se interesó mucho en ayudarme porque sabe que puedo ser buen corredor el día de mañana. En poco tiempo nos pusimos en contacto con Masciarelli [manager de Acqua e Sapone]; y en Navidad lo tenía hecho, tan solo faltaba la firma”. Los inicios fueron un poco difíciles: “Llegue algo acojonado porque era el único español y, además, el último en incorporarme al equipo. Pero me quedé impresionado con el buen ambiente que hay en esta squadra, en Italia todo es distinto. El trato al ciclista es mejor; no digo que en España sea malo, pero aquí es mejor”, asevera. Y concluye con una frase reveladora: “Me están tratando de maravilla y siento que soy querido, algo que si hubiera fichado por equipo español quizá fuese difícil”.

El objetivo para este año está claro: “trabajar para Luca Paolini en las clásicas y aprender mucho de él. Siempre ha sido un ciclista que me ha llamado la atención, poder estar con él en el equipo es todo un sueño para mí. Además, desde el primer día solemos hablar; es uno de los compañeros con que más confianza tengo. Correremos bastante en Bélgica y estamos pendientes de la invitación del Tour de Flandes”. Su calendario, pues, empezó en la Clásica de Almería y la Vuelta a Murcia; seguirá con los Tres Días de la Panne y Gante – Wegelvem; y, ya en mayo, Vuelta a Asturias y Clásica de Alcobendas.

Esta es la aventura de Diego Milán, uno de los mejores corredores de su generación desde la categoría cadete y que buscará confirmar sus cualidades fuera de nuestras fronteras ante la precariedad de ofertas que se estila en el ciclismo español.

viernes, 21 de marzo de 2008

Repaso a los favoritos de Milán - San Remo (II)

II - Los outsiders

Este año, la inclusión de la Pomepeiana les da mayor margen. Amplía sus opciones de victoria. Los clásicos Cipressa y Poggio, donde tan importante es la subida como la bajada, constituyen junto al citado Pompeiana el momento en que se jugarán sus bazas, atacando desde lejos; su gran momento, en definitiva. Son aquellos cuyas cualidades están fuera de toda duda, cuya condición física les coloca un punto por encima del resto de ciclistas no-sprinters. Son aquellos que sueñan con imponerse en San Remo, en solitario y por delante del pelotón.



Fabian Cancellara [CSC]

A un nivel diferente, es el próximo Lance Armstrong. El hombre de los siete Tours avasallaba a sus rivales en julio y, como mucho, junio; no sabía [ni quería saber] hacer otra cosa que ganar en los Campos Elíseos. Cancellara, el suizo de CSC que en su día formara parte del memorable GS III de Mapei, es capaz de avasallar a sus rivales en cualquier terreno que no sea alta montaña. Sus cualidades para el llano, el pavé, la lucha en solitario, el plato grande… estaban de sobra acreditadas. Ahora, se unen a la facilidad insultante que ha demostrado para subir muros y colinas de cierta entidad, aunque sea menester para ello sufrir sobre la bicicleta de manera impropia para un ciclista de su clase.
Cuatro victorias jalonan su palmarés este año: prólogo de la Vuelta a California, la novedosa Monte Paschi Eroica, contrarreloj y general de Tirreno – Adriático. Esto constituye una carta de presentación temible para un ciclista capaz de hacer saltar la banca atacando al bravo pelotón en el último kilómetro, como ya hiciera en el Tour 2007 (concretamente, en Compiegne). Así, la reedición de una victoria como la de Tchmil en 1999, con un tremendo demarraje a 500 metros de meta, parece al alcance de su mano.

Alessandro Ballan [Lampre]

Se ha dejado ver con más corazón que cabeza en este principio de temporada, con ataques de pura potencia que dejaban boquiabiertos a sus rivales; estos se limitaban a reorganizarse para cazarle en el llano. Ante él, no había opción a contestar en solitario.
Como puesto de mérito para un ciclista de clase mundial como él solo destaca el segundo lugar de la Monte Paschi Eroica que se adjudicó Cancellara. Sus opciones pasan por el ataque lejano… o incluso el sprint, disciplina donde ha demostrado de sobra desenvolverse perfectamente.

