miércoles, 30 de septiembre de 2009

Aires de superación en Andalucía-Cajasur

"No es un sueño de locos ir al Giro". Con estas declaraciones en 'El Día de Córdoba' ha destapado Antonio Cabello el tarro de las esencias. El eco ha sido una noticia de Biciciclismo que anunciaba la ampliación de la plantilla del equipo andaluz. De inmediato, Andalucía se ha convertido en el centro de la especulación y la rumorología. Un plantel de veinte corredores y un calendario que podría incluir el Giro invitan a ello.


Especialmente interesante resulta esta última parte. ¿Cómo puede llegar Andalucía a correr el Giro d'Italia? Si bien es cierto que su estructura es modélica, con todas las categorías del ciclismo englobadas y una dirección ejemplar, el nivel de la plantilla profesional no parece suficiente para enfrentarse a la gran ronda italiana y a la española en un mismo año. El conjunto es ahora mismo limitado, y además se tendrá que enfrentar a la pérdida de su punta de lanza Xavi Tondo, cuyo futuro parece ligado a alguna estructura Pro Tour como Astaná, Katusha ó Caisse d'Épargne. No parece que las incorporaciones que se hagan, que deben incluir al menos tres corredores del filial para seguir la política deportiva del equipo, puedan garantizar un rendimiento mínimo.

Peligroso a la hora de evaluar esto es el precedente de Xacobeo este año. El equipo gallego acudió al Giro d'Italia de este año reclamado por el organizador, ayudado por las circunstancias que le señalaban como el mejor equipo puramente español dispuesto a acudir a la 'corsa rosa'. La mala suerte se cebó con el equipo, que perdió de inicio a Ezequiel Mosquera por una caída y a las pocas etapas vio cómo tenía que abandonar un David García Dapena que marchaba líder de la montaña. Así, el papel de la escuadra gallega quedó limitada a los fogonazos de jóvenes como Rabuñal, Marcos García ó el ruso Isaichev, que sumados al temperamento del infatigable Eduard Vorganov dieron como resultado una actuación decente... pero al fin y al cabo mediocre. Mejorable por cualquier profesional italiano como Ceramica Flaminia, que acudiría motivado además por ser el Giro su gran objetivo de la temporada.

Después de esto, ¿estarían los organizadores del Giro dispuestos a repetir la invitación de Xacobeo en detrimento de otro equipo cuyos esfuerzos se centraran exclusivamente en su carrera? Posiblemente no. El nivel dado por Xacobeo, que no olvidemos es el mejor equipo profesional español en la actualidad casi sin discusión, no anima a ello. Y menos aún anima Andalucía-Cajasur, que por ejemplo sólo ha conseguido cinco victorias este año; dos de Tondo, una de Ortega, una de Piedra y otra del asturiano Ángel Vicioso. La invitación suena poco probable y, lo que es peor, poco merecida.

El espíritu de superación que emana de la entrevista a Cabello es encomiable. Y el desarrollo del proyecto de Andalucía, modélico. Paso a paso, año a año, ha ido creciendo. Este año ya se han aventurado a correr carreras por Europa. Quizá llegue el momento de dar el gran salto. Pero es difícil hacerlo con una plantilla basada en andaluces, que no muestran precisamente un nivel muy bollante. Quizá en un futuro, con incorporaciones no andaluzas, la evolución de promesas de la estructura como Antonio Piedra ó Pablo Lechuga y la adhesión al equipo de corredores de la región que evolucionan fuera de él como Luis Ángel Maté ó Manuel Vázquez... Quizá entonces se pueda pensar en dar ese salto con garantías.

Por lo pronto, realmente, no se puede aspirar a ello. Además, un detalle algo inquietante es la "recomendación de la UCI", que suena a confusión con la 'Label Wild Card' que efectivamente recibieron del máximo organismo el año pasado... ó incluso a endiosamiento ante la prensa local. Ésta siempre ew fácil de engatusar en terrenos especializados tal y como demuestran muchos corredores en entrevistas antes de acudir a grandes carreras, donde casi siempre se muestran como aspirantes a la victoria.

Verdaderamente, es complicado entrar como invitado al Giro. Para Andalucía-Cajasur, por su condición de equipo modesto y español, mucho más. Aunque siempre es de aplaudir el optimismo y el afán por mejorar de este equipo, ejemplar en su gestión y capaz de mantenerse ajeno a todos los escándalos.

martes, 29 de septiembre de 2009

Cofidis y Bouygues Télecom fuera del Pro Tour

Una buena noticia para el ciclismo... ¿y para ellos mismos?

La noticia ha saltado hoy a través de un conciso comunicado de prensa de la UCI. Por un lado, Milram y Lampre veían renovada su licencia ProTour, más que merecidamente en el caso de los italianos y de forma dudosa en el de los alemanes. Para el conjunto lechero seguramente ha pesado más el ser la única escuadra de nivel en Alemania que los méritos deportivos, mayormente a cargo de Fabian Weggman, mi entrevistado Gerald Ciolek... y los hermanos Velits, que dejan Milram para firmar por Columbia. Sus incorporaciones para 2010, el curtido Luke Roberts y el canterano Alexander Nerz, no parecen ostentar ni mucho menos el nivel ProTour que se le presupone a la estructura la próxima temporada.

Decía al principio que saltaba la noticia, pero la misma no estaba en las renovaciones de licencia de Milram y Lampre, sino en la denegación de la misma para Bouygues Telecom y Cofidis. Ambos equipos franceses eran rechazados por la UCI para estar dentro de la máxima división del ciclismo sin que la propia UCI alegara motivo alguno. No entraban y punto.


Sin embargo, no hay que ir demasiado lejos para adivinarlo. En el ránking mundial de la UCI son 19º y 20º, antepenúltimo y penúltimo entre los ProTour, sólo por delante del atormentado Fuji-Servetto. Además, su presupuesto y estructura no daban ninguna garantía: en ese nivel son prácticamente equipos profesionales, ahora que la segunda división del ciclismo ha subido el nivel. La continuidad del patrocinio, en ambos casos, tampoco está garantizada más allá de 2010.

Sólo hay un factor diferencial entre ambos: la actitud competitiva. Más allá de la lógica predilección de ambos por el calendario francés, no es parecido ni de lejos el desempeño de los de Boyer y el de los hombres de Bernadeau. Para muestra, la Vuelta a España. Según un reportaje publicado por el semanario Meta2Mil, Cofidis fue el equipo que más escapadas acumuló; Bouygues, el que menos. Yendo más allá, mientras Cofidis acabó la carrera con sus nueve ciclistas, Bouygues lo hizo con sólo cuatro. En definitiva, mientras Cofidis fue protagonista, Bouygues pasó desapercibido. O más bien fue protagonista negativo.

Casos como el de esta Vuelta son un constante en el balance de Bouygues Télecom. No hay que hablar tanto de intereses económicos como de orgullo deportivo. La falta de talento en la plantilla del equipo telefónico es algo inadmisible en una escuadra ProTour, pero más aún es su falta de combatividad en aquellas carreras que no discurren en terreno francés. Un conjunto de la máxima categoría debe brillar, ó al menos intentarlo, en cualquier carrera de la cual tome parte. Sirva como ejemplo otro equipo francés, AG2R, capaz de plantear la temporada inteligentemente y hacer acto de presencia en todos sus frentes de competición a pesar de que sus mimbres no difieran demasiado de los que posee Bouygues.

