lunes, 28 de abril de 2008

Cinco nombres que destacaron este fin de semana

Sergio Pardilla Al ciclista de Burgos Monumental ya se le ha quedado pequeña la categoría continental. Es un escalador magnífico al cual solo le ha faltado un poquito de actitud para lucha por las generales. Posiblemente la delegación de las funciones de director de Julio Andrés Izquierdo en José Luis de Santos ha ayudado a su consolidación como ciclista. Si el año que viene no ficha por un profesional, el ciclismo habrá sido injusto con él.

Manuel Calvente Sorprendió a propios y extraños su fichaje a última hora por Contentpolis – Murcia; sus dos últimos años en Agritubel habían sido un tanto desilusionantes, no hizo prácticamente nada. Sin embargo, el buen hacer que demostró en la Vuelta a España 2005 (22º) pesó más que esas dos malas temporadas. Y el tiempo dio la razón al mánager de Contentpolis – Murcia, Ginés García: victoria en la Vuelta a La Rioja para Calvente, y el viento sigue soplando a favor de la maltratada estructura murciana.

Diego Milán Casi se queda sin equipo para esta temporada. No lo hizo, y finalmente fichó por Acqua e Sapone, avalado por su calidad y su experiencia internacional. Ha rayado a buen nivel en todas las carreras que ha disputado (incluyendo los exigentes Tres Días de la Panne) y en la segunda etapa de la Vuelta a La Rioja aportó al equipo una victoria que confirma su valía. Su enorme valía.

Francisco José Pacheco Hace ya dos años corría en el Garcamps-CV. Tenía 24 primaveras, y pocas opciones de dar un merecido salto a profesionales. Finalmente, hizo el camino de las montañas hasta el mar, desde Valdepeñas hasta Portugal, y firmó con Barbot-Siper. El año pasado consiguió una victoria trascendental en la Volta a Portugal, y esta semana se ha adjudicado dos etapas de la Vuelta a Extremadura. Junto a Ventoso, Sobrino y Benítez conforma la generación de sprinters españoles surgida entre dos superclases: Óscar Freire y José Joaquín Rojas.

Manuel Lloret Recalificado este año, inexplicablemente recalificado. No se me ocurre ningún equipo español en el cual no tenga hueco, ya que posiblemente es uno de los cinco mejores rodadores de España. Incluso puede que algún día sea el mejor, pero para que esto suceda no se puede permitir un año sin progresión como este 2008. En Extremadura, con el maillot del Comunitat Valenciana aficionado, se revindicó con una victoria en solitario. No debería ni siquiera hacerle falta.

He dicho cinco nombres. Para terminar, una imagen:

jueves, 24 de abril de 2008

Liquigas ficha a Basso

La escuadra italiana desafía al “sistema”
24 de Abril, Arueda.com

El equipo italiano Liquigas – Bianchi se ha hecho con los servicios del actualmente sancionado por dopaje Iván Basso para los años 2009 y 2010 según anuncia la Gazzetta dello Sport. El sueldo a percibir por Basso, siempre según el prestigioso diario italiano, rondaría el medio millón de euros por temporada más incentivos.


Iván Basso fue suspendido por su implicación en la Operación Puerto el 15 de Junio de 2007 con dos años de sanción, siéndole descontado de esta suma los casi ocho meses que pasó sin correr mientras el proceso estuvo abierto. Así, estará en condiciones de volver a competir el día 24 de Octubre de este mismo año, aunque la lógica dicta que se esperará hasta 2009 para que el controvertido ciclista de Varese haga su debut con el maillot de su nuevo equipo, Liquigas. El ciclista, actualmente representado por Giovanni Lombardi, no ha dejado jamás de entrenarse durante su sanción: llegó a acumular 30.000 kilómetros sobre la bici en 2007.

Cabe destacar, por otra parte, que este fichaje representa todo un órdago de Liquigas a los rectores del moribundo UCI Pro Tour. La escuadra italiana se vio obligada el invierno pasado a desprenderse de su gran estrella, Danilo Di Luca, debido a que en aplicación del código ético éste no debía correr jamás en su escuadra al estar implicado en la turbia trama de dopaje ‘Oil for Drugs’. En el caso concreto de Iván Basso, el ciclista no debería correr hasta 2011 en ninguna carrera o equipo UCI Pro Tour; ya que el nombrado código ético establece que un corredor suspendido por dopaje debe esperar hasta dos años después de ver cumplida su sanción para competir de nuevo en la élite mundial.