Davide Rebellin [Gerolsteiner]

El veterano clasicómano italiano parece encontrarse ante una de sus últimas oportunidades de triunfar en una carrera que históricamente se le ha resistido; cuarto en 1995 es su mejor resultado. El momento de forma parece propicio, tras adjudicarse el Tour de Haut Var y París – Niza este último mes; el recorrido, con más dureza acumulada, también.

Filippo Pozzato [Liquigas]

Al ‘Príncipe’, con 27 años, le ha llegado la hora de ser Rey. Una reedición de su triunfo en 2006, sorprendiendo a propios y extraños, sería una buena manera de encaramarse al trono. Cuenta con la misma baza de Ballan: poderío suficiente para jugársela al sprint o a la escapada. El Giro de Grosseto y una esperanzadora actuación en Tirreno – Adriático le postulan como un buen candidato a la victoria.

Paolo Bettini [Quick Step]

No inspira la sensación de poder, de respeto, de hace bien poco. Ha demostrado ser humano tras acabar el último la Monte Paschi Eroica, tan solo por la ambición de terminarla; además, su momento de forma parece un tanto precario. Solamente su actitud y su clase innata (que no es poco) le avalan como aspirante al triunfo.

Danilo Di Luca [LPR]

Su exilio en LPR, perjudicado por ese absurdo llamado Pro Tour, hace que Danilo se plantee esta Milán – San Remo con un aire diferente. Sin la presión que implica ser el líder de un gran equipo, podrá llevar a cabo tácticas más “descabelladas”, como el ataque lejano; o esperar a que la carrera se lance para jugársela con más lógica en el desenlace final del Poggio. Los resultados obtenidos no representan su estado de forma, que tiene poco o nada que envidiar al de muchos otros favoritos.

Philippe Gilbert [Française des Jeux]

El belga parece haber perdido ese punto extra, casi mágico, que acompaña al ciclista que además de en forma se encuentra en estado de gracia. Tras sus triunfos en la Challenge de Mallorca, Samyn y Het Volk, un discreto papel en París – Niza hace que sus opciones de victoria en Milán – San Remo bajen enteros.

La segunda fila de outsiders la componen escaladores y clasicómanos cuyo momento de forma no es el ideal; casos como el de Riccardo Ricco’ (Saunier Duval), cuya presencia es dudosa por el momento; o Rinaldo Nocentini (AG2R), cuyo rendimiento en París – Niza fue menor de lo que indica su segundo puesto. También aparecen algunos corredores a los que quizá les falte un punto de nivel para plantear una alternativa real al triunfo, como Sylvain Chavanel (Cofidis), líder un día en París Niza; Joaquín Rodríguez (Caisse d’Épargne), vencedor de etapa en Tirreno – Adriático; o Carlos Barredo (Quick Step), que hizo lo propio en París – Niza.

Fotos: BBC / Cyclignews

jueves, 20 de marzo de 2008

Repaso a los favoritos de Milán - San Remo (I)

I - Los sprinters

Son los hombres destinados a disputarse la victoria en la lucha de la volata, buscando con nerviosismo referencias, ruedas buenas; evitando codazos, bandazos y entorpecimientos tácticos realizados por los lanzadores de sus homólogos en otros equipos. Kamikazes sobre ruedas, dispuestos a obtener el momento de mayor gloria del año (quién sabe si de su carrera) a costa de su salud y a más de 60 kilómetros por hora.


Óscar Freire [Rabobank]

Sin duda, el aspirante número uno a la victoria; incluso las casas de apuestas online, como Bwin ó Miapuesta, le dan ganador.
Y, en este caso, resulta difícil no darles la razón a los apostantes. El gran momento de forma que ha exhibido en Tirreno – Adriático, con dos victorias de etapa y una insultante sensación de superioridad en casi cualquier situación gracias a su inteligencia táctica, unido a su condición de vigente campeón de la carrera, le coloca como el rival a batir.

