martes, 28 de diciembre de 2010

El proyecto Geox se tambalea

La empresa Geox quiso entrar al ciclismo pisando fuerte y puede acabar largándose de puntillas antes siquiera de echar a andar. Tras un breve periplo como coespónsor de Lampre, la multinacional zapatera italiana decidió patrocinar la lábil escuadra de Mauro Gianetti y Joxean Fernández ‘Matxin’, ese antiguo Saunier Duval que malvivía con las insuficientes aportaciones de Footon, Servetto y Fuji. Usando como altavoz la Gazzetta dello Sport (diario del cual es uno de los principales anunciantes, bien como Geox o bien con su recientemente adquirida marca deportiva, Diadora) anunció a bombo y platillo una inversión de 50 millones de euros a lo largo de cinco años. A mediados de agosto hizo públicos los fichajes de Carlos Sastre y Denis Menchov con la intención de ser un conjunto de referencia en la élite mundial del ciclismo a largo plazo...

Cuatro meses después, todo ha cambiado. No cesan de surgir informaciones, siempre a través de la Gazzetta, orientadas a mover la silla del mánager (y ahora propietario único de la estructura patrocinada por Geox) Mauro Gianetti. Ni la empresa fabricante calzado ni sus socios en esta aventura, la eléctrica TMC y la bicicletera Fuji, parecen estar contentos con la gestión que ha hecho Gianetti de su dinero. Los ocho millones de euros de presupuesto con los que cuenta la escuadra según las últimas informaciones (distantes de los diez prometidos por Geox) no han servido para otorgarle el estatus de ProTeam.

Lo cierto es que Gianetti no los administró de la mejor manera posible. No supo adaptarse al cambio de las reglas del juego ciclista en pleno mercado de fichajes, que establecía los puntos atesorados por los corredores en base a sus resultados de 2009 y 2010 como factor clave para situar al equipo en una división u otra, más allá de consideraciones financieras o éticas. Además, para reclutar talentos asentados encontró una competencia desmesurada entre las superestructuras de élite (cada vez hay más, mientras el número de corredores de valor se mantiene constante) y el cierto recelo aún sostenido hacia su figura por una parte del pelotón que aún le asocia con esa terrible imagen de Ricco’ llevado por gendarmes franceses a declarar sobre su dopaje en el Tour 2008.

Así las cosas, Geox-TMC quedó encuadrado en la segunda división del ciclismo, fuera de la élite y, en principio, de ese escaparate mundial llamado Tour de Francia. Sus patrocinadores, dispuestos a dar un golpe de mano, comenzaron a dejar caer en la Gazzetta rumores sobre su intención de disolver su vinculación con la estructura del antiguo Saunier Duval si Gianetti no les cedía su control o, al menos, admitía tener como comanáger al italiano Alvaro Crespi, ex técnico del histórico Mapei recomendado por el patrón de la ya desaparecida escuadra Giorgio Squinzi. El ex ciclista suizo negó una vez más ante los medios estas filtraciones interesadas y difícilmente casuales. Se plantó e hizo ver a las claras que los contratos de patrocinio son claros y están firmados; la ruptura de estos por parte de las empresas implicaría el pago íntegro de los mismos...

Pintan bastos en Geox; sigue habiendo rumores en torno a posibles incorporaciones como Íñigo Cuesta o Xavier Florencio pero también los hay de partidas. El proyecto sólido y a largo plazo anunciado en agosto se tambalea hostigado por una gestión mejorable, unos espónsor impacientes y unas normas cambiantes. Las expectativas de Geox pasaban por situar a su escuadra en la élite mundial desde el primer momento; sin embargo, han chocado de bruces contra la voluble realidad de un ciclismo incapaz de definirse más allá de los próximos seis meses. Urge un cambio de modelo y hacer más claras las reglas del deporte de la bicicleta, como bien reflejó el mánager del conjunto Garmin Jonathan Vaughters en este recomendabilísmo artículo en Cyclingnews, para evitar episodios tan dantescos como esta posible huida de Geox. El ciclismo lo agradecerá.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Euskaltel, hacia su cénit

El objetivo de todo plan deportivo que se precie es llegar a lo más alto por unos u otros medio. Igor González de Galdeano trazó, hace ya cinco inviernos, el suyo para Euskaltel. Quería dar un giro copernicano a un equipo acomodado y en cierto modo desordenado cuya posición de élite hacía obviar conductas mejorables entre su plantilla y directores. Igor, con el consentimiento y la colaboración del patrón Miguel Madariaga, decidió convertir la escuadra de Haimar Zubeldia e Iban Mayo en un bloque compacto, constante y ambicioso so pena de dejar marchar a sus más rutilantes estrellas. El proyecto: hacer girar la escuadra en torno al previsible crecimiento de otro ciclista de la casa (Samuel Sánchez) y la labor de formación de una segunda estructura integrada en la Fundación Euskadi como el continental Orbea.

Cinco campañas después, se puede empezar a extraer conclusiones. Y éstas son, ciertamente, halagüeñas tanto en números como en sensaciones. De las 10 victorias con cinco ciclistas diferentes de 2005 se ha pasado a 17 con ocho corredores distintos en 2010, cifras que indican una considerable mejora del bloque. Las sensaciones, por otra parte, son aún más positivas: ya no son el ejército de Pancho Villa. Ahora se observa un trabajo de equipo, una unión, unos líderes humildes y decididos; en definitiva, una escuadra de élite hecha con un presupuesto inferior al de muchas formaciones de su condición.

El momento es, para Euskaltel, óptimo. La temporada que inicia en menos de un mes con el Tour Down Under es la primera de su cénit deportivo. La mayoría de sus elementos cuentan entre 26 y 31 años, el rango de edad de madurez y mayor rendimiento deportivo de un ciclista. A pesar de la importante baja de uno de sus corredores más prometedores (Beñat Intxausti, firmado por Movistar tras una guerra subterrénea entre los dirigentes de Euskaltel y su mánager) y de una baza valiosa (Aitor Galdós, en proceso de fichar por Caja Rural), se mantienen los hombres clave de una escuadra en crecimiento: Samuel Sánchez como líder aspirante al podio del Tour, Mikel Nieve e Igor Antón como bazas para Vuelta y Giro, Egoi Martínez como inconmensurable ‘capitano’ de ruta, Koldo Fernández de Larrea y Pablo Urtasun como esprinters capaces de pescar buenas victorias a lo largo de la campaña. El presente garantizado.

A la sombra de este potente bloque, todo él con tres o más campañas contando la próxima vistiendo de naranja en su haber, crecen los jóvenes talentos garantes del futuro. Proyectos de estrellas rutilantes son Romain Sicard (ex campeón del mundo sub 23), Gorka Izaguirre (ya triunfador en dos ocasiones esta campaña) o Jonathan Castroviejo (acabó entre los veinte primeros en las nueve cronos que disputó este curso). La próxima campaña se unirán a ellos otros dos hombres venidos de Orbea como el Mikel Landa que luciera a gran nivel en el Tour del Porvenir o Ion Izaguirre, hermano de Gorka y presumible rodador de buenas condiciones.

Las perspectivas para el equipo Euskaltel son, pues, muy buenas; con su aumento viene, también, un aumento de exigencia. Bendito problema. El período donde sólo se pedía crecimiento al proyecto de Igor González de Galdeano ha finalizado y ahora es tiempo de rozar el apogeo. 2011 va a ser un año clave para Euskaltel, y quizá también gozoso: el primero del cénit de su proyecto.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Será humo? Sobre Pegasus Sports

El misterio tiene visos de acabar en tragedia. Pegasus Sport, el megalómano proyecto anunciado por el joven emprendedor australiano Chris White, podría resultar un cadáver antes incluso de ser una realidad. Meses de incertidumbre componen hasta ahora la historia de una súper estructura nacida sobre la base del modesto Fly V Australia y observada con escepticismo en todo momento por quienes más saben de las tramoyas del ciclismo. La inexistencia de un anuncio oficial en torno al capital del equipo suscitaba dudas; la negación sistemática de la UCI a conceder a la formación australiana una licencia para competir, primero ProTour y luego profesional, empieza a generar certezas.


En principio, la jugada de crear prácticamente de cero una escuadra de primerísimo nivel parecía complicada pero posible dado el precedente sentado por Sky el pasado invierno, un soplo de aire optimista para que Pegasus comenzara a batir sus alas. Las diferencias, sin embargo, eran y son sustanciales. No era comparable la solvencia de un técnico como Dave Brailsford con la de Chris White. Brailsford es un técnico de reconocido prestigio, extravagante pero respetado por los enormes resultados conseguidos en los velódromos con la selección británica bajo su tutela. White, en cambio, sólo era un economista metido a mánager gracias a su vasta formación y sus contactos en diversos estamentos del ciclismo australiano: contactos no muy positivos en algunos casos, ya que su relación con los altos estamentos del deporte de las dos ruedas en Australia es tan mala que Pegasus, de salir a las carreteras, no contaría a priori con una invitación para tomar parte en el Tour Down Under... Aparte de esto, White no tiene apenas experiencia en la élite aparte de su trabajo en la auditoria suiza Ernst & Young, socia de la UCI para escrutar los papeles presentados por los equipos ciclistas para aspirar a licencias para competir en el alto nivel.