No sabemos si finalmente Basso llegará a correr de nuevo en las carreras apropiadas para su valía como ciclista. Lo que sí sabemos es que los cimientos del UCI Pro Tour se resquebrajan cada vez más ante las faltas de respeto de los organizadores, ávidos de un sistema más justo y más beneficioso para ellos; y también frente a los desafíos planteados por los equipos, cada vez más conscientes de que un circo cerrado, hipercontrolado y regido por normas absurdas no les conviene en absoluto. Para muestra, un Basso al que esa misma cerrazón, ese hipercontrol y esas normas incomprensibles casi dejan fuera de lo que prácticamente es su vida.

jueves, 17 de abril de 2008

"Tengo más ilusión que nunca"

Entrevista a Héctor Guerra
17 de Abril, Arueda.com

Nacido en Villaviciosa de Odón (Madrid) hace ya 29 años, Héctor Guerra es uno de los ciclistas españoles menos valorados en su patria... aunque muy reconocidos fuera de ella. Líder del equipo portugués Liberty Seguros (donde corren también los hermanos Nozal y Koldo Gil), pasó a profesionales gracias a un buen año como aficionado refrendado con una enorme actuación en la Clásica de los Puertos. Tuvo que salir del equipo Relax debido a cambios en la dirección del equipo (Suárez Cueva sustituyó a los hermanos Pérez) y, desde entonces, desarrolla con bastante éxito su carrera en Portugal.


Tu primera aparición con profesionales fue la Clásica de los Puertos 2002, donde vistiendo los colores de la selección española de aficionados fuiste sexto, codeándote con grandes como Mancebo y Sevilla. ¿Cómo recuerdas esa carrera?
Fue una carrera un especial, aquel día me jugaba el paso a profesionales y tenía que darlo todo para hacer una buena carrera. Te puedo decir que de la subida a Navacerrada no recuerdo mucho, subí entre 190 y 200 pulsaciones todo el rato, sólo recuerdo gritos y la rueda de Mancebo. Pasar aquel alto de montaña en el grupo de cabeza fue dar un gran paso al frente.

¿Por qué dejaste Relax? ¿No tuviste la confianza del director o fueron mejores las ofertas foráneas?
Dejé Relax porque no me quisieron. Fue un año muy complicado para muchos, ya no sólo ciclistas sino masajistas, mecánicos, corredores y algún director. Yo tenía la confianza de José María y Maximino Pérez, todas las personas de su entorno fuimos a la calle.

¿Qué balance haces de los años que corriste en Relax?
El balance es 50% bueno y 50% malo. El primer año me adapté muy rápido a la categoría y los directores confiaron de inmediato en mí. El segundo año no se lo desearía a ningún corredor, aunque pasamos momentos buenos como la Volta a Portugal donde [José Miguel] Elías estuvo de líder.

¿Cómo fraguó tu fichaje por el equipo LA-Liberty?
Después del año de Relax-Bodysol ya tenía medio decidido dejar la bicicleta. Los resultados no fueron buenos y se hacía muy complicado continuar. Me matriculé en la universidad para seguir con la carrera y un día en clase me llamó Vaquerizas [su mánager] y me dijo que firmaba con LA-Liberty.

¿Cómo fue tu adaptación al equipo? ¿Te ayudó el hecho de encontrarte con compatriotas como Jordi Grau, Carlos Nozal y David García?
La adaptación fue rápida, solo había que intentar hacer lo que te mandan lo mejor posible y conté con la presencia de ciclistas españoles que te hacen un poco más llevadero el cambio. Al principio David García, que estaba en el equipo desde hacía varias temporadas, fue quien me explicó la forma de trabajar y un poco como era cada corredor.

¿Qué diferencias hay (a nivel de público, competitividad, estructura deportiva, etc) entre el ciclismo español y el portugués?
Creo que ahora la diferencia entre los dos ciclismos es casi nula, incluso ahora mismo el público y el seguimiento del ciclismo portugués puede ser mayor que el español. La única diferencia es que en España hay varios equipos Pro Tour y carreras de este nivel que en Portugal no hay. Nosotros tenemos la Volta a Portugal, que aunque no es Pro Tour es un acontecimiento deportivo del más alto nivel.

¿Consideras positiva la decisión que tomaste de fichar por un equipo portugués? ¿Te plantearías volver a España o dar el salto al Pro Tour si te llegara una oferta interesante para ello?
Lo considero muy positivo, creo que ha sido un gran paso hacia delante. Sobre mi futuro, está claro que todos queremos llegar a lo máximo aunque si esto va a suponer hipotecar mi calidad de vida actual pues creo que no merecerá la pena. El ciclismo es muy bonito y es una pasión además de un trabajo, pero la vida sólo se vive una vez y hay que disfrutarla.