Alessandro Petacchi [Milram]

Ha disputado siete sprints esta temporada; concretamente, en el GP Costa de los Etruscos, en tres etapas de la Vuelta a Andalucía, en otra de la Vuelta a Valencia y en dos parciales de Tirreno – Adriático. De estas siete volatas, en seis se ha hecho con la victoria; solamente le ha superado Óscar Freire en uno de sus dos duelos en la “Carrera de los dos mares”.
Esta buena estadística conlleva que se le considere como aspirante al triunfo en la nueva llegada de Italo Calvino, que sustituye a la Via Roma donde el de La Spezia ya se impusiera en 2005, en este caso con los colores de Fassa Bortolo

Thor Hushovd [Credit Agricole]

Tras un año relativamente aciago, el noruego parece haber vuelto por sus fueros esta primavera, o incluso mejor. En París – Niza deslumbró con una combatividad que hasta ahora no se le había visto, provocando cortes aun siendo portador del liderato que obtuvo tras birlarle la victoria en el prólogo al vasco Markel Irízar.
Así, en esta Milán – San Remo parece destinado a mejorar su tercer puesto de 2005; ya sea con su poderoso sprint… o con un ataque en el Poggio, la Cipressa o la nueva Pomepiana

Tom Boonen [Quick Step]

No corren buenos tiempos para el otrora prodigio belga. Parece ser que la maldición del arco iris de Madrid 2005 se manifiesta ahora, en este momento. Tras adjudicarse cuatro etapas y la general en la Vuelta a Qatar, además de otro parcial de la Vuelta a California. Tras esto, su papel en las carreras donde ha competido ha sido más bien triste: cuarto en Kuurne, un paupérrimo 85º lugar en Het Volk, y totalmente desapercibido en Tirreno – Adriático.
Milán – San Remo se plantea para él como una oportunidad de reivindicación, de demostrar que lo suyo no es ni será flor de un día, que este año puede andar como lo hiciera en 2005 y 2006.

Además, en una segunda fila de velocistas se encuentran Enrico Gasparotto (Barloworld), que luchó codo con codo con el apabullante Fabian Cancellara por la general de Tirreno – Adriático; Danilo Napolitano (Lampre), ganador de etapa en Qatar y Grosseto; Robbie Mc Ewen (Predictor), que afronta la cuesta abajo de su carrera con cierta dignidad aunque sin la chispa de antaño; el triplete de High Road, formado por Gerald Ciolek, Bernhard Bisel y Vicente Reynés; y, finalmente, otros dos españoles como son José Joaquín Rojas (Caisse d’Épargne), bastante recuperado de su caída en Mallorca; y Koldo Fernández de Larrea, cuya participación con Euskaltel estaba en duda pero que sin duda se encuentra en buena forma tras su victoria de etapa en la Vuelta a Murcia.

sábado, 15 de marzo de 2008

Riccardo Ricco', en su año clave

Tirreno – Adriático, su carrera fetiche, le retrata por completo

Pertenece a la que puede convertirse en una de las generaciones doradas del ciclismo, la del 81-83: Contador, Cunego, Valverde, Cancellara, Pozzato… por citar tan solo unos pocos… Debutó como profesional con 22 años, acompañado de mala fama de díscolo, también con polémica porque el director de Saunier Duval Joxean Fernández Matxin quiso que corriera su primer año en el continental Grupo Nicolás Mateos… Es Riccardo Ricco’, superclase, la Cobra.


Se le considera clasicómano a la vez que vueltómano. El terreno donde más cómodo se encuentra es la escalada, ha demostrado saber volar tanto en muros (cuarto en la Flecha Valona 2007), como en media montaña (segundo en el Giro de Lombardía 2007), como en alta montaña (ganador en las Tres Cimas de Lavaredo 2007, en el marco del Giro d’Italia). Además, posee una calidad innata para romper en sprints; tiene esa clase que le hace aparecer como outsider siempre que haya algo de dureza antes de la volata.

Tras su enorme Giro 2007, donde junto a Simoni y Piepoli formó un trío capaz de poner en jaque varias veces la carrera a favor del equipo Saunier Duval, este año se le va a pedir luchar por la general de verdad. Ha demostrado consistencia, una apreciable valentía, impetuosidad, cierta regularidad (posee el día malo típico de casi todos los vueltómanos, pero es algo con lo que hay que contar) y además tendrá a su disposición un buen equipo; Leonardo Piepoli y Rubén Lobato entre otros.