¿Es una pérdida para el ProTour el equipo de Bernadeau? En ningún caso. ¿Es una pérdida el ProTour para el equipo de Bernadeau? Tampoco. Así se ha apresurado a manifestarse en L'Equipe el propio Bernadeau. Por el acuerdo suscrito entre equipos y Tour de Francia no se perderán la gran ronda francesa, gran objetivo de la estructura, mientras que el calendario nacional seguirá a su plena disposición. La supervivencia del conjunto al margen del ProTour parece garantizada, incluso en mejores condiciones. Sólo hay un pero: el bajón de la proyección internacional que supondrá la estructura, que no estaba interesada en ella... pero seguramente verá marcharse a sus mejores hombres. Por lo pronto, Pierrick Fédrigo ya manifestó en su día que deseaba que no le renovaran la licencia ProTour para liberarse del contrato y firmar por otro equipo.

El caso de Cofidis es algo distinto. Para verlo sólo se necesita ver las estadísticas de la Vuelta. Profundizando un poco, no hay duda de que para una estructura con aspiraciones internacionales como la dirigida por Marc Boyer el estatus ProTour tenía un cariz casi básico. La marca patrocinadora, de hecho, tiene fuertes intereses en Italia y España, por lo que su presencia tanto en Giro como en Vuelta era una condición casi sinecuánime. Habrá que ver si el pacto entre equipos y grandes vueltas antes referido les solventa este punto, aunque por lo pronto este mismo año no han corrido la gran ronda italiana.

Deportivamente, la actitud del equipo suele ser intachable. Lo visto en la Vuelta se refrenda en casi todas las carreras, donde los rojos suelen adquirir protagonismo aunque éste sea efímero. Sin embargo, la calidad del bloque es más bien baja. El nivel medio es aceptable, la proyección muy buena; pero los corredores son por lo general jóvenes sin explotar, en proceso de crecimiento, que quizá no dan el ancho en los momentos decisivos de una competición de alto nivel. Por ejemplo, el papel del equipo en las clásicas ProTour e Históricas ha sido nulo.

Ese no es un buen precedente. Únase esto a las vacilaciones de la empresa Cofidis a la hora de renovar patrocinio; en principio, éste cesaba este mismo año. Se amplió por una temporada más, con optimismo de las dos partes de cara al futuro. Pero con dudas. Y eso, seguramente, ha pesado mucho en la decisión de la Comisión de Licencias del UCI ProTour.

En el encabezado he planteado la pregunta: ¿es una buena noticia para estos equipos su no inclusión en el ProTour? Para Bouygues, sí. Lo es. Ya no tiene que correr pruebas que no le interesen. Para Cofidis, sin embargo, no lo es tanto. Deportivamente tal vez merezcan la licencia, si bien proyectos como el RadioShack de Armstrong ó el Cervélo de Sastre les ganen la mano clarísimamente. Que la noticia sea buena o no depende de si la vocación del patrocinador era en este momento nacional ó si seguía siendo internacional. Si es lo primero, perfecto: una plantilla de calidad centrada en un calendario asequible. Si es lo segundo... mal. Bastante mal.

Foto: Velonews
Más en: Cyclismag

lunes, 28 de septiembre de 2009

¿Es necesario que los equipos profesionales compitan en la categoría .2?

Un vistazo al calendario UCI español de 2010

Calendario Pro Tour
22-28 / 03 Volta a Catalunya
5-10 / 04 Vuelta al País Vasco
31 / 07 Clásica de San Sebastián
28 / 08 a 19 / 09 Vuelta a España
Total: 35 días de competición

Calendario .1 y .HC
7-11 / 02 Challenge de Mallorca
21-25 / 02 Vuelta a Andalucía
28 / 02 Clásica de Almería
3-7 / 03 Vuelta a Murcia
3 / 04 GP Miguel Indurain
11 / 04 Klásika Primavera Amorebieta
14-18 / 04 Vuelta a Castilla y León
24 / 04 GP Llodio
25 / 04 Vuelta a La Rioja
27 / 04 Subida al Naranco
28 / 04 a 2 / 05 Vuelta a Asturias
14-18 / 07 Vuelta a Madrid
25 / 07 Prueba Villafranca de Ordizia
1 / 08 Circuito de Getxo
2 / 08 Subida a Urkiola
4-8 / 08 Vuelta a Burgos
22 / 08 Clásica de los Puertos
Total: 45 días de competición

Calendario español .2
8-11 / 04 Cinturón de Mallorca
14-18 / 04 Vuelta a Aragón
20-24 / 04 Vuelta a Extremadura
8-13 / 06 Volta Continental
8-15 / 06 Circuito Montañés
3-7 / 08 Vuelta a León
1-3 / 10 Cinturón de l'Empordá

Total: 36 días de competición

La semana pasada se publicó el calendario mundial de carreras del próximo año 2010. En el Pro Tour, dos únicas novedades: los Grandes Premios de Québec y Montreal, pruebas de un día a disputar en Cánada con objeto de globalizar el ciclismo. Inobjetables, salvo por el engorro que supone para cualquier equipo desplazar todos los recursos humanos y materiales para competir en el otro lado del charco. Para competir, además, sólo dos días... La sorpresa, sin embargo, vino con la no inclusión de la Vuelta a California como carrera Pro Tour, un estatus merecido aunque quizá algo prematuro: no hay que olvidar que sólo se han disputado cuatro ediciones de la prueba estadounidense.

A nivel español, pocas novedades. El recientemente disputado Díptico Vigués renuncia a su categoría .2, mientras la Vuelta a Aragón hace lo propio con la .1 y se reduce, precisamente, a la .2. No cabe duda de que la nueva directiva de la Federación Aragonesa, encabezada por Félix Jordán de Urries, ha visto claro que sacar la carrera en categoría .1 es un reto casi inabordable. En el apartado de bajas es de reseñar también la Clásica de Alcobendas, otrora aspirante al ProTour, y la Vuelta a Valencia, caída por el desinterés de todas las autoridades, se dice que empezando por sus propietarios.

¿Novedades positivas? Sólo una. La Volta Ciclista Continental, una prueba cuyo website (estevesagitario.ws) parece inactiva y de la cual no poseo ni encuentro noticia alguna. A tenor del correo que la UCI le atribuye, alojado en sagitario.ws, podría tener lugar en Barcelona ó, al menos, ser organizada desde allí.

El panorama que queda en el calendario español tras estos cambios es el reflejado más arriba: 35 días de competición Pro Tour, 45 días .HC y .1, 35 días en .2.

Así las cosas, por las limitaciones de las normas españolas (o de los pactos...) un conjunto profesional ó Pro Tour registrado en este país que se quisiera ceñir al calendario nacional podría competir, suponiendo que fuera invitado a todas las carreras, únicamente 80 días. Para un presupuesto medio de dos millones de euros, la inversión sería de 25.000 € por día competido.

Económicamente excesivo, en el plano deportivo llega a ser incluso ridículo. Suponiendo que una ocho corredores tomaran parte en cada día de carrera (no es cierto, en algunas carreras se llega a la decena de ciclistas y en otras no se pasa de seis; ocho es una media) y una plantilla de 16 corredores, un reparto equitativo llevaría a cada uno de los componentes del equipo a hacer 40 días de competición. Poquísimos, más teniendo en cuenta los 97 que lleva el francés de Bouygues Telecom Mathieu Sprick, auténtico correcaminos de la temporada.