Eso en el plano administrativo. Estructuralmente, Pegasus Sports era aún más imponente que Sky: aspiraba a repartir su presupuesto entre hasta cuatro escuadras: la de élite mundial, una continental en Estados Unidos y otra sub 23 en Australia eran seguras, mientras existían rumores que apuntaban a la formación de un equipo femenino. A todas luces demasiado para un proyecto totalmente nuevo.

El plano económico era el gran problema y, también, la diferencia clave. Mientras Sky tenía detrás un gigante de las telecomunicaciones que garantizaba sus aproximadamente nueve millones de euros de presupuesto, Pegasus decía contar con catorce ‘kilos’ pero no especificaba (ni ha especificado hasta ahora) de dónde saldrían. De hecho, a Pegasus hasta ahora sólo se le conocen dos espónsor: Scott para bicicletas y cascos, Vittoria para ruedas. En teoría, el gran interrogante económico hallaría solución durante el pasado Mundial de Geelong, pero pasó la cita y siguió habiendo silencio respecto al patrocinador de la estructura. Los rumores apuntaban a Gilette como factótum y mecenas de Chris White y los suyos; ahora toma cuerpo la hipótesis de que dicha marca se arrepintió de su inversión cuando estalló el caso Contador...

Sabido esto, sólo queda hablar del plano deportivo, del personal, de los posibles damnificados de un Pegasus nonato. Veintidós corredores de cierto nivel, ninguno de la calidad del Fabian Cancellara por quien suspiraba públicamente Chris White, quizá insuficientes para un calendario ProTour pero sí adecuados para carreras de segundo nivel y apariciones esporádicas en pruebas como Gante-Wegelvem ó Tirreno-Adriático como las que transmitía, optimista, el ciclista americano Phil Zajicek en VeloNews. Como líder, el veterano esprinter Robbie McEwen; a su vera, hombres rápidos como Daril Impey, Robert Hunter o Luke Roberts, sumados a vueltómanos como Jacek Morajko o Thomas Rohregger y rodadores de la categoría de Bobbie Traksel o Svein Tuft. Ciclistas, en definitiva, de caché medio pero con capacidad de rayar a buen nivel en la élite... que ahora están tocando a la puerta de otros equipos una vez Pegasus Sports no parece en disposición de superar el último examen de la Comisión de Licencias pasado mañana, miércoles 15 de Diciembre, para adquirir una plaza en la categoría profesional. El aire limpio y transparente que debería ayudar a volar a Pegasus empieza a tomar el tono sucio y oscuro del humo...

Foto: Road Magazine

Actualización [13:40] Esta madrugada, el equipo Pegasus Sports ha confirmado en un comunicado que su espónsor dio la espantada, poniendo en riesgo la supervivencia de la estructura. Sin embargo, no todo está perdido. Chris White y compañía siguen buscando a marchas forzadas un espónsor que les permita salir a las carreteras en 2011, ya sea como profesionales o como continentales.

Por otra parte, hay una pequeña confusión en el artículo. Se apunta, tomando como fuente el Meta2Mil número 1168, a la marca Gilette como posible patrocinadora de la escuadra. Pero, según VeloNation, no es Gilette sino el magnate de las telecomunicaciones George N. Gillet Jr (antiguo dueño del Liverpool F.C.) quien podría haber estado detrás del equipo. ¡Disculpas!

jueves, 9 de diciembre de 2010

Masaje mediático para encumbrar [y ocultar]

Decía Marshall McLuhan, uno de los más prestigiosos teóricos de la comunicación de todos los tiempos, que el medios es el mensaje (message) pero también el masaje (massage). Dicho de otra manera: lo que llega a nuestros oídos a través de los medios no sólo es información, sino también una distracción. Nos mantiene ocupados, nos hace pensar sobre determinados temas... Nos inocula ciertos mensajes implícitos. Nos hace permeables a otros posteriores. Nos hace olvidarnos de algunos otros...

Viene esto a cuento de la Operación Galgo salida hoy a la luz con Marta Domínguez como principal cabeza de turco mainstream y el entrenador Manuel Pascua Piqueras como chivo expiatorio para entendidos. Se trata de la cuarta operación policial a gran escala contra la trampa deportiva realizada en España desde que Jaime Lissavetzky es Secretario de Estado del Deporte, tras la Operación Puerto (Mayo de 2006), Operación Grial (Noviembre de 2009) y la parte del Caso Brugal referida al amaño de partidos del Hércules C.F. (Julio de 2010).

Ninguna de estas operaciones ha sido casual. Bien al contario, todas ellas han sido sacadas a la luz con un propósito determinado: encumbrar a Jaime Lissavetzky como político de primera línea, poniéndole en bandeja determinadas situaciones con las cuales el madrileño podía o bien hacer gala de grandes cualidades, respondiendo con diligencia y un proyecto de ley o actuación encomiables... o bien hacer olvidar fracasos hasta cierto punto sonados y restablecer su imagen pública.

La Operación Puerto no fue ni más ni menos que la antesala de la Ley Antidopaje puesta en vigor el 22 de Febrero de 2007. La Guardia Civil orquestó una operación inconmensurable, gracias a la cual se desmontó una de las redes de dopaje organizado más importantes del deporte mundial. El problema vino cuando llegó el momento de juzgar a los implicados: todos escaparon, prácticamente, impunes. Su “crimen” hubo de ser juzgado como delito contra la salud pública, con argumentos enrevesados en ese sentido complicados de sostener con eficacia... Este hecho, sin embargo, estaba calculado. La idea era poner de relieve el problema de dopaje existente en España para posteriormente sacar una ley “arreglándolo”... aunque costara enterrar las opciones de la candidatura de Madrid para organizar los Juegos Olímpicos de 2012.

Pero hubo algo con lo que no se contó. La justicia deportiva mundial no se iba a quedar tan pancha como la justicia española. La justicia deportiva querría nombres de deportistas implicados en esa red de dopaje para sancionarlos. Se pasó entonces a un proceso de tirar de la manta para taparse la cabeza a costa de dejar al aire los pies. De inmediato, lo que parecía una Operación contra el dopaje en el deporte quedó reducida, abracadabra, a una Operación contra el dopaje en el ciclismo. De repente, todos los atletas, nadadores, futbolistas o tenistas que Eufemiano había reconocido preparar desaparecieron de los papeles. Sólo quedaron ciclistas: ciclistas españoles relacionados con equipos afines al PP y ciclistas extranjeros que acabaron siendo juzgados por sus respectivos países. Y hubo otros nombres que se intentaron encubrir con mayor o menor éxito...

La Operación Grial, desarrollada en Noviembre de 2009 con Paquillo Fernández y Walter Viru como principales castigados, fue una manera de distraer a la opinión pública española de dos hechos desgraciados: la crisis económica, galopante a sus anchas por el país, y el fracaso de Madrid 2016, una campaña propagandística brutal con objeto de generar un golpe de efecto en favor del Gobierno en general y los dirigentes deportivos en particular. Y si para ello había que cargarse a una estrella (marchita, eso sí) del deporte patrio... Pues nada. Se hacía. Todo sea por distraer y restaurar la imagen de los dirigentes, que ahora podían volver a vanagloriarse de su Ley Antidopaje.

Seguimos avanzando en el tiempo. Caso Brugal, Julio de 2010: una de las tramas relacionadas con el Caso Gürtel, corruptela mayúscula donde el Partido Popular estaba metido hasta las trancas. Dentro de las muchas escuchas e investigaciones realizadas para Brugal, los gobernantes encontraron un filón: conversaciones de Enrique Ortiz, propietario del Hércules C.F., para amañar partidos que su equipo debía ganar para ascender a Primera División. No se destapaba ningún hecho desconocido: en el fútbol la compra de partidos está a la orden del día, en especial en las categorías de plata y bronce. Pero de nuevo se facilitó la información a medios del Grupo PRISA para generar un pequeño escándalo y poner de manifiesto la necesidad de una ley contra el fraude deportivo. Una vez más, los implicados no serán juzgados por este delito de manera apropiada; una vez más, se aprueba una ley ad hoc contra estos casos. Una ley, por cierto, que entrará en vigor el próximo 23 de Diciembre.

Esta mañana ha llegado a la Operación Galgo. Marta Domínguez, atleta de primera línea mundial (y ex contendiente a las Municipales de 2003 con el Partido Popular) es la estrella sacrificada; Manuel Pascua Piqueras, la comidilla para aficionados. Analicemos el momento. Faltan seis meses para que se celebren las elecciones municipales, en las cuales Lissavetzky es candidato a la alcaldía de Madrid. Se acaba de perder la posibilidad de organizar el Mundial 2018 de fútbol por lo deficiente de la campaña junto a Portugal destinada a propiciarlo. El Gobierno acaba de aprobar varias medidas (y decretos) que son, en su mayoría, recortes sociales de auténtico escándalo, que reflejan una zozobra tristemente asentada en el Ejecutivo.... Unas medidas que han sido ocultadas con el millón y medio de euros que se ha gastado El País en “comprar” la exclusiva de Wikileaks y con la huelga de los controladores aéreos, forzada por el Gobierno a fuerza de recortar derechos laborales a un colectivo que de por sí no gozaba de buena imagen en la opinión pública; un colectivo que ahora ha sido militarizado y pronto será privatizado...