Hay, sin embargo, dos cosas que juegan en contra de Ricco’. La primera es su juventud, ya que con 25 años aún le faltan tres para alcanzar la plena madurez que le haga afrontar con seguridad que su objetivo sea ganar una gran carrera. La segunda, más importante, es su impericia para la lucha contra el reloj. Nunca ha tenido un buen rendimiento en la disciplina, a pesar de que en los prólogos esta carencia queda disfrazada por su explosividad. Buen ejemplo del perjuicio que le supone esto es la Tirreno – Adriático 2007, que perdió en la crono final.

Y es que Tirreno – Adriático es la carrera de Ricco’, la que retrata sus virtudes y sus defectos. La valentía se vio en 2006, cuando siendo un neoprofesional se enfrentó en sendos sprints a monstruos como Freire o Petacchi. La explosividad, la calidad, la consistencia, se vieron en 2007 cuando se adjudicó dos etapas seguidas. Ahora bien: su carencia en la lucha individual también se dejó ver en dicha edición, cuando desperdició una buena oportunidad de llevarse la carrera tras realizar una irrisoria contrarreloj. Este 2008 se dejó ver la valentía en la segunda etapa, con una fuga lejana siendo el principal favorito; también se vio la impetuosidad, fruto de la inexperiencia. Esta impetuosidad es un arma de doble filo que conduce por un lado al desgaste “positivo”, y por otro lado a la competitividad desmesurada y el “pique”. Al final de la etapa citada, su enfado ante el afilador que hizo con Linus Gerdemann en el sprint le llevó a cruzar la línea de meta a pie y arrojar la bicicleta al suelo, con rabia. Feo espectáculo, adrenalina pura.

Hoy, en el primer paso por el temible Montelupone, sufrió una caída. Ésta le ha dejado magullado, hasta el punto de llevarle a terminar cuarto por la cola la etapa de hoy, a 16 minutos del ganador Purito Rodríguez. “Me duelen la cadera y la pierna”, ha dicho; mañana no saldrá. De esta caída se pueden sacar dos lecturas. La negativa es que retrasará su preparación y quizá hará que llegue justo al Giro d’Italia. La positiva es que es una caída que le hará madurar, de las que curten al corredor. Le demostrará que, aún siendo Cobra, ese dulce veneno llamado adrenalina debe racionarse.

Web oficial de Riccardo Ricco'
Riccardo Ricco' en Cycling Quotient

Fotos: Cyclingnews

miércoles, 12 de marzo de 2008

Carlström gana y Chavanel se coloca líder en París-Niza

Clement L’Hottelerie, el otro gran protagonista de la etapa

Casi 160 kilómetros de fuga y cinco puertos de montaña superados, uno de ellos de primera categoría, han constituido el mérito del finlandés Kjell Carlström (Liquigas) y el francés Clement L’Hottelerie (Skil-Shimano) en la tercera etapa en línea de esta París – Niza; el ganador “real” fue Carlström, si bien L’Hottelerie dio una auténtica exhibición de combatividad que le da a conocer para el gran público tras su segundo lugar en la Vuelta a Andalucía, que ya le situó en el mapa ciclista


El dúo ganador se separó del pelotón en el kilómetro ocho, con la compañía del australiano de CSC Bradley McGee. La máxima ventaja del grupo fue de 11:30, siendo ésta de apenas cinco minutos en el inicio del último puerto, la Croix de Chaubouret, dónde McGee cedió ante el empuje de un L’Hottelerie que tomó el mando de la fuga y marcó el ritmo durante toda la subida.

Por detrás, la lucha comenzó a pie de puerto. El hasta ahora líder Thor Hushvod fue uno de los primeros en atacar, dando origen al primer corte serio de la jornada; un grupo de una decena de ciclistas liderados por un entregado Christophe Moreau (Agritubel), y entre los cuales se incluían Damiano Cunego (Lampre), Yarloslav Popovych (Silence-Lotto) y los españoles Barredo (Quick Step) y Losada (Caisse d’Épargne). Este grupo, sin embargo, fue neutralizado por el equipo Rabobank, que trabajó para un Robert Gesink que podría confirmar aquí con un podio o incluso la victoria su brillante porvenir.