¿Soluciones a este problema? Muchas distintas. La tomada por los equipos profesionales españoles es correr también pruebas de países vecinos como Portugal ó Francia, ó incluso ir más lejos para tomar parte en carreras de Holanda, Gran Bretaña e incluso México. Esta solución responde además a los intereses comercial de las marcas patrocinadoras, que obviamente también gustan de lucirse fuera de nuestras fronteras.

Sin embargo, ¿no sería también una buena alternativa correr el calendario .2? En muchas ocasiones, las pruebas englobadas en esta categoría parecen más competiciones amateur que profesionales. De hecho, en muchas de ellas vencen habitualmente corredores aficionados. Desde mi punto de vista, la participación de los equipos profesionales las dotarían de un interés renovado. La UCI, además, lo permite.

Deportivamente, por contra, hay algunas pegas. Un ejemplo algo negativo lo encontramos en Francia, donde el equipo Agritubel monopolizó muchas pruebas .2 al ser el conjunto participante de mayor nivel, realizando auténticas exhibiciones que incluían hasta tripletes en la línea de meta. En España, la participación de escuadras potentes como Xacobeo ó Andalucía quizá limitaría el lucimiento de aquellos equipos como Orbea ó Burgos Monumental que están concebidos para estas carreras .2

De cualquier manera, hay una conclusión obvia: en España faltan días de competición UCI. Hay 116 días de competición englobando todas las categorías, sí, pero muchos de ellos son coincidentes y, por desgracia, no se llegarán a celebrar debido a los problemas económicos. No hay días suficientes para que un equipo se pueda sustentar únicamente en ellos, lo cual es un arma de doble filo. Por un lado evita la peligrosa endogamia competitiva que sufre, por ejemplo, Portugal. Por el otro, desalienta a las empresas patrocinadoras cuyo interés radique únicamente en el calendario español. Doble filo...

Evans culmina la temporada en Mendrisio

27 de Septiembre, Arueda.com

La situación en la que Cadel Evans tomaba hoy la salida en el Mundial de Mendrisio era de desesperanza. Su gran objetivo de la temporada, el Tour de Francia, fue un chasco: después de un inicio poco prometedor, acabó por hundirse para finalizar en la anónima posición número 30. La Vuelta donde podía desterrar aquellos fantasmas la terminó tercero, buena actuación que generó una duda que incluso podía resultar resquemor: ¿qué habría pasado si no hubiera pinchado en Monachil, perdiendo un minuto en la cima de Sierra Nevada? De nuevo un fracaso, aunque menor que el anterior. Llevaba un año de decepciones e incluso de lágrimas. Hoy las ha enjugado todas con un trapo arcoiris.

Conseguir la victoria ha sido un pequeño galimatías para Evans, como por otra parte también lo era para la quincena de corredores que llegaban con opciones de victoria a la última vuelta. No sólo se trataba de fuerza, que también, sino de una adecuada lectura táctica de una carrera que había quedado oscura e imprevisible, bajo el dominio de la superioridad numérica española (representada con cuatro corredores) y el inenarrable vigor de un Fabian Cancellara que inspiraba auténtico terror a los grandes favoritos como Damiano Cunego, Alejandro Valverde ó Philippe Gilbert. El mejor marcaje sobre Espartaco, sin embargo, lo realizó el asturiano Samuel Sánchez, el único capaz de mantenerle el pulso en los descensos.

Hasta este punto, el Mundial había seguido el guión típico de un Mundial. De inicio, una fuga de diez corredores que formaban parte de equipos menores, tales como Mehels (Letonia), Kvasina (Croacia) ó un Stangelj (Eslovenia) que fue capaz de mantenerse en cabeza hasta la penúltima vuelta. Sólo un ciclista se saltaba esta norma, el poderoso sprinter alemán André Greipel, que decidió quemar sus naves desde lejos ante la imposibilidad de lucir en la parte final por la dureza del recorrido.

A mitad de carrera se formó un corte peligroso que anunció el inicio de la batalla. Una veintena de corredores se situaban entre el pelotón, con Tom Boonen (Bélgica), Kim Kirchen (Luxemburgo) y el campeón del mundo saliente Alessandro Ballan (Italia) como hombres más destacadas. España iba bien representada, con Joaquín Rodríguez, Juanjo Cobo y Carlos Barredo aguardando dándole al equipo la presencia pertinente. Fue la Italia de Ballan quien más apostó por el corte, sacrificando a valiosos gregarios como Paolini, Scarponi y Visconti para la quimérica causa de que esa fuga fuera la buena. El seleccionador transalpino, Franco Ballerini, no jugó bien sus cartas en ningún momento a pesar de la ayuda prestada por Paolo Bettini en calidad de asesor.

Llegados a la penúltima vuelta, el corte de Ballan seguía caminando entre demarrajes varios. Italia había quemado ya sus naves, no había acuerdo y la fuga iba al pairo. Dos hombres destacaban entre los de cabeza: el esloveno Stangelj por su combatividad y el español Purito Rodríguez por su inmensa fuerza. Por detrás, el trabajo incomprensible de Bielorrusia era continuado por Juanma Gárate y Dani Moreno. Pero el remate llegaba en el paso por el primer repecho de los dos que componían el circuito, cuando el tremendo Cancellara dinamitaba la carrera demarrando sentado; a su rueda, todos los favoritos. Se neutralizaba así a los fugados, quedando un grupo de unas veinte unidades en cabeza.

El galimatías estaba planteado. Italia no lo supo aclarar y volvió entonces a jugar torpemente sus bazas. Ballerini contaba con cuatro hombres en cabeza además de su líder Cunego, y optó por hacerlos trabajar en cabeza. El resultado no pudo ser más desalentador: al final del segundo repecho Cunego ya se había quedado solo. Rodeado de enemigos que atacaban en falso, sin convicción, siempre con un corredor español a rueda y mirando a Cancellara para ver cuándo decidía acelerar. El suizo tomó la iniciativa en el descenso, pero Samuel Sánchez le siguió, secándolo y provocando que el intento quedara en agua de borrajas.

El siguiente ataque corrió a cargo de Vinokourov y sí tuvo éxito. El kazajo abrió hueco, llegó en cabeza al último paso por meta y por un momento pareció tener alguna opción de victoria. Pero todo se abortó cuando el ruso Alexandr Kolobnev, un corredor que se crece en las citas que se disputan por selecciones, demarró y le rebasó; Vinokourov claudicó, terminando 26º en meta. Un contraataque de Cancellara, verdadero juez de la carrera, capturaba a Kolobnev y seleccionaba el grupo de favoritos. Quedaban en cabeza nueve hombres: los mencionados Cancellara y Kolobnev, Cunego, Gilbert, Breschel, Evans y los españoles Sánchez, Valverde y Rodríguez.