Este fin de semana has saldado una vieja deuda con la Volta ao Alentejo; la has ganado tras quedarte con la miel en los labios en 2004, cuando se te arrebató el triunfo que habías conseguido en la carretera. ¿Qué sucedió exactamente? ¿Hace esta circunstancia que el triunfo sea aún más especial?
En el 2004, gané la crono del último día y por consiguiente la vuelta. Pero alguien reclamó que yo venía a relevos con un compañero y por eso había ganado. Los jueces admitieron que ellos no habían visto nada, pero creo que hubo presiones que llevaron a que me sancionaran con dos minutos y medio de penalización; lo justo para sacarme de la general. También alguien tomó una foto donde yo voy a pasar a Moisés Dueñas (mi compañero) y que me gustaría tener de recuerdo.

Llevas ya dos años seguidos haciendo podios en la Volta a Portugal. ¿Toca ya la victoria?
Este año no se si tocará la victoria, pero tengo más ilusión que nunca por llegar al 100%. Es una carrera muy complicada y no es nada fácil ganar, aunque si lo doy todo y no se consigue tendré la conciencia muy tranquila.

Agradecimientos a Rui Quinta (ciclismodigital.com)

miércoles, 16 de abril de 2008

El ciclista vasco en activo más laureado

El vizcaíno David Herrero se revindica
16 de Abril, Arueda.com

Nacido hace 29 años en Bilbao, David Herrero es el paradigma de ciclista polivalente con instinto ganador. Hasta diez victorias ha logrado ya desde que pasara a profesionales en Agosto de 2001 con el Euskaltel-Euskadi, hace ya casi siete años. Su primera victoria, en la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León, mostró la que es su primera característica: la potencia. También la segunda: la inspiración. Y es que David se impuso de manera impresionante al pelotón con un fortísimo ataque en los últimos kilómetros. Fue el primero de su fructífera carrera.


Al año siguiente Herrero volvió a mostrar potencia e instinto en Calahorra, donde se impuso en la primera etapa de la Vuelta a La Rioja. Sin embargo, su contrato con Euskaltel no fue renovado. Los motivos son casi un misterio, aunque la rumorología apunta a grandes rasgos que las desavenencias de David Herrero (y su mánager) con el gestor de la escuadra vasca, Miguel Madariaga, fueron las que impidieron la continuidad del ciclista en el seno de la formación; y las que precipitarían su salida tres años después.

Así, en 2004 David se vio obligado a recalar en el modesto Paternina-Costa de Almería. No se puede decir que fuera una mala decisión, ya que a las órdenes de Miguel Moreno completó uno de sus mejores años en el profesionalismo: una etapa de la Vuelta a Asturias (atacando a cinco kilómetros de meta) y la Prueba Villafranca de Ordizia pasaron a engrosar su palmarés. Además, mostró un talento hasta entonces oculto para la escalada siendo sexto en la Subida a Urkiola y séptimo en la Clásica de los Puertos, donde su equipo se exhibió copando los puestos de honor con victoria de Ferrío, segundo puesto de Golbano y cuarto de David Fernández, además del séptimo lugar del propio Herrero.

Al año siguiente el ciclista vizcaíno volvió a Euskaltel. Aparentemente, se dejaron a un lado las disputas personales en pos del bien común; David se quedaba en la estacada tras la desaparición del Paternina y el Euskaltel estaba necesitado de triunfos tras el decepcionante año (mejor dicho, Tour) de sus dos líderes, Zubeldia y Mayo. Y esa temporada es, hasta ahora, la mejor de su vida: hasta cuatro victorias jalonan su balance del año, un tercio de las conseguidas por el equipo ese año. Éstas fueron conseguidas casi de todas las maneras posibles, ya que solo le faltó ganar en un final en alto. Dos etapas al esprint en Alcobendas y Burgos, una con ataque lejano en condiciones dantescas en el GP de Llodio y, por último, la contrarreloj de la Bicicleta Vasca. Un año magnífico que remató con el debú en el Tour de Francia, que no terminó.

En el año dos de la segunda era de Herrero en Euskaltel fue también positivo. Se hizo una victoria fenomenal en la Euskal Bizikleta; concretamente en Arrate, donde consiguió ganar de la única manera de la que no lo había hecho jamás: final en alto. Coleccionó además cinco segundos puestos (entre ellos, en la general de la propia Euskal Bizikleta y en dos etapas de la Vuelta a Suiza). Pero de nuevo esto no fue suficiente, volvió a primar lo extradeportivo y David quedó una vez más en paro.