Oportuno, ¿verdad?

Pues tristemente, en mi opinión es lo que hay. Estamos a merced de unos poderes económicos y políticos desbocados, auténticas moles dispuestas a llevarse por delante lo que haga falta con tal de favorecer sus intereses. El otro día pagó los platos rotos el gremio de los controladores; hoy le toca al deporte. Gracias a la ineptitud de Telecinco, la Operación Galgo está perjudicando la imagen de un gran ciclista como Luis León Sánchez...

Nada. Perdón por salirme de la temática del blog. Pero tenía que decirlo: la sociedad española se nos cae encima.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Las flojas perspectivas del Saxo Bank de Contador

En la parte oriental de la isla de Fuerteventura se yergue Playitas Resort, un enorme complejo hotelero construido en 2006 en el pueblo pesquero de Las Playitas aprovechando la baja densidad urbanística existente alrededor y los más de 900 metros de playa propiciados por la bahía homónima. Ahí se ha ido el equipo Saxo Bank para hacer su tradicional concentración invernal, encabezado por su propietario Bjarne Riis y su líder Alberto Contador: a 1622 kilómetros de Madrid...


Tierra y mar de por medio. Alberto Contador necesitaba alejarse de habladurías, rumores, especulaciones y afrentas para reencontrarse, consigo mismo y con la tranquilidad que abandonó hace unos años su carrera deportiva. Allí, en Fuerteventura, el pinteño ha conocido a los integrantes de su nueva escuadra, a la que llegó atraído por el prestigio y la seguridad ofrecidos por Bjarne Riis y espoleado por el poco acogedor ambiente de su ya casi ex equipo Astaná. Desde el domingo 28 lleva envuelto en una serie de actividades deportivas y dinámicas grupales junto a sus compañeros de Saxo Bank, algo distantes de los primigenios campamentos de supervivencia organizados en bosques daneses por Riis junto a un antiguo boina verde, pero con idéntico fin: generar sinergias y complicidad entre los diversos miembros del bloque.

Bloque. De nuevo, un invierno más, la palabra clave de la especulación deportiva en torno a Alberto Contador. En el invierno de 2009 se habló mucho en torno a la posible fragilidad del Astaná que debía respaldar al superclase madrileño. Conforme iba avanzando la temporada, el runrún se fue avivando gracias a las actuaciones del conjunto y a las declaraciones del propio Contador admitiendo estar “protegiendo” de un desgaste prematuro al bloque debía salvaguardar sus opciones en el Tour. Finalmente, sin embargo, no se cumplieron los pronósticos; bien al contrario, Astaná fue la mejor formación en cuanto a rendimiento de los gregarios, con especial brillo de unos superlativos Navarro y Tiralongo.

A pesar de la contundencia con la cual se zanjó la discusión sobre Astaná en 2010, el escrutinio al Saxo Bank de 2011 está servido. La estructura dirigida por Bjarne Riis está lejos de mantener el potente conjunto de años pretéritos, cuando era favorito en cualquier competición donde estuviera presente. Once bajas han mermado su potencial de una manera significativa. Ocho corredores (incluyendo sus tres líderes, Frank y Andy Schleck, junto a varios gregarios clave) se han ido al flamante Luxembourg Pro Cycling Project, mientras por otra parte se ha retirado un tótem como Frank Hoj y han emigrado dos potenciales clasicómanos de renombre como Matti Breschel (a Rabobank) y Alex Rasmussen (a HTC-Columbia).

Las altas no han compensado, ni de lejos, las pérdidas supuestas por las bajas. Han llegado tres hombres poco curtidos y sin proyección significativa como Mads Christensen, Manuele Boaro y David Tanner; corredores venidos a menos como Gustov (ex Cervélo), Nuyens (ex Rabobank), Vandborg (ex Liquigas) y Tosatto (ex Quick Step). Y, formando parte del mismo paquete que Contador, tres gregarios solventes como Benjamín Noval, Jesús Hernández y Dani Navarro.

Mimbres, en definitiva, insuficientes por sí solos para sostener el nivel de una escuadra históricamente dominante como Saxo Bank; insuficientes, también, sumándoles aquellos ciclistas que continúan de la temporada pasada. Del ‘nueve’ presentado por Riis en el Tour 2010 sólo siguen en el equipo Chris Anker y Nicki Sörensen, el primero joven escalador en progresión y el segundo veterano gregario todoterreno. Aparte, como nombres significativos, quedan los velocistas argentinos Juan José y Lucas Haedo, el rodador australiano Baden Cooke (posible ‘capitano’ para las grandes vueltas la próxima campaña), el contrarrelojista Gustav Erik Larsson y el prometedor vueltómano Richie Porte, que ha pasado todo el invierno forzando su salida del equipo sin éxito.

Las proyecciones no son excesivamente buenas, ni para Contador de cara a contar con un bloque fuerte en el Tour ni para el equipo en general. En las clásicas de primavera, por ejemplo, Saxo Bank distará de poseer dos bazas ganadoras como eran Breschel y Cancellara y se jugará todo a la carta de Nick Nuyens, un teórico especialista en pavés que sólo ha acabado dos veces entre los diez primeros de Tour de Flandes o París-Roubaix en sus nueve campañas como profesional.

En grandes vueltas, eso sí, las perspectivas son algo más halagüeñas para la formación danesa. Porte demostró en el pasado Giro, donde fue séptimo, capacidad para liderar al equipo en aquella ronda de tres semanas que Contador decida no disputar. Larsson, los Sörensen y el trío de gregarios españoles, junto a algún rodador como Cooke, Vandborg o Tosatto, pueden conformar en condiciones normales un bloque decente para arropar a Contador durante su defensa del maillot amarillo conseguido en 2010. El problema puede venir en el momento en el cual la carrera se tense de verdad, con súper estructuras como Liquigas o Luxembourg Pro Cycling Project atacando como si no hubiera mañana para buscar la sorpresa, planteando batalla desde lejos o simplemente forzando el ritmo del pelotón. En cualquiera de esas circunstancias, la solvencia del bloque de Saxo Bank sí quedaría en entredicho...

… A priori. Nunca se sabe cuál será el desempeño del equipo hasta que no llegue la carrera a poner en su sitio a cada uno. Nunca se sabe el efecto que pueda tener en los coequipiers de Contador una preparación física adecuada o la moral aportada por saberse defensores de las opciones del mejor ciclista del mundo. Nunca se sabe, en realidad, cómo será la actitud de los adversarios ni su rendimiento. Es imposible prever con exactitud si el Saxo Bank de Alberto Contador funcionará de maravilla o de pena. Sin embargo, sí se pueden establecer perspectivas... y éstas son más flojas de lo deseable.

Foto: Tim De Waele - Saxo Bank

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La joya del Gran Ducado

A principios de marzo de este año, el prestigioso portal Cyclingnews dio por primera vez pábulo al pertinaz rumor que indicaba la creación de una nueva estructura en torno a los hermanos Schleck en Luxemburgo. Desde entonces, la mayoría de estamentos del ciclismo mundial comenzaron a observar con atención los movimientos que se daban en el país centroeuropeo. En especial, un Bjarne Riis que veía con preocupación como sus alumnos aventajados habían decidido desembarazarse de sus rarezas y su pasado para emprender su propio camino. Esos hermanos Schleck que habían pasado la adolescencia deportiva en su Saxo Bank y ahora empezaban a dar réditos. Ese jefe de prensa ejemplar llamado Brian Nygaard. Ese Kim Andersen que había rescatado junto a Kurt-Asle Arvesen del moribundo Team Fakta...

Han sido meses de trabajo en la sombra, o más bien en la tiniebla. La información en torno a la nueva escuadra luxemburguesa llegaba a cuentagotas a los medios, y casi siempre relacionadas con medidas drásticas de un Riis algo desquiciado. La salida de Nygaard, futuro mánager del equipo de los Schleck, no pareció afectar demasiado a la marcha de Saxo Bank. La de Kim Andersen, despedido de la estructura justo antes del Tour de Francia por admitir estar trabajando junto a Nygaard, sí lo hizo. Andersen era quien elaboraba las tácticas de la formación en la carretera y, en el hotel, la autoridad comprensiva que complementaba el nada dialogante proceder de Riis.


Lo que sucedió en el Tour, cómo las órdenes de Riis influyeron decisivamente en el hecho de que Andy Schleck no ganara la gran ronda francesa, colmó el descontento de los hermanos luxemburgueses. Estos confirmaron en los Campos Elíseos, apenas bajado Andy de la bicicleta, que abandonaban a Riis para formar su propia escuadra. El nombre de ésta, un misterio: registrada ante la UCI como Luxembourg Pro Cycling Project, mercantilmente llamada Leopard True Racing... faltaba por saber su denominación comercial, aquella bajo la cual saldría a las carreteras.