El galimatías se complicaba para todos, España partía con ventaja para resolverlo. Sólo hacía falta clarividencia, conseguir un corte donde entraran uno de los dos hombres rápidos del combinado español, Valverde ó Sánchez. Pero no hubo lugar, porque el primer corte que se formó fue el bueno. En la bajada del primer repecho atacó una vez más Kolobnev, que se llevó a rueda a Joaquín Rodríguez y a Cadel Evans. El australiano, una vez llegados al segundo repecho, aprovechó un momento de dudas para marcharse. Hacia la victoria. Recorrió siete kilómetros triunfales hasta hacer su entrada en meta, mientras Kolobnev y Rodríguez perseguían. Mientras los favoritos esperaban que un nuevo arreón de Cancellara les llevara hasta la cabeza. Cuando este tuvo lugar, en el descenso y una vez más con la única compañía de Samuel Sánchez, era demasiado tarde.

Evans entró en meta sentado. Tranquilamente incrédulo, saludó un poco con el brazo derecho al público. Después besó su anillo de boda, que siempre lleva colgado al cuello cuando compite. Veintiocho segundos después, arribaban Kolobnev y Rodríguez, batiendo el primero al segundo y subiendo su cotización ambos gracias a sendas medallas de plata y bronce. A su estela, Samuel Sánchez llegaba cuarto tras remachar a un Cancellara que fue el más fuerte pero pagó ser la rueda más vigilada. El gran favorito, Alejandro Valverde, se clasificaba noveno, seguramente lamentando haber desperdiciado una ocasión casi irrepetible de llevarse el maillot arcoiris. Sólo hubiera hecho falta una mejor lectura táctica de la carrera...

Una vez más, España se marcha del Campeonato del Mundo lamentándose. A pesar de haber sido el combinado más fuerte, la toma de decisiones alejó el oro de las vitrinas nacionales. Para el aficionado al ciclismo, sin embargo, nada más lejano del lamento. El espectáculo vivido hoy ha sido excepcional, el colofón de una temporada ciclista bastante mejor que las anteriores. Para Evans, el Mundial de hoy ha sido la manera de resarcirse de las dudas y las críticas y conseguir el premio que su cambio de actitud en carrera merece.

martes, 15 de septiembre de 2009

Cinco grandes rodadores de futuro

Lars Boom Ha sido una de las sensaciones de la semana (y de la Vuelta a España) gracias a una fuga antológica camino de Córdoba, en una de esas extrañas donde todos están contentos: Boom por ganar, Xacobeo por auparse al liderato por equipos, los favoritos por haber descansado... incluso Roels, simpático corredor de Milram, por haber destacado. La cuestión es que el joven ciclista de Rabobank fue capaz de dejar con la miel en los labios a sus doce compañeros de escapada mostrándose como el más fuerte en todos los terrenos: subiendo el Alto de San Jerónimo, bajándolo, rodando camino de Córdoba. Sólo el ciclotímico David Herrero estuvo cercano a su rendimiento; si le hubiera cogido rueda desde el principio, posiblemente hubiera llegado a meta con él. Pero no fue así, y Boom pudo culminar con victoria una manera impresionante de presentarse al gran público.

Edvald Boasson Hagen Mientras la Vuelta concentra todos los focos del ciclismo mundial, el deporte de las dos ruedas se sigue desarrollando en otras latitudes. Por ejemplo, en Gran Bretaña. Allí, el Tour of Britain tiene lugar con una participación de menos de cien corredores, más bien pobre para una carrera .1. Pero, si bien falta cantidad de ciclista, no falta calidad. Sólo hay que mirar los tres primeros de la general: el joven americano Chris Sutton (Garmin) es tercero, el increíble EBH es segundo, el recién recuperado Kai Reus (Rabobank) es líder. Cualquiera de los tres podría ser el nombre principal, pero me quedo con EBH por ser absolutamente impresionante en cualquiera de las carreras en que participa. Aquí lleva dos etapas. Sólo tiene un techo: el que él mismo se ponga.

Francesco Gavazzi Ha crecido silenciosamente. Incluso opacado. Delante suya, otros prospectos del ciclismo italiano demostraban más talento para el llano y las clásicas. Mejor dicho, brillaban más. Por ejemplo, el 'passista' Francisco Ginanni. O la revelación de las semiclásicas de agosto y septiembre Mauro Santambrogio, compañero de equipo de Gavazzi en Lampre que ha corrido el peligro de estancarse tras pasar a profesionales demasiado pronto. Incluso su casi homónimo Mattia Gavazzi, de Diquigiovanni, le ha dejado en un segundo plano. Sin embargo, en Lampre saben desde hace tiempo que en Franesco tienen un corredor con gran potencial futuro, buen rodador y mejor sprinter. Pero también rodador, una faceta que los velocistas tienden a olvidar y Francesco mostró este fin de semana en el prestigioso GP Nüremberg imponiéndose con una cabalgada en solitario. Él es gran parte del futuro del ciclismo transalpino, el año que viene rondará el top10 de las clásicas con toda seguridad.

Mathieu Ladagnous Tengo cierta fijación por este ciclista. En la misma etapa donde Boom asombró, el de Française des Jeux se filtró en la fuga. Sin éxito ninguno, llegó décimo al ser incapaz de superar San Jerónimo con los mejores. Pero no hay que despreciar para nada su tremenda calidad, limitada en estos días por los 63 días de competición que lleva en las piernas. 63 un número algo excesivo para un joven de 25 años; así funciona Madiot. El año que viene comenzará a disputar de verdad las clásicas, a tenerlas como objetivo prioritario, y entonces se podrá valorar en la medida justa su potencial. Yo, por lo pronto, lo veo superando en palmarés a Fredéric Guesdon. Ampliamente.

Jonathan Castroviejo Después de cuatro extranjeros, el español. Uno de los rodadores más brillantes del pelotón español, llamado a rellenar junto a Luis León Sánchez el hueco de Abraham Olano e Igor González de Galdeano que por las visicitudes de la Operación Puerto no pudieron tomar Rubén Plaza y Manuel Lloret. El vizcaíno ha realizado un año espectacular, con tres victorias en Haut Anjou, L'Isard y, como guinda, en el Tour del Porvenir. Excepcional para un corredor de 22 primaveras. Aún le queda el Mundial para rematar una temporada de ensueño, en espera de dar el salto a Euskaltel en 2010 junto a su compañero en Orbea Romain Sicard, que por cierto se adjudicó brillantemente la general del Tour del Porvenir. De qué puede significar eso intentaré hablar otro día...

domingo, 13 de septiembre de 2009

"Podemos completar una Vuelta excelente"

Entrevista a Bjarne Riis
13 de Septiembre, Arueda.com

Fue un capo del ciclismo mundial cuando estaba subido en la bicicleta. Ahora, algo más de diez años después de haberla colgado, lo sigue siendo. Como ciclista, Bjarne Riis (1964, Herning-Dinamarca) fue uno de los corredores más destacados de la década de los noventa. Formó parte de la segunda línea mundial hasta que en 1996 ganó el Tour de Francia, destronando al gran Miguel Indurain y con un superclase como Jan Ullrich a su servicio. Sin embargo, esta victoria estará siempre en entredicho por el equipo donde estaba enrolado, aquel Telekom del cual parte de la plantilla ha confesado el uso sistemático de EPO en aquel tiempo.

Riis es actualmente el propietario del equipo Saxo Bank, antiguo CSC, uno de los mejores equipos del mundo. De él dependen los destinos de corredores tan conocidos como Fabian Cancellara y los hermanos Frank y Andy Schleck. Ese es su poder teórico. El fáctico para formar parte de los grandes grupos de fuerza del ciclismo mundial es aún mayor. Tuvo la deferencia de atendernos el pasado sábado 12 en la salida de la Vuelta a España en el pueblo almeriense de Berja.