De nuevo le rescató un conjunto modesto; en esta ocasión, fue el debutante Karpin-Galicia quien confió en él para que defendiera su maillot. La temporada que completó fue mediocre para su nivel, brillando sólo en las semiclásicas españolas de finales de julio y agosto (cuarto en Ordizia, octavo en Getxo, sexto en Urkiola) y en la prestigiosa Vuelta a Burgos, en cuya general fue séptimo.

Este curso, por lo pronto, David Herrero está teniendo unas prestaciones muy buenas. Tras completar una decente actuación en el Critérium Internacional, David se ha exhibido en la Vuelta al País Vasco, donde se hizo con una victoria de etapa y tres terceros puestos antes de una desgraciada caída que le impidió redondear su actuación con un puesto de honor en la general. Pero, en el fondo, da igual. Cuando uno es el ciclista vasco con más victorias, no cabe duda de que es muy bueno. Y, tarde o temprano, acaba por demostrarlo.

sábado, 12 de abril de 2008

Favoritos para París - Roubaix

Una lista con los principales nombres… y algunas posibles sorpresas

Fabian Cancellara (CSC) Qué decir del superclase suizo que no se haya dicho ya. En su contra juega el hecho de que quizá llegue algo pasado de forma a la cita francesa; sin embargo, lleva unas semanas en las cuales se le ha visto reservón, guardando chispa para levantar mañana el preciado adoquín por segunda vez en su carrera.

Stuart O’Grady (CSC) Este año no llega con el mismo golpe de pedal que en 2007, cuando proveniente de una fuga que aparentemente no iba a ningún lado, consiguió llegar triunfante al velódromo de Roubaix.

Matti Breschel (CSC) A sus 23 años, el danés parece listo ya para dar un buen rendimiento en Roubaix. Fue 14º el año pasado y llega en un estado de forma que le señala como candidato a brillar mañana.

Juan Antonio Flecha (Rabobank) Después del buen trabajo realizado a favor de Freire en Gante – Wegelvem y, sobre todo, de su tercer lugar en el Tour de Flandes, no cabe duda de que ‘De Pijl’ es uno de los grandes favoritos para el triunfo. Máxime cuando cuenta con experiencia de sobra en el ‘Infierno del Norte’.

Sebastian Langeveld (Rabobank) Un carrerón como el que realizó en Flandes postula a cualquiera como favorito. En su contra está el hecho de que la carrera de mañana será su debut en Roubaix.

Steffan Wesseman (Collstrop) Claramente en el ocaso de su carrera, este año no ha tenido ninguna actuación digna de mención. Sin embargo, el año pasado tampoco atesoraba un bagaje mucho mayor y se plantó tercero en el velódromo de Roubaix…

Leif Hoste (Silence – Lotto) Después de que la mala suerte le persiguiera en Flandes y de no haber cosechado unos resultados excesivamente buenos esta temporada no llegará en el mejor momento moral a la salida de Compiègne; sin embargo, ha demostrado buenas piernas y conoce perfectamente la carrera.

Greg Van Avermaet (Silence – Lotto) El año pasado, con apenas 22 primaveras y en su debut en París – Roubaix, ya fue 29º. Este año, con más experiencia y tras ser octavo en Flandes, parece capacitado para ser una de las grandes sorpresas de la carrera.

Filippo Pozzato (Liquigas) El príncipe es un gran ciclista al cual le falta esas ganas de sufrir que distingue a los ‘clases’ de los ‘superclases’. Por ello, no es París – Roubaix la carrera que mejor se adapte a sus capacidades; pero jamás hay que descartar que un momento de inspiración le catapulte hacia los puestos de honor.

Enrico Franzoi (Liquigas) No llega en un gran momento, pero al mejor corredor de ciclocross de Italia. El año pasado, supeditado a Alessandro Ballan, fue octavo; en esta ocasión tendrá libertad para evolucionar a su libre albedrío y podría llegar muy alto.

Tom Boonen (Quick Step) Otro hombre al cual podemos darle la consideración de superclase. Se comenta, además, que al reanudar su relación con su antigua novia ha sufrido un golpe moral positivo. Trivialidades aparte, no cabe duda de que el rodador de Mol es siempre un favorito para la carrera donde, con apenas 22 años, se dio a conocer siendo tercero en su temporada de neoprofesional. Además, parece llegar en buena forma a la cita.