Esa, y no otra, fue la gran incógnita de la joya del Gran Ducado de Luxemburgo: la base económica garante de la puesta en marcha de la nueva formación. Según se ha revelado en voz baja, de manera completamente antagónica a cómo se ha anunciado el cambio de dueños de Quick Step, será el acaudalado constructor luxemburgués Flavio Becca quien asumirá el presupuesto de quince millones de euros que requeriría la estructura mediante la fórmula capital-riesgo que ya hizo posible la salida a las carreteras del High Road. O, lo que es lo mismo: Becca inyectaría el dinero y, en caso de que aparezca un patrocinador, lo recibiría de vuelta con intereses.

Los motivos por los cuales Becca se ha interesado por invertir en los hermanos Schleck son obvios. Por un lado, para el empresario es interesantísimo ligar la imagen de su holding, Ikogest, a los que con el paso del tiempo se convertirán en los deportistas más exitosos de la historia de Luxemburgo. Y, de paso, se granjea amistades y buenas miradas en la élite de un país cuyo gran poderío económico se divide en apenas medio millón de habitantes, dando lugar a un microclima donde las relaciones dentro de la clase alta social y financiera son muy estrechas. No hay en su acción, pues, asomo de filantropía ni altruismo... Es, simplemente, una operación rentable.

Respecto a los espónsor que puedan librar a Becca de que su inversión capital-riesgo resulte ser a fondo perdido ha habido decenas de rumores. Sólo se han confirmado los apoyos de Trek, Bontrager y Craft en el apartado de material, más Mercedes en el de vehículos. Para pagar la mayoría de presupuesto y dar su nombre a la escuadra se habla de muchas empresas. La marca de supermercados Auchan parecía la más interesada, pero la opción se desvaneció. Sonó también Luxair, aerolínea estatal luxemburguesa que ya es patrocinadora personal de los Schleck y, parece, conservará este estatus. Fue la semana pasada cuando el diario Le Quotidien apuntó a las empresas de telecomunicaciones Belgacom y Jabra, que por lo pronto no han desmentido las informaciones. Sin embargo, según Velo101 no sólo no hay aún acuerdo, sino que por lo pronto el maillot de la nueva estructura gestionada por Brian Nygaard no lucirá publicidad alguna.

La complejidad del entramado económico del Luxembourg Pro Cycling Project no ha provocado, sin embargo, que se haya descuidado el plano deportivo. En el staff figuran, a las órdenes de Kim Andersen, nombres de reconocido prestigio. El alemán Torsten Schmidt y el danés Lars Michaelsen, ex directores deportivos en Saxo Bank, cumplirán con el mismo rol en la nueva escuadra; de Quick Step llega el Luca Guercilena, prestigioso entrenador y director italiano, buen conocedor de Fabian Cancellara a raíz de la época que compartieron en el histórico Mapei sub 23. Como director técnico ejercerá el portugués Ricardo Scheidecker, ex componente de la ejecutiva del UCI ProTour.

Las líneas maestras apreciables en la composición del staff técnico tienen continuidad en la confección de la plantilla: heterogeneidad, alto nivel... y un pasado relacionado con Bjarne Riis. Ocho ciclistas llegan directamente de Saxo Bank, entre los cuales se incluyen instituciones como Jens Voigt o Stuart O’Grady, gregarios de gran valor como Anders Lund o jóvenes valores como Jakob Fuglsang... pero sobre todo tres corredores de primerísima línea como Fabian Cancellara y los hermanos Schleck.

La sensación de respeto que infunden estos ocho ciclistas se ve reforzada por los otros diecisiete integrantes de la formación, todos ellos hombres de mucho nombre y mejores resultados. Esprinters de postín como Bennati, Weylandt o el jovencísmo Nizzolo; escaladores de gran nivel como Brice Feillu, Gerdemann o Zaugg; rodadores de prestigio como Stamsnijder o Posthuma... Un plantel, en definitiva, de auténtica fantasía que no en vano ha sido número uno en el ránking de méritos deportivos de la UCI. Cabe incluso preguntarse si no llegará a ser perjudicial acumular tantísimo talento en el seno de un mismo equipo...

La confirmación el mediodía de ayer de la incorporación de Fabian Cancellara al Luxembourg Pro Cycling Project ha sido el hecho perfecto para definir lo que significa la nueva estructura centroeuropea en el panorama ciclista mundial. Ni cortos ni perezosos, Nygaard y los Schleck desembolsaron en las arcas de Saxo Bank una cantidad que según Het Nieuwsblad ronda los 1’8 millones de euros para rescindir el contrato del astro suizo y firmarle uno nuevo de tres temporadas. Una inversión desmesurada para reunir el máximo potencial deportiva en torno a los hermanos Schleck, para construir un equipo cuya proyección internacional le convertirá en la joya del Gran Ducado de Luxemburgo.

domingo, 28 de noviembre de 2010

"La situación del ciclismo malagueño es bastante mala"

Entrevista a Luis Ángel Maté publicada en La Opinión de Málaga

Tras dos exitosas campañas en el Androni Giocattoli italiano, el marbellí ha fichado para 2011 por el equipo Coifidis. En la escuadra francesa tendrá la oportunidad de ser el primer malagueño en tomar la salida en el Tour de Francia desde que Pedro Torres lo hiciera en 1980

Después de doce años de sacrificio, por fin le ha llegado a Luis Ángel Maté (1984, Madrid) la oportunidad de dar el salto a la élite del ciclismo. Este marbellí de adopción (vive en la ciudad costasoleña desde los cuatro años) nos recibió en su casa poco antes de partir hacia Francia, donde inicia mañana lunes su primera concentración con Cofidis.

¿Cómo empezó tu relación con la bicicleta?

Como la de cualquier chaval, con la típica bici con la que empiezas a pasear por el barrio, a caerte... Es un instrumento genial, el primero que te permite ver tu entorno, el que te da la primera sensación de libertad y dominio...

Gran parte de tu trayectoria en la categoría sub23 la pasaste en Ávila Rojas, el último equipo amateur malagueño. ¿Qué recuerdas de esa época?

Fue una gran escuela de vida. Allí aprendí los valores del ciclismo. Es una pena que no haya tenido continuidad esa escuadra, que duró treinta años, y fue siempre uno de los mejores equipos élite y sub 23 de España. En él estuvieron grandes como ‘Triki’ Beltrán, Fernández Ginés, Francis Cabello...

Desde que Ávila Rojas cesó su actividad en 2007, no ha surgido ningún otro equipo amateur en Málaga...

Y eso que hemos tenido dos profesionales en los últimos años como José Antonio López Gil y yo, y la próxima campaña estará también Eloy Ruiz. Pero el ciclismo aquí no hace el ruido que podría. Parte de culpa la tienen los medios, que no se interesan por él. Pero tampoco hay apoyo de las instituciones públicas, que son quienes deberían estar en los peldaños inferiores y crear escuelas ciclistas de donde salieran corredores. Y, sin ciclistas, no hay empresas privadas que se animen a patrocinar equipos. La situación del ciclismo malagueño ahora mismo es bastante mala y no se adivina un futuro mejor.

¿Ves la situación mejorable a corto o medio plazo?

Sí. El ciclismo debe empezar a vender todos sus valores: constancia, trabajo, esfuerzo, dedicación, compañerismo... Yo me siento muy orgulloso de ser ciclista, y me sentiría orgulloso si mi hijo también lo fuera porque significaría que llevaría todos esos valores consigo. El ciclismo es un gran medio de educación, así como de transporte, de vida sana... Ése es su futuro.

Volviendo a tu carrera deportiva, debutaste en profesionales con Andalucía en 2008 y después has pasado dos temporadas en el Androni Giocattoli italiano. De este exitoso periplo, el resultado más brillante es la victoria en la etapa reina de la Vuelta a San Luis (Argentina) conseguida este año; un día en que derrotaste a Vincenzo Nibali, ganador de la Vuelta a España...

Aquel triunfo fue una explosión de alegría, recompensó todo el trabajo y el sacrificio asumido durante años. Hoy en día en todas las carreras hay un gran nivel y una gran competencia y por ello ningún triunfo es fácil; pero cuando ganas a grandes campeones... cualquier victoria es aún más bonita.

Este invierno te ha llegado la oportunidad de dar un paso más en tu carrera y firmar por Cofidis. Teniendo opciones de fichar por equipos como Movistar [antiguo Banesto] o Geox, ¿por qué elegiste la escuadra francesa?

En Geox y Movistar iba a estar supeditado a otros ciclistas. En Cofidis, en cambio, no hay un gran líder y tendré libertad para jugar mis bazas. Me he hecho un nombre en el ciclismo profesional y ahora estoy buscando mi sitio. Ya sé que estoy capacitado para trabajar para el equipo y quiero averiguar si puedo ser un líder.

La única pena es que Cofidis se haya quedado a las puertas de formar parte del UCI ProTour [primera división del ciclismo]

El año pasado renunciaron a su plaza en él por desavenencias con la Federación, y les han pasado factura este invierno cuando han solicitado volver. Aún así, Cofidis es un gran equipo y suelen hacerle hueco en todas las carreras donde desea competir. Esta campaña es muy probable que estemos en Tour de Francia y Vuelta a España.

El último ciclista malagueño en participar en el Tour de Francia fue Pedro Torres, que ganó el maillot de la montaña en 1973, hace treinta años. ¿Te haría ilusión tomar su testigo?