¿Cómo va la Vuelta para el Saxo Bank?
Bien. Tuvimos un inicio muy bueno con Fabian Cancellara, ganando el prólogo y la contrarreloj y vistiendo una semana el maillot oro. Hasta ahora, el balance es positivo.

Las expectativas del equipo para la general con Jakob Fulgsang, sin embargo, no han llegado a colmarse.
Realmente no, porque tuvo una mala caída en Bélgica y eso contrarrestó su buen momento de forma. Ahora mismo está recuperándose y esperamos que esté al cien por cien para la tercera semana.

Fulgsang es una de las grandes promesas del ciclismo internacional. ¿Cómo lo ves en el futuro?
Creo que es un chico fuerte, puede hacer cosas importantes en las grandes vueltas dentro de unos años.

¿Lo ves en el podio de una gran vuelta? ¿Incluso ganando?
Es muy pronto para decirlo. De cualquier manera, tiene un potencial enorme.

Siguiendo con ciclistas de tu equipo, ¿cómo va a llegar Cancellara a los Campeonatos del Mundo?
Bueno, hoy [por el sábado] es su último día en carrera y su preparación aquí ha sido satisfactoria. Ahora volverá a casa, se recuperará durante unos días y después hará entrenamientos específicos para la cita. Estará en plena forma en Mendrisio.

La gran decepción de la Vuelta para tu equipo ha sido, sin duda alguna, la actuación de los hermanos Schleck.
Andy estaba enfermo y cuando uno está enfermo debe parar; más teniendo un objetivo como el Mundial tan cerca. En cuanto a Frank, sabíamos el problema que arrastraba en la rodilla, podría haber continuado forzando pero preferimos que se retirara para pasar por el quirófano. De hecho, se operó el viernes.

Hablando de Andy Schleck, el semanario Meta2Mil publicó en su edición de esta semana que la noche antes de su retirada salió de fiesta...
¿Tú los crees?

No sé si creerlos. Meta2Mil no suele aventurarse con rumores polémicos, y cuando lo hace casi siempre lleva razón.
No los creas. No es cierto.

¿Por qué iba Meta2Mil a mentir acerca de Andy, sin ningún motivo concreto?
Esa es exactamente mi pregunta.

¿Cómo sería esta Vuelta perfecta para el Saxo Bank?
Creo que ganar una etapa en la última semana completaría una Vuelta excelente para nosotros, y para ello trabajaremos. Hemos tenido bastante presencia en esta carrera, para mí las cosas han ido bien.

¿Veremos a Matti Breschel prodigarse en los esprints de la última semana?
Sí, cada vez se está encontrando mejor y creo que le veremos luchar por la victoria en alguna que otra etapa.

¿Cuál es el balance de tu equipo esta temporada?
Creo que podemos estar contentos. Somos un equipo fuerte, hemos tenido buenos resultados. Hemos tenido mucha presencia en las clásicas, así como en el Tour e incluso en la Vuelta. Estuvimos bien desde el principio, somos un equipo que hace buenas actuaciones durante toda la temporada. El balance es, en definitiva, es muy bueno.

Saxo Bank es uno de los equipos más potentes del mundo. Una muestra fueron los Juegos Olímpicos, en cuya carrera en línea tres de los seis primeros fueron corredores del equipo. Te sentirías orgulloso aquel día…
Sí, sin duda. Siempre es un motivo de orgullo ver a tus chicos arriba.

Por último, de cara a 2010, ¿habrá algún refuerzo más aparte de los ya anunciados de Laurent Didier y Jonas Jörgensen?
Sí, tenemos un par de corredores con los que estamos hablando. Sin embargo, no es oficial aún y no se puede decir nada.

sábado, 12 de septiembre de 2009

“Me gustaría quedar entre los diez primeros”

Entrevista a Xavier Tondo
12 de Septiembre, Arueda.com

Xavier Tondo (Valls – Tarragona, 1978) ha sido una de las grandes revelaciones de esta temporada en el panorama nacional.

Dos victorias conseguidas en sendas etapas del Tour de San Luis y la Vuelta a Andalucía, amén de ocho puestos entres los diez primeros (incluyendo cuatro podios) en vueltas y clásicas nacionales, le han colocado como líder indiscutible del Andalucía – Cajasur tras años de peregrinar por las carreteras en papeles menores.

Inició su carrera profesional en 2003 formando parte de Paternina – Costa de Almería, donde realizó un año prometedor tratándose de un neoprofesional. Incomprensiblemente, no le renovaron; “aún no sé por qué”, confiesa. Pasó fugazmente por Barbot-Gaia para después recalar en Catalunya – Ángel Mir, donde se revindicó con tres triunfos. Llamó entonces la atención de Relax – GAM, donde se desempeñó con dignidad durante una única temporada.

En 2007 llegó la llamada de Portugal, y Xavier no se lo pensó dos veces para dar el salto al país vecino enrolado en el LA-MSS. Su primer año fue de luces, con tres victorias que incluyeron el que es su triunfo más importante hasta la fecha, la Volta a Portugal. En ella demostró una regularidad importante, con grandes actuaciones contra el crono y también en la montaña.

Pero, si el primer año fue de luces, el segundo fue de sombras. A pesar de conseguir una victoria en la Subida al Naranco, la operación antidopaje desarrollada en torno a su equipo le impidió completar la temporada, dejándole en la estacada.

Por fortuna, su antiguo director en Paternina Juan Martínez Oliver le llamó para que se integrara en Andalucía – Cajasur. Con ellos llegó a la Vuelta con todas las ilusiones posibles, con esperanzas incluso de acabar entre los cinco primeros de la general. Todo se torció, sin embargo, durante la desafortunada cuarta etapa de Lieja: una caída dañaba el hueco oplídeo de su rodilla derecha, dejándolo mermado para el resto de la carrera.


¿Qué tal tu rodilla?
Bueno, ahí estamos luchando... En la etapa de Lieja me di un golpe muy fuerte, fui a una revisión médica y me diagnosticaron dos tendiditis. Para recuperarlas la única solución es el reposo, y estando aquí en la Vuelta es difícil curarse. Al menos, con el trabajo de los fisioterapeutas, estamos trabajando para que la lesión vaya a menos. Vamos a intentar terminar la Vuelta lo mejor posible, y que el día de descanso del jueves me haya sentado lo mejor posible.

Con esta lesión, ¿cambian un poco tus objetivos para esta Vuelta?
Sí. Venía con mucha ilusión, algunos directores me habían puesto en las quinielas para tener un papel destacado. Desgraciadamente, no he podido responder a las expectativas y no queda sino replantearse la carrera para buscar alguna motivación. Ahora mismo, me gustaría quedar entre los diez primeros.

¿Hasta dónde te veías capaz de llegar si no hubieras tenido ningún contratiempo?
Ahora mismo sería muy fácil decirlo... Prefiero esperar a otro año y ver si soy capaz de conseguir lo que yo pensaba. Ahora mismo, me conformo con hacer un puesto entre los diez primeros.