Stijn Devolver (Quick Step) Después de la exhibición llevada a cabo en el Tour de Flandes no cabe duda de su excelente estado de forma. Ya el año pasado tuvo una beuna actuación (18º), así que no se le puede descartar para nada.

George Hincapie (High Road) Desde su debut en 1994 ha mantenido una relación de amor y odio con el pavés de París – Roubaix. Ante él se presenta una de las últimas oportunidades de consumar por fin su deseado triunfo en el mítico velódromo de Roubaix… sino la última. Llega en un estado de forma muy bueno.

Servais Knaven (High Road) A este excelente gregario siempre se le recordará por su inesperado triunfo en la París – Roubaix de 2001. Posiblemente sea la última vez que participa en esta carrera, por lo cual es de esperar que quiera despedirse de ella con un buen sabor de boca.

Alessandro Ballan (Lampre) Otro de los grandes favoritos. Fue tercero en la edición de 2006, nadie duda de su capacidad como rodador y sobre los adoquines… Además, goza de un estado de forma casi privilegiado y de una punta de velocidad que le hace ser favorito en caso de llegar al sprint; sólo le superaría Boonen.

Fabio Baldato (Lampre) Será la última vez que se enfrente a su segunda carrera favorita (la primera es Flandes). Aunque estará al servicio de Ballan, no sería descartable que se colara en el ‘top ten’.

Nick Nuyens (Cofidis) A pesar de que jamás ha destacado en París – Roubaix, no es ni mucho menos aventurado considerarle como outsider al triunfo. Tiene buenas condiciones de rodador y supera con nota el pavés; le falta suerte y, quizá, equipo para aspirar a la victoria. Sin embargo, llega en buena forma.

Martin Elmiger (AG2R) El suizo ha dado ya el salto de calidad definitivo. A sus treinta años parece además poseer buenas piernas, lo cual le habilita para llegar al ‘top ten’.

Arnaud Coyot (Caisse d’Epargné) Según me explicó a principios de temporada, “espero obtener una plaza entre los diez primeros en Roubaix. Ganar es muy difícil, pero creo que estar entre los diez primeros es factible”. Arnaud es un buen rodador, con experiencia en el Infierno del Norte y que, además, llega en un estado de forma bastante decente. Podría ser la gran sorpresa de la carrera francesa.

Nico Eeckhout (Topsport Vlaanderen) ‘Rambo’ es un outsider para cualquier clásica. Y, a pesar de no haber destacado nunca en Roubaix, no se le puede descartar…

Thor Hushvod (Credit Agricole) Es, tras Cancellara y Boonen, el corredor más potente de todo el panorama ciclista actual. Aunque parece haber olvidado en los últimos tiempos su faceta de clasicómano (no en vano fue 9º en Roubaix’05), tampoco se le puede eliminar completamente de las quinielas.

Magnus Backstedt (Slipstream) El ganador sorpresa de la París – Roubaix de 2004 parece estar reencontrándose en el novedoso Slipstream. Aunque siguen quedando lejos sus mejores tiempos, mañana podría revindicarse en su vuelta al alto nivel.

Martijn Maaskant (Slipstream) Posiblemente sea el nombre más desconocido de todo este artículo; sin embargo, puede ser la gran revelación de mañana. Formado en Van Vliet, maduró en el filial de Rabobank y ahora comienza a dar frutos Slipstream. Posee excelentes condiciones de rodador y no se desenvuelve nada mal en adoquinado como demostró el domingo pasado en Flandes.

lunes, 7 de abril de 2008

Stijn fue solista en Flandes

El belga de Quick Step fue el más fuerte a lo largo de toda la carrera


A sus 29 años ha alcanzado el que posiblemente sea el cénit de su carrera. El Tour de Flandes es el segundo monumento de la carrera, pero quizá es el primero en lo que a afición e intensidad se refiere. La catarsis de la temporada ciclista belga, a pesar de que tenga lugar en las relativamente tempranas fechas de abril. Y es difícil ganarlo de una manera más bonita: exhibiéndose, con un tremendo ataque a treinta kilómetros de meta tras trabajar para su líder en fugas, pasando en cabeza de manera imperial por Kappelmuur y Bosberg y, como guinda, vestido como vigente campeón de Bélgica. Parecía casi lógico que, al cruzar la meta, se tapara la cara de la incredulidad. Algo tan ideal no pertenece a la realidad, sino a los sueños.

Primer párrafo de una crónica inacabada debido a un "infarto" sufrido por mi ordenador

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