Como malagueño, sería un auténtico orgullo. Lucharé con todas mis fuerzas para ganarme una plaza en el Tour este año.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Quick Step, AG2R y Euskaltel completarán el UCI World Tour

Han pasado ya unas tres semanas desde que salió a la luz el cacareado ránking de mérito deportivo según el cual la UCI establecería qué dieciocho equipos formarían parte del nuevo World Tour, sucesor del defenestrado ProTour. Como se reseñó en este blog el citado ránking aseguraba la licencia ProTeam a sus quince primeros clasificados, a la par que dejaba a las cinco escuadras siguientes pendientes de una evaluación más exhaustiva que les otorgara una de las tres plazas restantes en la élite del ciclismo mundial. Euskaltel, Geox, Quick Step, AG2R y Cofidis tendrían que acudir durante el mes de noviembre a la sede de la UCI en Aigle para defender ante la Comisión de Licencias los fundamentos económicos y éticos de su proyecto deportivo, quedando luego a la expectativa de las deliberaciones del citado órgano para saber si obtendrían la calidad de ProTeam y con ello el derecho y la obligación de competir en las mejores carreras del mundo (incluyendo en principio las tres grandes vueltas) en 2011.

Aunque el anuncio oficial se retrasará hasta el día 10 de Diciembre, parece ser que la Comisión de Licencias ya ha tomado una decisión. Según diversos rumores, valoraciones y filtraciones, Euskaltel, Quick Step y AG2R formarán parte la próxima temporada del UCI World Tour, mientras que Geox y Cofidis quedarán encuadrados en la categoría Profesional Continental, la Segunda División del ciclismo mundial.

En el dictamen de la Comisión de Licencias habrían pesado bastante los compromisos adquiridos por la UCI, de la cual teóricamente es indepediente el citado órgano. El máximo órgano federativo internacional garantizó, hace unos meses, un puesto dentro del ProTour (anterior denominación de la Primera División del ciclismo) tanto a AG2R como a Quick Step. Dada esta circunstancia, ni el bajón de potencial deportivo de ambas escuadras ni el hecho de que el patrocinio de la estructura de Patrick Lefevere cesa a finales de la próxima campaña, lo cual hace previsibles ciertos agobios económicos para el técnico belga, desaconsejaron la inclusión de ambos equipos en la élite. Haber dejado fuera del World Tour a algunas de éstas escuadras hubiera desencadenado una batalla legal entre UCI y el equipo agraviado, que reclamaría (con razón) el estatus de Primera División que se le había garantizado en Agosto.

Quedaba pues una única plaza libre y tres equipos a la expectativa; o, mejor dicho, dos. Que AG2R obtuviera un lugar en el World Tour eliminó de la lucha por la posición de honor, casi automáticamente, a Cofidis. La escuadras francesas era las que menor nivel deportivo tenían de entre las cinco aspirantes, y su mayor baza se fundamentaba en el hecho de que no había ningún equipo galo entre los quince clasificados directamente por el ránking de mérito y la UCI, con cierta lógica, no estaba dispuesta a dejar a una nación histórica como Francia sin representantes entre la élite del ciclismo. Una vez la escuadra dirigida por Vincent Lavenu aseguró su plaza por condicionantes administrativos, las opciones de los de Eric Boyer bajaron enteros. En estos momentos son, prácticamente, integrantes de la Segunda División del ciclismo.

Así las cosas, Geox y Euskaltel eran, básicamente, los dos equipos que realmente se la jugaban ante la Comisión de Licencias. El veredicto, aparentemente, no fue complicado. La Comisión de Licencias se posicionó en pro de la estructura vasca, la larga duración de un proyecto bien fundado en el trabajo de base y con una afición sólida que alumbró al equipo y saludaría con disgusto que éste quedara fuera de la élite teniendo mimbres de sobra para ello. Geox, por su parte, quedaba desacreditado por su historial pretérito y su casi proverbial inestabilidad.

La deliberación parace, pues, finiquitada. Los responsables de los equipos no aseguran ni desmienten nada; Lefevere (Quick Step) ha dicho en Het Nieuwsblad que no ha “oído nada”, mientras que Gianetti (Geox) afirma en Tuttobici que tampoco ha “recibido en ninguna llamada”. Es la lógica prudencia, el compás de espera necesario cuando se habla de un proceso administrativo regido por la UCI. Pero todo parece indicar que en 2011 Euskaltel, Quick Step y AG2R serán parte del UCI World Tour, mientras Geox y Cofidis forman parte de la división Profesional.

Hasta aquí la noticia. Ahora, mi valoración a título absolutamente personal. El reparto de licencias me parece justo, por cuanto la UCI tenía con AG2R y Quick Step un compromiso que no debía vulnerarse y, de la terna Euskaltel - Geox - Cofidis, me parece que Euskaltel es quien más se merece la calidad de ProTeam. Desde un punto de vista estrictamente deportivo, seguramente, hubiera "borrado" a AG2R (o a Quick Step...) para poner en su lugar a Geox. Pero no era el criterio preponderante en este segundo corte del UCI World Tour.

Vuestra opinión no iba muy lejos de la mía. De entre los 41 votantes en la encuesta, casi todos (38) abogábais por la presencia de Quick Step en la élite; sólo unos pocos (11) tomábais partido por Cofidis. Mientras, AG2R (21), Euskaltel (28) y Geox (24) estaban bastante parejos, si bien las dos estructuras con filiación española tenían cierta ventaja. Me ha gustado bastante la experiencia de poner una encuesta en el blog; quizá la repita pronto ;)

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cunego no puede ser Damocles

Reza la leyenda que en Sicilia, en el siglo IV antes de Cristo, gobernaba un tirano llamado Dionisio II. En cierta ocasión llegaron a sus oídos las palabras de uno de sus cortesanos que, adulador, relataba las riquezas de que disponía Dionisio II, hablaba de su suerte. Le elogiaba y a la vez le ponía en el disparadero del resto de habitantes de la corte, que pasaban de mirar al gobernante con admiración a escrutarle con envidia.

Resuelto a cesar la habladuría del cortesano, Dionisio le invitó a pasar un día rodeado de sus lujos y riquezas. El cortesano disfrutó un día entero, habló con comerciantes, comió manjares rodeado de doncellas. Todo iba acorde a lo que él aventuraba, hasta que en un momento miró hacia arriba y vio pendiendo sobre sí, sujeta únicamente con una crin de caballo, una espada. Damocles, que así se llamaba el cortesano, miró a su izquierda y solicitó al tirano cambiar lugares...



Es muy fácil ser príncipe, pero no lo es tanto ser rey. Damiano Cunego (1981, Verona) lleva unos años en el ciclismo profesional y conoce perfectamente ambos puestos jerárquicos. Le llamaban el Príncipe cuando estaba en la categoría ‘dilettante’; arrastró el mote hasta el 2004 en el que la adultez y la supremacía le llegaron de sopetón. Antes, Cunego había llegado al ciclismo profesional con el padrinazgo del director deportivo Claudio Corti y el preparador físico Aldo Sassi. Con apenas 20 años firmó con el equipo Saeco; ya en su primera temporada en la élite consiguió dos victorias, costumbre ganadora que mantuvo en todas sus campañas profesionales hasta esta 2010, la primera de su vida donde su palmarés de victorias se han quedado en blanco.

El gran punto de inflexión le llegó en su tercera campaña como profesional. Ganó la general y cuatro etapas del Giro de Italia de aquel año, protagonizando la exhibición de un Saeco imperial. En aquella ‘corsa rosa’, sólo Serhiy Honchar (y por tres segundos) impidió que los cafeteros hicieran doblete en la general con el propio Cunego y un Gilberto Simoni que, en el cénit de su carrera, no supo admitir que un joven de apenas 23 años le arrebatara el título de patrón de la estructura de Saeco. El pulso se saldó aquel invierno con la salida de Simoni hacia Lampre, una estructura que la siguiente temporada se fusionaría con la propia Saeco propiciando una nueva huida de Gibo hacia otros territorios, en este caso al Saunier Duval de Matxin y Gianetti. No quería coincidir con el Príncipe que le había destronado y ahora era Rey por gracia de sus cualidades y de su apellido, Cunego, proveniente del alemán König, ‘rey’.

Lo cierto es que, desde entonces, desde aquel Giro, la carrera de Damiano Cunego no ha seguido una curva ascendente como cabía esperar. No es que el veronés decayera; simplemente, se estancó. Y, si bien en su primer y único entorchado ‘rosa’ sus rivales no le conocían y preferían marcar a Simoni pensando que aquel bisoño escalador acabaría por ceder, ahora él era el único Rey. La rueda a seguir. El rival a batir.

Damiano no digirió del todo bien esta nueva responsabilidad y, a pesar de sentirse respaldado por sus directores deportivos (con Saronni a la cabeza) y sus patrocinadores (con la familia Galbsuera, propietaria de Lampre, como máximo exponente), vio resentida su condición de ganador nato. Apenas se reencontró con la gloria en las grandes vueltas, en las que sólo volvió a saborear las mieles del triunfo con dos etapas en la Vuelta 2009. En clásicas, en cambio, cantaba otro gallo: ganó tres veces el Giro de Lombardía y se convirtió en un fijo de las Árdenas, donde llegó incluso a imponerse en la Amstel Gold Race.