Sin embargo, ¿no crees que quizá tu calendario de esta temporada ha estado demasiado cargado siendo tu objetivo la Vuelta a España? Quizá te pudiera haber pesado en la tercera semana...
Desde el principio era muy complicado plantear el año, nunca había competido en una grande y no sabía cómo me iba a responder el cuerpo. Dentro de eso, hay otras carreras y otros objetivos que debemos cubrir, por lo que hemos enfocado la temporada pensando también en ellos. Después de la Vuelta analizaremos si ha sido lo más acertado o no de cara a preparar la carrera.

De todas maneras, el balance de tu año es positivo.
Sí, hasta la Vuelta ha sido una temporada muy buena. Lamentablemente, se ha torcido un poco ahora con estos problemas físicos. Me quedan diez días para volver a encauzar las cosas y situarme donde pensaba estar.

Aún así, una campaña con dos victorias y muchísimos puestos de honor no debería deslucirse por una mala actuación en la Vuelta. Más aún si esta viene motivada por un contratiempo y no por un fallo en la preparación.
Sí, pero la Vuelta es la carrera más importante del año y hay que ser consciente de ello. Aún quedan diez días para intentar hacerlo bien y marcharnos de la carrera con un buen sabor de boca.

De todas tus actuaciones de mérito de este año, ¿cuál ha sido la más significativa?
A mí la que más me dolió fue la Vuelta a Andalucía [donde ganó el prólogo y quedó segundo]. Creo que la perdimos por una decisión más que discutible de los jueces, que en la primera etapa picaron tiempo por un pequeño corte normal por el que normalmente no se picaría. Por culpa de eso perdimos una carrera que merecíamos ganar. Aparte, era la vuelta de casa para el patrocinador del equipo. Quedarme a las puertas de la victoria me dio mucha pena.

Para el año que viene, ¿qué proyectos tienes? ¿Cambiarás de equipo?
Hombre... el año que viene es 2010, no puedo decir mucho más. Se rumorea mucho, yo quiero acabar la Vuelta tranquilo y dar lo mejor de mí concentrándome únicamente en la carrera. Después ya plantearemos el futuro.

viernes, 11 de septiembre de 2009

“No me he saltado ningún peldaño como ciclista”

Entrevista a Gerald Ciolek
11 de Septiembre, Arueda.com

Tiene 22 años (23 en unos días), aunque a la mayoría de los aficionados al ciclismo la primera imagen suya que se nos viene a la cabeza es de cuando tenía 18. A esa tierna edad sorprendió a propios y extraños derrotando en el Campeonato de Alemania de 2005 a dos grandes velocistas como Robert Förster y Erik Zabel. A la temporada siguiente ganó el Campeonato del Mundo sub 23 en Salzburgo y fue fichado por el poderoso T-Mobile como la representación de una nueva generación del ciclismo alemán. No era ya tanto un deportista, más bien una especie de personaje hecho insignia.

Todo ello hubiera sido suficiente para que la gloria se le subiera a la cabeza. Pero nada más lejos de la realidad. No sólo por su trato, amable y cercano, sino también por su capacidad para gestionar una carrera profesional que ha sabido llevar siguiendo los pasos necesarios. Sin caer en la tentación de correr antes de andar, asumiendo responsabilidades cuando era preciso y dándole pequeños giros a su trayectoria cuando esta corría peligro de estancarse.

Es un velocista de campanillas, que llama a la puerta de la primera línea mundial con su particular estilo para sprintar, sibilino para colocarse y rebosante de potencia en los metros finales. Más que sus prestaciones actuales, de él asusta más su tremendo margen de progresión, que le puede llevar a convertirse en uno de los mejores del mundo en poco tiempo. Se trata de Gerald Ciolek (Colonia, 1986), ciclista del Milram que tuvo la deferencia de atendernos durante el día de descanso de la Vuelta a España en Aguadulce (Almería).


¿Cómo te encuentras después de las dos caídas que has sufrido durante esta Vuelta?
He tenido dos caídas, pero pienso que he sido afortunado. No he sufrido muchos daños, aunque lógicamente he pagado las consecuencias de haberme caído.

Esta Vuelta, ¿es tu principal objetivo? ¿O estás aquí para preparar los Campeonatos del Mundo?
Ambos son grandes eventos, no creo que sea normal decir que estoy aquí sólo para entrenar. Busco realizar la mejor actuación posible en la Vuelta y, en segundo plano, preparar también lo mejor posible los Campeonatos del Mundo.

¿Definitivamente correrás el Mundial? ¿Con el rol de líder o como gregario?
Sí correré, pero no como líder sino como gregario de los líderes.

Ganaste la segunda etapa de la Vuelta. ¿Fue una especie de alivio?
Sí, llevaba mucho tiempo sin ganar y con la victoria de Emmen me quité un peso de encima.

¿Fue un alivio también para el equipo?
Sí, por supuesto. Conseguimos la victoria gracias al trabajo de todo el equipo, por lo que fue especial para nosotros.

El equipo Milram, su filosofía y las críticas que recibe

Milram es un equipo que es criticado por su falta de resultados de prestigio. ¿Qué opinas acerca de esto?
La verdad es que me siento sorprendido. Tenemos un buen bagaje, por ejemplo, en las carreras alemanas: hemos ganado algo en casi todas, como en la Henninger Turm ó la Vuelta a Baviera. También lo hemos hecho bien en otras pruebas. En las carreras importantes es cierto que nos ha faltado algo de suerte, pero no creo que eso signifique que estamos completamente alejados del éxito. El equipo trabaja como tal, está unido, y eso seguramente sea lo más importante.

Puede que sea la situación actual de crisis absoluta del ciclismo alemán un factor que aumente la presión depositada sobre vosotros: sois el único equipo ProTour de un país acostumbrado a tener grandes estructuras como Gerolsteiner ó T-Mobile
Sí, pero de todas formas siempre estás expuesto a la crítica. Aunque hiciéramos un inicio de año impresionante y consiguiéramos, no sé, cincuenta victorias, si en el resto de la temporada sólo obtuviésemos diez triunfos dirían que nos hemos deshinchado. Creo que nuestros objetivos deben ser los de cualquier equipo: correr determinadas carreras, hacerlo bien en determinadas carreras y ganar determinadas carreras. Por supuesto que podríamos haberlo hecho mejor en algunas pruebas, pero creo que hemos mantenido siempre una línea. Y sí, hay presión, pero creo que no mucha más de la normal.

Un punto interesante acerca del Milram es la bisoñez de su plantilla: sólo diez de los ciclistas superan los 27 años. ¿Puede ser ése, la juventud, uno de los valores principales de vuestro equipo?
Sí, ésa es una de las condiciones interesantes a la hora de valorar nuestros resultados. La otra es que somos un equipo completamente alemán, por lo que nuestro mánager siempre busca tener la máxima cantidad posible de corredores alemanes en la plantilla. No sucede como, por ejemplo, en el Team Columbia, donde pueden escoger entre los mejores corredores de todo el mundo sin importar la nacionalidad. La verdad es que es algo extraño, porque si un español corriera en nuestro equipo no pasaría nada. Sin embargo, tenemos que preocuparnos de la nacionalidad más que de la habilidad a la hora de elegir nuevos refuerzos.