Tras ser anulada esta fuga, el catalán Eduardo Gonzalo (Agritubel) se aventuró en solitario con un ataque que, en principio, no movió a ninguno de los ciclistas punteros. Fue el checo Roman Kreuziger (Liquigas) el siguiente en demarrar, rebasar a Gonzalo y marcharse en solitario a por los fugados. Por detrás, tras una serie de escarceos fueron Sylvain Chavanel (Cofidis), un fortísimo Damiano Cunego (Lampre) y el esforzado Carlos Barredo (Quick Step) los que tomaron la iniciativa. El asturiano no aguantó dentro del grupo; sin embargo, italiano y francés sí supieron imponer un ritmo que les condujo hasta la rueda de Kreuziger. Se constituyó así un incesante trío en el cual el más beneficiado era Chavanel, que se ponía así en condiciones de alcanzar el liderato. La reacción por detrás, espoleada por la voluntad de Igor Antón (Euskaltel) y Moreau, provocó que no marcaran demasiadas diferencias al coronar el puerto.

El descenso ofreció un bonito espectáculo. Mientras el dúo cabecero se entendía, dando buenos relevos y manteniendo distancias, el trío de hombres fuertes no hacía lo propio y dependía únicamente de los tirones de Cunego y, finalmente, Chavanel; Kreuziger no tiró en ningún momento, sabedor de que por delante estaba su coequipier Carlström. El grupo de favoritos acabó por absorber a estos tres ciclistas. Por delante, era L’Hottelerie quien volvía a tomar la responsabilidad ante el conservadurismo de su compañero de aventuras. Esto fue la sentencia para el francés, que vio como Carlström le superaba con facilidad en el sprint final. El grupo trasero arribó a cuarenta y tres segundos con casi todos los hombres fuertes de la carrera.

Así, el liderato de la general recae en el francés de Cofidis Sylvain Chavanel por delante de Karsten Kroon (CSC) y los españoles Luis León Sánchez (Caisse d’Épargne) y Gorka Verdugo (Euskaltel).

Foto: Cyclingnews

lunes, 10 de marzo de 2008

"Debo consolidarme entre los sprinters"

Entrevista a Koldo Fernández de Larrea
7 de Marzo, Arueda.com

A sus 26 años, el ciclista de Euskaltel – Euskadi ya está considerado como uno de los mejores sprinters de España. Vitoriano de nacimiento, se presentó al gran público con un excepcional Giro en 2006, donde solamente una caída en la séptima etapa le apartó del lucimiento individual en las volatas. El año pasado realizó también buenas actuaciones en el Giro de Italia y la Vuelta a España; pero sobre todo se adjudicó una victoria de campanillas en la última etapa de Tirreno – Adriático. Este año repite calendario en el que es su quinto año como profesional.

¿Cómo recuerdas tu primer Giro de Italia?
De mi primer Giro pues tengo buenos y malos recuerdos. Hay una parte buena en la que estuve luchando con McEwen y muchos de los mejores sprinters del mundo. Pero hay otra parte mala, ya que en la séptima etapa me pegué un buen leñazo al caer por un barranco. Tengo esos dos recuerdos del Giro.

Desde la distancia, ¿cómo ves tu victoria en Tirreno – Adriático?
Bueno, yo creo que la primera victoria como profesional siempre es especial. Desde luego que te cambia un poco la mentalidad, ves que puedes estar con los mejores. Personalmente, yo tenía muchas ganas de conseguirla y fue un paso adelante

¿Cómo cambió Euskaltel con el relevo de Julián Gorospe a Igor González de Galdeano?
Han sido diferentes. Igor conoce un ciclismo más moderno, estuvo con Manolo [Sáiz] y además es un hombre más joven que conoce mejor los adelantos. Julián también tenía sus cosas buenas, era de otra época… Como en todos los equipos, a veces hay cambios y todos tienen sus cosas buenas y malas.

¿Te atraen las clásicas?
Sí, sobre todo la París-Roubaix. La he corrido ya dos años y esta temporada vuelvo a ir

¿Dónde ves tu techo?
[Duda] No sé. Yo creo que debo consolidarme entre los sprinters y estaría bien conseguir unas cuantas victorias al año

¿Cuáles son tus objetivos para este 2008?
Rendir bien en el Giro, mi principal objetivo, y después la Vuelta a España.

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