Resultados mediocres, sin embargo, para un Rey. Sus actuaciones nunca eran del todo malas, pero daba la sensación de que rara vez se dejaba todo en la carretera. En una palabra, parecía acomodado. Frustrado por no ser capaz de pisar el podio de las grandes rondas, decidió centrarse en un objetivo más asequible y agradecido como conseguir victorias de etapas; por otra parte preparaba las clásicas de las Árdenas con mimo, pero una vez en carrera se excusaba en la carestía de gregarios de nivel en su equipo para pasar las pruebas enteras a rueda de otros favoritos mejor arropados, ensayando ataques sólo en contadas ocasiones.

A pesar de estos signos de conformismo nadie le discutía el liderato en Lampre, lo cual alimentaba a su vez ese conformismo... Un círculo vicioso de estancamiento que acabó por hartar a Cunego una vez le faltaron esas victorias que recompensaban su lucha, muchas veces en solitario, sus fugas en las grandes rondas y su aguante en las pruebas de un día. Este verano, parecía resuelto a marcharse a otra escuadra para buscar nuevos horizontes y retos, siendo Sky la mejor colocada para hacerse con los servicios del antiguo Príncipe.

Pero finalmente no fue así, Cunego decidió quedarse en su Lampre de toda la vida. A cambio, pidió a los rectores de la escuadra blu-fucsia poder centrarse en las clásicas en 2011 y, para ello, tres incorporaciones. Primera, un vueltómano de campanillas que disputara el Giro y le ahorrara ese quebradero de cabeza: Michele Scarponi. Segunda, un director deportivo de buena fama: Roberto Damiani, ex Omega Pharma. Tercera, un señor íntimamente relacionado con Damiani y también con Cunego: Aldo Sassi, fisiólogo y preparador físico de reconocido prestigio que ya había trabajado con el veronés en su época ‘dilettante’.

Las tres incorporaciones se llevaron a cabo, siendo la de Sassi la más complicada de abordar por cuanto no podían comprometerse, ni él ni su centro de entrenamiento Mapei Center, a llevar en exclusiva la preparación de Cunego y Lampre en general. El acuerdo final fue una colaboración a nivel de asesoría externa: Sassi controlará y vigilará al total de los componentes de la escuadra de Saronni, pero sólo tendrá un plan individualizado a Cunego. Ya han hecho la primera toma de contacto y Sassi es optimista respecto de las condiciones de su nuevo pupilo, a quien ve capaz de volver a ganar una gran vuelta con la preparación adecuada...

2011 será un año de reválida para Damiano Cunego, el antiguo Príncipe y desde hace unos años Rey. Deberá contar con al buena suerte que no tuvo esta campaña y dejar atrás las medias tintas, el conformismo, para intentar ser un Rey de los que pasan a la historia. Si vuelve a fracasar quizá la espada que pende sobre su cabeza se precipite, quizá acabe siendo recordado como un intruso en el trono al estilo de Damocles... Lo cual seguramente no haría justicia a su inmensa calidad deportiva.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La ¿sanción? que puede esperar a Alberto Contador

Según una información publicada por diversas agencias de información como AFP o Reuters, la Unión Ciclista Internacional (UCI) ha solicitado a la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC) que incoe un expediente sancionador contra Alberto Contador por el hallazgo de 50 picogramos de clembuterol en su orina en un control antidopaje el pasado 21 de Julio. La noticia constituye un desenlace esperado y esperable para un caso de dopaje que ha trascendido más allá de lo deportivo por lo rocambolesco y por la implicación del considerado por muchos como el mejor ciclista del mundo.

El día que se conoció el affaire, la presencia de clembuterol en el organismo de Alberto Contador, en Espíritu Gregario defendí (como hizo el propio ciclista) la hipótesis de que se trataba de un falso positivo. O, lo que es lo mismo, un caso más de control antidopaje que detecta una sustancia prohibida, pero en una cantidad tan ínfima que sólo cabe pensar en un factor incontrolado que haya introducido esa sustancia en el cuerpo del deportista. En base a esto, en esta página se propugnó la hipótesis de que el positivo del corredor de Pinto tendría un efecto sancionador inocuo una vez se demostrara la contaminación alimentaria que habría sufrido el madrileño.

Sin embargo, estaba equivocados en esto último. El motivo es que las reglas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no considera el clembuterol una sustancia cuantitativa, sancionable en función de la cantidad, sino cualitativa, sancionable según si aparece o no, sin apreciar cantidad o motivo. Tanto da, pues, si Contador tiene en su organismo un kilo o un picogramo de clembuterol: si está, supone sanción. Concretamente, de dos años...

... Atenuables en función de la circunstancias. Aquí está una de las claves del caso: que el clembuterol haya llegado a Contador por ingesta voluntaria de una pastilla de Ventolase o por una ingesta involuntaria de un filete mal tratado sí marca la diferencia. Como muestra de ello están los casos de Fuyu Li (ex RadioShack) y Alessandro Colo’ (ex ISD). Ambos clamaron haber sido víctimas de una contaminación alimentaria y, mientras el japonés no aportó ninguna prueba en su defensa, el italiano sí lo hizo. El resultado es que Li fue penalizado con dos años fuera de la competición y Colo’ sólo con uno. Esta jurisprudencia reciente genera un sabor agridulce en relación a Contador. Por un lado, asegura que será objeto de una sanción y por tanto perderá su victoria en el Tour de Francia 2010; por otro, deja la puerta abierta a que ésta sea bastante menor a la máxima de dos campañas sin ponerse un dorsal.

Queda aún, sin embargo, un camino hasta poder hablar de un Contador jurídicamente culpable o inocente; un camino que puede ser muy largo o muy corto. En estos momentos, la pelota está en el tejado de la RFEC, que deberá decidir si acepta la solicitud de la UCI o procede en sentido contrario negándose a abrir expediente sancinador contra Alberto Contador.

En el primer caso, la opción más probable, un acuerdo entre ciclista, UCI, RFEC y AMA (que vigila muy de cerca el proceso por cuanto es una piedra de toque para la solidez de su programa antidopaje) propiciaría que hubiera sanción pero ésta sea reducida, por la presunta evidencia de que Contador fue víctima de una contaminación alimentaria, a un período que sería como mínimo de tres meses.

En el segundo caso, el affaire Contador tomaría un giro dramático y tenso, muy similar al del Caso Valverde. UCI o AMA acudirían al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para obligar a la RFEC a dictar una sanción y a Contador a aceptarla. En este supuesto, el madrileño tendría alguna opción de salir airoso y sin sanción. Por su nautraleza deportiva, el TAS juzga en base a aspectos más humanos que dogmáticos, sin ceñirse a jurisdicciones, y quizá aceptara las excusas de Contdor para dejarlo libre de culpa... o quizá le sancionara fijándose en los análisis, no concluyentes pero indicativos, que determinan la presencia de DHEP en la sangre de Contador, o lo que es lo mismo la posibilidad de que hubiera recibido transfusiones sanguíneas durante el Tour.

Como vemos, con el anuncio de hoy, la UCI no ha aclarado prácticamente nada pero sí ha dado un paso más en un proceso obtuso que se está alargando demasiado. El ciclista no quiere admitir una sanción que presuntamente le correspondería, la propia UCI y la RFEC no quieren ejecutar un proceso que podría suponer un duro golpe para el ciclismo, y la AMA no quiere admitir la posibilidad de que el ciclista madrileño suponga una excepción a una normativa antidopaje que debería ser férrea. Una sanción atenuada sería para todas las partes una salida digna para la situación... pero esperar que cuatro entidades en permanente conflicto de intereses vayan a llegar un acuerdo tal vez sea esperar demasiado.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Vendiendo a los Xacobeo

Hace unos días, el brillante periodista murciano Andrés Cánovas reflexionaba en su Twitter (@andrescanovas): los corredores de dos equipos que desaparecían a final de temporada, Cervélo y Xacobeo, habían tenido suertes muy dispares. Mientras que de los veinticinco integrantes de la estructura suiza veintiuno ya han encontrado acomodo, uno se retira y sólo tres (los españoles Florencio, Novoa y Cuesta) están aún sin contrato, los ciclistas de la escuadra gallega sufren de un panorama mucho más complicado. Mosquera, Oliveira y Delio Fernández ya tienen equipo para 2011; Carlos Castaño cuelga la bicicleta por sus problemas físicos y el resto... nada. A la expectativa.

Andrés relacionaba este hecho con la progresiva anglosajonización del ciclismo, con el hecho de que el centro neurálgico del deporte de la bicicleta se está desplazando poco a poco a países de habla inglesa, traicionando a la tradición que situaba dicho centro neurálgico en la zona mediterránea y germanófona. Mi pero fue, en ese momento, el hecho de que los casos de Xacobeo y Cervélo me parecían poco comparables: la fecha en que se anunciaron sus desapariciones (mediados de agosto para los suizos, principios de octubre para los españoles) era muy distinta, el nivel de ambos equipos (Cervélo es 16º en CQRánking, Xacobeo 31º) también. Sí me parece más acertada una comparación con Milram, que anunció su cese aún antes que Cervélo y de cuya plantilla actual hay nueve hombres sin contrato para 2011 y dos retirados, por cuanto el nivel de ambas escuadras es similar y la conclusión continúa siendo anglófila... Pero no es ése el tema que pretendo tratar en este artículo.