Mark Cavendish, el rival a batir

¿Crees que Milram quizá necesite algunos refuerzos para convertirse en un equipo de velocistas potente y capaz de montar un 'treno' a semejanza de los de Petacchi, Cipollini o Cavendish?
Creo que debemos probar nuestras habilidades y, a partir de entonces, podemos ir perfeccionándolas hasta convertirnos en un 'treno' como el de Cavendish.

Hablando de Cavendish, dijiste en julio que era "batible". ¿Es todavía batible?
Es muy difícil derrotarle, pero creo que hay situaciones de carrera en las que por supuesto que se puede. Si tiene un equipo tan fuerte como en el Tour, entonces sí es realmente difícil. Siempre ha habido sprinters dominantes, como en su época lo fueron Petacchi o Cipollini, pero esa dominación no es para siempre.

Ayer [por el miércoles], Thor Hushvod ganó a Cavendish en el Tour de Missouri. El método fue desordenar la carrera atacando al equipo Columbia en un repecho situado a un kilómetro de meta para desintegrar su bloque. ¿Quizá sea es la mejor táctica para descabalgar a Cavendish?
Sí, es una manera: destrozar a su equipo y descolocarle. Pero, si tiene un equipo fuerte, sería difícil fundir a sus compañeros para llevar a cabo la táctica.

Una carrera profesional brillante

Hay dos momentos clave en tu carrera: las victorias en el Campeonato de Alemania de 2005 y en el Campeonato del Mundo sub 23 de 2006. ¿Cuál tiene más valor para ti?
Creo que ambos. Fueron dos situaciones totalmente diferentes. La victoria en los Nacionales fue una gran sorpresa para todos, para mí el primero, y fue una irrupción muy fuerte en el gran mundo del ciclismo. El Campeonato del Mundo fue diferente, ya llegaba con la etiqueta de favorito y tuve que comportarme como tal, llegando a colmar todas las expectativas al ganar.

¿Crees que el Campeonato de Alemania quizá llegó demasiado pronto?
No, no creo. Por supuesto que lanzó mi nombre al estrellato, pero después tuve tiempo para seguir formándome. No me hice profesional hasta el año siguiente [estuvo completando su formación académica en la marca de automóviles Ford], cuando pasé con el Wiesenhof de categoría profesional. Fui paso a paso, creo que no me he saltado ningún peldaño en mi maduración como ciclista.

Sin embargo, tal vez ese Campeonato de Alemania puso todos los ojos sobre ti y, con ello, toda la presión. Tienes un palmarés impresionante para un velocista de algo menos de 23 años, y no es valorado porque era algo que se presuponía. Incluso hay quien dice que estás estancado.
Sí, muchas veces obtienes buenos resultados y la gente espera más y más. Lo que importa, creo yo, es lo que esperas de ti mismo. Hay que aislarse un poco de los comentarios y progresar al ritmo que necesitas, paso a paso. Para alguna gente parecerá que estás estancado, pero realmente tú notas que vas avanzando poco a poco.

Dejar un equipo fuerte como Columbia para unirse a otro relativamente débil como Milram, ¿fue una buena decisión?
Sí, definitivamente. Elegí entre seguir en segunda línea en Columbia o tomar la responsabilidad en Milram, ejerciendo de líder. En Columbia hay 25 corredores que pueden ganar una carrera cada año, ahí yo era simplemente uno más. Decidí cambiar eso y creo que hice bien, incluso pensando de cara al futuro.

Así que estás completamente feliz con tu carrera profesional hasta el momento...
No, nunca puedes estar completamente feliz. Siempre hay momentos en los que podrías haberlo hecho mejor.

De cara al futuro

¿Te gustaría centrarte en las clásicas de primavera o en conseguir triunfos en grandes vueltas siendo un sprinter puro?
Creo que ambos. En este momento, me estoy enfocando más hacia los sprints, creo que es el terreno donde más rendimiento puedo dar. Pero, en un futuro, sí me gustaría ver qué puedo hacer en las clásicas.

En alguna ocasión has dicho que, al ser capaz de pasar los repechos con los mejores, posees una relativa ventaja con respecto de los sprinter tradicionales. En base a eso, ¿te ves luchando por la victoria en clásicas duras como Lieja ó Amstel?
Creo que Lieja es más bien una clásica de montaña, por lo que de verme compitiendo en ella para ganar será en un plazo más largo. Creo que quizá lo pueda hacer mejor en Amstel o en clásicas de pavés como Roubaix, creo que estas últimas son las que mejor se pueden adaptar a mis condiciones.

¿Por qué victoria quieres que se te recuerde dentro de veinte años?
mmm... Esa es una pregunta difícil. Preferiría no ser recordado por una victoria, sino más bien por una carrera profesional completa. Colgar la bicicleta y sentirme satisfecho de todo lo que he hecho, aunque siempre pudiera haberlo hecho mejor aquí o allá.

¿Te gustaría atesorar al retirarte unos registros como los de, por ejemplo, Óscar Freire?
Él es un gran ciclista, tiene un gran palmarés y por supuesto que me gustaría poder emularle.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Los equipos anglosajones, protagonistas del mercado

Arueda.com

El día 1 de septiembre, según las normas de la UCI, los ciclistas pueden empezar a negociar con otros equipos. Es por ello que, en ese día, un torrente de información sobre compromisos, avenencias y, en definitiva, fichajes, salen a la luz.

Si el mercado de fichajes del año pasado tuvo como protagonista a Cervélo y Katusha, esta temporada ha sido el turno para cuatro equipos cuyo denominador común es su lengua: inglés. Cuatro estructuras, una inglesa y tres estadounidenses; dos de nueva creación, dos en fase de crecimiento. Se trata de Sky, RadioShack, Garmin y BMC. Cuatro escuadras cuyos movimientos en el mercado van dirigidos, como no podría ser de otra forma, a establecerse en la élite del ciclismo mundial. Una élite donde países tradicionalmente ajenos tienen cada vez una mayor representación gracias a grandes inversiones de dinero que, generalmente, son gestionadas de manera cuando menos eficaz.

BMC, ¿un nuevo Cervélo?

De licencia suiza y patrocinador también suizo, cuando hablamos del BMC Racing Team estamos refiriéndonos a un equipo prácticamente americano. En principio creada por la marca de bicicletas BMC con objeto de introducirse en el mercado estadounidense, la estructura controlada por el ex mánager de US Postal Jim Ochowicz y dirigida en la carretera por el ex Phonak John Lelangue ha decidido dar un salto de calidad para formar parte de la primera fila del ciclismo mundial.

Sin embargo, no lo hará a través de la adquisición de una licencia Pro Tour, sino siguiendo el modelo de Cervélo: reunir una gran plantilla que seduzca a los organizadores para que cuenten con ellos en sus carreras. Y, por supuesto, disponer de un buen ramillete de contactos dentro del mundillo, algo de lo que Lelangue y Ochowicz pueden alardear sin rubor. Más aún viendo cómo con una plantilla mediocre ha corrido este año pruebas tan prestigiosas como París - Roubaix.

El primer refuerzo de relumbrón del conjunto suizo ha sido nada más y nada menos que el vigente campeón del mundo Allessandro Ballan. El corredor italiano deja Lampre, donde ha estado desde su salto a profesionales en 2004, motivado por la posibilidad de "aprender inglés y ver mundo"; dicho sin paños calientes, desea cambiar de aires porque su relación con Beppe Saronni, mánager de Lampre, no es la mejor. Otra incorporación destacada hecha por BMC ha sido la de George Hincapie, reciente campeón de Estados Unidos de fondo en carretera y antiguo amigo de Ochowicz que posiblemente pasará a ser director de la escuadra cuando se retire.

BMC se ha reforzado además con un hombre de gran nivel para las clásicas de las Árdenas, el holandés de Saxo Bank Kastern Kroon. Y ha fichado al joven especialista en pavés Marcus Burghardt, también del Team Columbia como Hincapie. Sin embargo, a pesar de las incorporaciones citadas y de las de las promesas suizas Morabito, Schär y Zahner, aún queda mucho por fichar si quiere construir un bloque decente. Sobre todo, teniendo en cuenta que la plantilla de este año era muy mala, pudiendo rescatarse para la alta competición apenas al americano Jeff Louder y a jóvenes suizos como Thomas Frei, Danilo Wyss ó Matthias Frank.

Garmin intenta solventar sus carencias

Señalado por muchos como uno de los equipos más débiles del Pro Tour, el conjunto Garmin - Slipstream ha salido desde el principio al mercado para intentar cubrir esa debilidad. Capitaneado por el sprinter Tyler Farrar y los vueltómanos Christian Vandevelde y Bradley Wiggins (sobre este último, ya veremos más adelante, hay rumores), el bloque de Garmin está formado esencialmente por contrarrelojistas. Ello deja al equipo algo huérfano en la montaña ó las clásicas, terreno este último donde sólo Martijn Maaskant parece apto para brillar.

La receta de los refuerzos, así, parecía clara. Escaladores y clasicómanos. Para lo primero, se ha firmado al sorprendente sueco Frederik Kessiakoff (Fuji) y al holandés Michael Kreder (Rabobank III), que también posee una apreciable punta de velocidad. En lo relativo a clasicómanos, los elegidos han sido el sudafricano Robert Hunter (Barloworld), que apurará los últimos estertores de su carrera, y el belga Johan Van Summeren, abnegado gregario en Silence que tendrá en Garmin la ocasión de brillar individualmente. Otro fichaje del conjunto dirigido por Jonathan Vaughters ha sido el prometedor contrarrelojista y sprinter australiano Jack Bobridge (AIS), mientras que una posible incorporación es la del actual ciclista de Cofidis Bingen Fernández... como director deportivo.

Lance Armstrong, el reclamo de RadioShack

También al otro lado del Atlántico ha nacido como una práctica escisión de Astaná el Team RadioShack, nueva estructura conformada alrededor del siete veces ganador del Tour Lance Armstrong. El tejano llevará consigo, como parte del staff técnico, a su antiguo gregario José Azevedo y a su eterno director y guía Johan Bruyneel, que finalmente conseguirá librarse del contrato que tenía firmado con Astaná por mor de un pacto suscrito con la federación kazaja, según el cual la participación de Alexandre Vinokourov en la Vuelta en las filas de Astaná traía aparejada la rescisión del contrato de Bruyneel.

El equipo, que contará con un presupuesto millonario suministrado por la cadena de tiendas de electrodomésticos RadioShack y la marca de bicicletas Trek, ya posee una plantilla base. En ella, siete de los ocho confirmados pertenecen actualmente a la disciplina de Astaná: el factótum Lance Armstrong, Leipheimer, Brajkovic, Rast, Vaiktus, Paulinho y el asturiano Chechu Rubiera. De fuera viene únicamente, de momento, Sébastian Rosseler (Quick Step). En cuanto a rumores, la estructura conocida como 'The Shack' ha generado un ciento, habiéndose relacionado con ella a otros Astaná como Klöden ó Popovych y a otros buenos ciclistas como Geert Steegmans.

La nueva superestructura británica

2010 verá el nacimiento de otra superestructura además de RadioShack, pero ésta sí a este lado del Atlántico. Se trata del Team Sky, patrocinado por la poderosa multinacional de televisión por satélite y dirigido por Dave Brailsford, el hombre que ha llevado al ciclismo en pista inglés a su actual posición hegemónica dentro del panorama mundial. Sky ha puesto a disposición de Brailsford un presupuesto millonario con un único objetivo a medio plazo: ganar el Tour con un ciclista británico. Para ello se ha querido contar con Bradley Wiggins, que sin embargo parece haberse visto obligado a rechazar la oferta al no poder desligarse de su actual contrato con Garmin.

Siendo también prácticamente imposible la contratación del gran sprinter de la Isla de Man Mark Cavendish, contratado por Columbia hasta 2011, Sky ha realizado hasta ahora únicamente incorporaciones de perfil medio. Barloworld ha sido su gran vivero, y de ahí llegarán Steve Cummings, John-Lee Augustyn, Geraint Thomas y el keniano Chris Froome. Además, Brailsford ha firmado a Chris Sutton (Garmin), que tendrá a su padre Shane en calidad de director de equipo, al rodador Matthew Hayman (Rabobank), al todoterreno Simon Gerrans (Cervélo) y a un sprinter de corto recorrido aunque buenos resultados como Greg Henderson (Columbia). No parece suficiente para que el equipo pueda correr el Tour el año que viene...

... Pero es ingenuo pensar que esta será la línea de incorporaciones de Sky para completar la plantilla de 25 hombres con la que, en principio, quiere contar el equipo. Quedan por venir los mejores. Para empezar, se habla de Kurt-Asle Arvesen (Saxo Bank), Serge Pauwels (Cervélo) ó Thomas Lökvist (Columbia) como posibles incorporaciones. Pero también del clasicómano de piedras por excelencia del panorama español, Juan Antonio Flecha (Rabobank)... y de todo un proyecto de dominador mundial del terreno que él elija como el noruego Edvald Boasson Hagen (Columbia).

Mientras tanto, en España...

En territorio nacional, las novedades llegan con cuentagotas. Caisse d'Épargne es el único equipo que se ha movido en el mercado, quizá porque es el único que tiene el patrocinio garantizado y, por tanto, puede moverse. Ha realizado tres incorporaciones prestigiosas que se antojan, sin embargo, poco rentables. El italiano Marzio Brusheghin (Lampre) y el francés Christophe Moreau (Agritubel) llegan al conjunto bancario en la parte final de su carrera, prácticamente con el único objetivo de hacer equipo y contentar a los patrocinadores, si bien podrían realizar funciones destacadas en determinados momentos de la temporada. Por su parte, el escalador colombiano Juan Mauricio Soler arriba de Barloworld con el objetivo de recuperar el nivel que diera en el Tour de 2007; es un fichaje que, por desgracia, recuerda mucho a aquel fracaso con José Rujano. Estos tres hombres compensan las bajas de Charteau, Marlon Pérez y Joaquín Rodríguez, que se marcha a Katusha.

Pero no ha sido esta la última noticia que ha dado Caisse d'Épargne. También se ha anunciado la creación de un equipo continental a partir del actual conjunto amateur Caja Rural que hará las veces de filial de Caisse y contará con destacados amateurs como Rubén Martínez ó Rubén García. Y, por otro lado, se comenta en el mundillo que el año que viene puede ver la luz en España una estructura que, aunque afincada lejos del ProTour, poseerá una organización impresionante y podría marcar un ejemplo de cómo debe ser una escuadra de primer nivel. Mantengámonos atentos...

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