Tras una Vuelta a España tremendamente exitosa, bastante distinta de lo que fue la tónica general de una temporada por lo demás gris, a los políticos gallegos les faltó tierra para sacarse la foto con Ezequiel Mosquera y el resto de corredores dirigidos por Álvaro Pino como honrosísimos representantes del pueblo gallego. E incluso garantizaron su continuidad, que se encontraba en el alero desde hacía bastante tiempo. Se habló de varias vías que parecían hacerla posible, pero por unas y otras razones ninguna llegó a concretarse y los positivos de Mosquera y David García Dapena acabaron por enterrar cualquier opción.

Al principio, los ciclistas gallegos del equipo no se rindieron y lucharon por intentar salir a las carreteras encuadrados en la categoría continental. La iniciativa no fructificó y acabaron por tirar la toalla, iniciando así su lucha individual para encontrar equipo para la próxima temporada, siguiendo los pasos de Ezequiel Mosquera y el portugués Nelson Oliveira, comprometidos con Vacansoleil y RadioShack respectivamente. Estos días ha sido Delio Fernández, un proyecto interesantísimo de gregario de alto nivel, quien se ha colocado en el torticero Madeinox-Boavista. Sin embargo, aún quedan once corredores más (descontando al retirado Carlos Castaño y al inclupado de dopaje David García) por encontrar acomodo... once ciclistas cuyas cualidades, nada despreciables, les harían válidos para cualquier equipo de segundo nivel o incluso de élite.

Gustavo César Veloso, Gustavo Domínguez y Rodrigo García rondan la treintena y han acreditado cualidades de sobra durante su carrera deportivo. César, ganador de la Volta a Catalunya 2009, es un destacable vueltómano. Domínguez, que ya ha despertado el interés de algún equipo portugués, es un ciclista serio, recio, capaz de estar en la pomada cuando se encuentra en buena forma. Por su parte, Rodrigo es clase en estado puro: un porte inigualable y olfato de ganador que no sin embargo no ha dejado ver en un par de años bastante desafortunados en Miche y Xacobeo. Estos tres corredores son buenísimas opciones para trabajar con libertad en equipos de nivel medio, ser líderes o ‘capitanos’ de ruta e incluso dar alguna campanada durante el año.

Más jóvenes son los componentes de la base de jóvenes talentos que había en las filas del conjunto gallego. Gonzalo Rabuñal y Serafín Martínez, a sus 26 años, son ya ciclistas experimentados, con tres grandes vueltas en las piernas cada uno y capaces de lucir en distintos terrenos, preferentemente en montaña en el caso de Rabuñal y en fugas cuando nos referimos a Serafín; aún no han dado lo mejor de sí, constituyendo una incorporación valorable para cualquier escuadra, ya sea un ProTour que busque buenos gregarios con futuro o un continental que requiera elementos por pulir en sus filas.

Aún mayor futuro tienen los dos benjamines de entre los Xacobeo que siguen sin contrato a estas alturas del invierno, Vladimir Isaichev y Marcos García. A sus 24 años acumulan, como Serafín y Rabuñal, un buen bagaje de experiencias. Que no tenga contrato el ruso, excelente gregario todoterreno y buen rodador, es injusto; que el de San Martín de Valdeiglesias tampoco es prácticamente un escándalo. Segundo en Vuelta a La Rioja, tercero en el Gran Premio Llodio y séptimo en la Subida al Naranco; combativo hasta el extremo, buen escalador, con porvenir en clásicas y también en vueltas, tanto de una como de tres semanas... ‘Muki’ es una auténtica joya en el mercado a quien debería mirarse con interés desde el ProTour.

José Antonio de Segovia (28) es el último de los corredores en progresión de Xacobeo; profesional tardío, gran contrarrelojista y decente escalador que en un par de años podría estar en la clase alta del ciclismo español de continuar con su evolución. Ya maduro está Francisco José Pacheco (28), esprinter ganador de una etapa del Circuito de Getxo en 2010 y capaz de dar presencia a cualquier equipo en las ‘volatas’ de cualquier prueba del calendario nacional. Los dos corredores restantes, Gustavo Rodríguez Iglesias (31) y Alberto Fernández Sáinz (29), tienen algo menos de nivel y un margen de progresión estrecho; sin embargo, han demostrado en su periplo dentro del equipo gallego seriedad en su trabajo y capacidad para ser dignísimos gregarios.

Es una pena la desaparición de Xacobeo por muchos motivos, y de entre ellos ya se indicó en su día uno capital: la disolución de un bloque sólido, capaz de rendir en las más diversas circunstancias y ante la más cruda competencia. Ahora sus elementos quedan libres de compromiso y, la verdad... difícilmente desentonarían en un equipo profesional. Lo único que necesitan para demostrarlo es un hueco.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Perfilando la nueva élite del ciclismo

Con un día de retraso y en medio de una tremenda expectación, la UCI ha dado a conocer hoy su ránking de méritos deportivos de los equipos profesionales inscritos para 2011. La importancia de éste ya fue reseñada en su día en esta página: los quince primeros del citado ránking tendrían garantizada su presencia en el UCI World Tour, nuevo circuito de élite del ciclismo, y los cinco siguientes clasificados optarían a ser una de las tres escuadras restantes hasta completar los dieciocho equipos que, en teoría, formarán la primera división.

El comunicado de la UCI, algo obtuso a simple vista, aclara toda esta situación y confirma los cuatro primeros equipos ProTeam: Rabobank, Garmin, Omega Pharma y Sky. El hecho de que sólo confirmen a estas cuatro estructuras dentro de la élite obedece al criterio de que han entrado entres los quince primeros del ránking deportivo y sus condiciones económicas y éticas no ofrecen la menor de las dudas. Los otros once clasificados en los puestos de privilegio (el Luxembourg Pro Cycling Project de los Schleck, HTC-High Road, Lampre, Katusha, Liquigas, Saxo Bank, RadioShack, Vacansoleil, Astaná, Movistar y BMC) deberán esperar hasta el 20 de Octubre a que la Comisión de Licencias examine sus condiciones éticas y económicas para recibir definitivamente su pasaporte a la élite, un trámite que en teoría no debería suponer ningún problema para ninguno de ellos. Por si acaso, y según reporta VeloChrono, los holandeses de Vacansoleil han decidido dejar a Mosquera fuera de su valoración deportiva en lo que constituye una decisión tan inteligente como contradictoria y, por qué no decirlo, algo hipócrita.

Siguiendo con la lectura del ránking, del decimosexto al vigésimo puesto se sitúan cinco aspirantes a la condición de ProTeam que tambíen tendrán que esperar a la revisión de la Comisión de Licencias: Euskaltel, Geox-TMC, Quick Step, Cofidis y AG2R. Por debajo suya quedan otros veintidós equpos que en principio deberán conformarse con encuadrarse en la segunda división, entre ellos el histórico Française des Jeux (que paga su falta de talento y resultados), los australianos de Pegasus Sports (incapaces de atraer grandes corredores con su dinero, en parte por lo opaco de su megalómano proyecto) y los españoles Caja Rural y Andalucía-Cajasur.

La gran incógnita queda ahora fijada en determinar cuáles serán los tres equipos a los que será concedida la licencia ProTeam. En principio, Quick Step debería entrar sobradamente gracias a una ética intachable (problemas con la cocaína de Boonen aparte), a un presupuesto alto garantizado por un patrocinio fuerte que sin embargo cesará a final de temporada y a una histórica solidez y nivel deportivo con Boonen o Chavanel que convertiría prácticamente en un sacrilegio su ausencia en la élite. Por su parte, el equipo Geox-TMC goza de una situación económica privilegiada (patrocinador fuerte y compromiso largo) y un nivel deportivo muy digno que, sin embargo, pueden verse desmerecidos por los problemas de la estructura con el dopaje con casos como los de Ricco’ o Piepoli.

Con respecto a los franceses de Cofidis y AG2R, su situación económica y ética es inmejorable; arrastran, además, una larga historia detrás. Su problema es más bien deportivo, toda vez que ninguno cuenta con ningún aspirante real a victorias o podios en carreras de primer nivel. Sin embargo, hay un factor decisivo que puede catapultarles al UCI World Tour: la ausencia de escuadras francesas entre los quince ProTeams más o menos definidos. Sería, cuanto menos, extraño ver la primera división del ciclismo sin representación del país en que se disputa la prueba más grande de este deporte. Ello hace pensar que al menos una de estas dos escuadras deberían entrar a formar parte del nuevo circuito de la UCI...

... Una circunstancia que podría perjudicar, y mucho, a Euskaltel-Euskadi. El equipo vasco podría verse privado de licencia ProTeam por el mayor potencial de Quick Step y Geox y la conveniencia de contar con una escuadra francesa en la élite. Ello podría venirles bien por cuanto les eximiría de competir en ciertas carreras, como el Giro de Italia, que les suponen un engorro; pero, por otro lado, dejaría en el alero su presencia en el Tour de Francia, objetivo insobornable de la estructura vasca cuya realización quedaría bastante comprometida.

De los veintidós equipos que podrían tomar como máximo la salida en el próximo Tour, dieciocho serán en teoría los ProTeam y cuatro serían componentes de la categoría profesional (donde hipotéticamente estaría encuadrado Euskaltel) invitados por ASO. El problema viene por el hecho de que en dicha categoría habría cuatro escuadras francesas que lógicamente aspiran a esas invitaciones y podrían gozar del favor de los organizadores: Française des Jeux, Saur-Sojasun, Europcar (ex Bouygues Telecom) y AG2R o Cofidis. La pregunta sería si ASO estaría dispuesta a dejar al equipo del cuarto clasificado del Tour de la temporada anterior y la mayor promesa del ciclismo patrio por puro chovinismo. Una encrucijada a la que, esperemos, no se llegue... por el bien de un Euskaltel que, deportivamente, tiene méritos de sobra para estar en la élite del ciclismo mundial.

Os animo a votar en la encuesta que hay a la derecha de la página para determinar cuáles serán los tres equipos que, en vuestra opinión, rellenarán o deberían rellenar los huecos restantes entre los conjuntos ProTeam. A la hora en que publico este artículo se registra una victoria aplastante de Quick Step, un casi triple empate entre Geox, AG2R y Euskaltel... y Cofidis muy atrás con un solo voto de diecisiete posibles

domingo, 24 de octubre de 2010

¿Qué equipos formarán la élite del ciclismo en 2011?

Hay pocos deportes más complicados de seguir para un aficionado que el ciclismo. Si bien sus competiciones son sencillísimas, una mera carrera de bicicletas, su organización extradeportiva es todo lo contrario. Unos acuerdos y criterios se superponen con otros, lo que genera una auténtica miscelánea de normas que en muchas ocasiones se contradicen, que provocan confusión en el aficionado e incluso entre los mismos componentes del ciclismo profesional.

Quedan lejanos los tiempos en los cuales el ránking UCI, observador de todas las competiciones ciclistas registradas por la federación internacional para ser definido, regía incontestablemente, marcaba quiénes eran los mejores del mundo y también qué equipos tenían derecho (nunca obligación) de participar en las mejores carreras. Aquel sistema inequívoco, sólido por inercia, fue sustituido en 2005 por el UCI ProTour en un ardid supuestamente destinado a dotar de mayor estabilidad al ciclismo de élite pero tras el cuál se podían intuir motivos principalmente económicos y, como intención última, convertir a la UCI en comercializadora de los derechos televisivos del deporte de las dos ruedas. Como se puede deducir de esto, que el sistema deportivo fuera bastante discutible, creando una liga cerrada de veinte equipos y veintisiete carreras sin ascensos ni descensos, no fue el principal motivo para que los organizadores incluidos dentro del llamado ProTour decidieran declarar la guerra a la UCI...

El pulso se desató. ASO, RCS y Unipublic, organizadores de Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España respectivamente, se enfrentaron a Hein Verbruggen (antiguo presidente de la UCI), Pat McQuaid (actual presidente de la UCI, rumoreada marioneta de Verbruggen) y sus secuaces. Las consecuencias de esto han sido innumerables, siendo el mayor quebradero de cabeza para el mundillo ciclista junto al dopaje. Cada parte tomaba sus propias medidas, lo cual afectó a la estabilidad deportiva de la mayoría de equipos. Especialmente, en el caso de escuadras que no sabían en qué carreras podrían participar ni qué criterio de clasificación se usaría, si el marcado por la UCI o el marcado por las empresas.

En los últimos años la confusión se fue reduciendo, aunque siguió estando presente. La salida de las carreras de ASO, RCS y Unipublic del circuito ProTour para formar un ‘calendario Histórico’ creado ad hoc simplificó la situación. Por un lado, los equipos encuadrados dentro de la primera división del ciclismo mundial tendrían el derecho y la obligación de participar en todas las carreras del debilitado circuito ProTour. Por otro, los organizadores pactaron con los equipos ProTour del año 2008, asegurándoles su participación en las tres grandes vueltas disputadas en los dos años posteriores, y dejando el futuro en manos del Ránking Mundial elaborado por la UCI englobando sus carreras y las ProTour.

Como se desprende del último párrafo, el sistema era (es) un auténtico galimatías. Resulta necesaria una unificación de criterios, integrar el ProTour y las carreras de ASO, RCS y Unipublic en un mismo circuito; por el bien de los estamentos ciclistas y del aficionado que ha seguido con dificultad todos estos vaivenes normativos. Organizadores y Unión Ciclista Internacional han comprendido esto y acercado posturas para la creación del llamado UCI World Tour. Según declaró Javier Guillén en la web de Biciciclismo hace unos días, el acuerdo definitivo parece cercano.

Mientras éste llega, en este reportaje definiremos las diversas alternativas posibles, en base a las tres normativas actualmente promulgadas o en proyecto de serlo, para responder a la pregunta... ¿qué equipos formarán la élite del ciclismo en 2011?

Opcion A. Sistema UCI ProTour clásico

Teóricamente aún vigente, este sistema otorga a los escuadras el privilegio de participar en el actual circuito ProTour en base a criterios deportivos, económicos y éticos. Según una nota de prensa publicada por la UCI el 16 de Agosto, hay diez estructuras con la plaza segura para éste: AG2R, Garmin, Lampre, Omega Pharma, Quick Step, Rabobank, Sky, Katusha, RadioShack y Saxo Bank. A estas se suman catorce equipos más, con los españoles Geox, Movistar y Euskaltel entre ellos, que solicitan entrar a formar parte del sistema creado hace ya seis años en 2011. La pregunta es si estas licencias se respetarán en caso de deceso del ProTour y nacimiento del nuevo World Tour.

Opción B. Sistema de ASO, RCS y Unipublic

En virtud de un acuerdo al cuál llegaron en 2008 organizadores y equipos ProTour, a partir de 2011 los equipos con derecho a participar en las grandes vueltas serían los diecisiete primeros del Ránking Mundial del año anterior. Pues bien: según el de esta temporada deberían esperar una invitación para participar en las rondas de tres semanas escuadras como AG2R, Française des Jeux, Vacansoleil o el Geox de Menchov y Sastre... y tendría acceso directo a éstas el modesto Androni - Diquigiovanni, que esta campaña ha formado con una plantilla de dieceiséis corredores y cuyo líder Michele Scarponi abandonará sus filas para integrarse en Lampre-NGC. La pregunta, pues, es hasta qué punto resulta adecuado que el criterio sea los resultados deportivos del equipo en la campaña anterior en un deporte donde la aparición o desaparición de un patrocinador puede cambiar por completo los designios de una escuadra...

Opción C. Sistema UCI World Tour

Parece destinado a dejar los otros dos sistemas en papel mojado. La UCI lo anunció el pasado 1 de Octubre: la máxima categoría la formarían las carreras del ProTour y las Históricas junto a los dieciocho mejores equipos del mundo, elegidos en base a criterios deportivos, económicos y éticos. A priori, prácticamente lo mismo que el casi difunto ProTour... pero no. Y es que los criterios deportivos cambian totalmente su naturaleza: de subjetivos en 2005 a objetivos en este invierno de 2010. La UCI se encargaría de confeccionar un ránking de escuadras, sumando los puntos conseguidos según un baremo determinado durante los dos años precedentes por los quince mejores ciclistas registrados en la UCI antes de una fecha límite por la escuadra.

Esta frase se comprende mejor cuando se aplica al caso de este invierno. Las escuadras debían de inscribir a sus corredores para 2011 antes del 15 de Octubre para que los resultados deportivos de estos en 2009 y 2010 en todo el calendario ciclista fueran baremados por la UCI. Los quince ciclistas que más puntos sumaran de cada equipo determinarían la valía de estos en un ránking en el cual los conjuntos clasificados del 1º al 15º puesto tendrían acceso directo al UCI World Tour y aquellos que se encontraran entre el 16º y el 20º deberían esperar a ser escrutados por una comisión independiente de la UCI para saber si conseguían una de las tres plazas restantes hasta completar los dieciocho equipos que contempla el UCI World Tour. Del baremo que determina la valoración de ciclistas y equipos se sabe bien poco: sólo que se contarían todas las competiciones UCI; no sólo las de élite sino también las continentales... e incluso algunas sub23.

En espera de que la UCI anuncie mañana el ránking definitivo y, con ello, las quince escuadras que formarán parte del UCI World Tour con toda seguridad y las cinco que optarán a ello, Arueda.com ha podido acceder a una estimación de los valores que maneja la UCI de cara a decidir qué equipos compondrán este World Tour.

Los resultados de ésta son ecuánimes y algo soprendentes pero no definitivos. Según la citada estimación, las quince estructuras que tendrán el derecho y la obligación de participar en el World Tour serían: Garmin, Rabobank, HTC, Lampre, el Leopard True Racing de los Schleck, Omega Pharma, Katusha, Vacansoleil, Sky, RadioShack, Liquigas, Saxo Bank, Movistar, Euskaltel y BMC. Quedarían en espera de cubrir las tres vacantes Geox, Cofidis, Quick Step, Astaná y AG2R. Y, sin opción de entrar en el World Tour, clásicos como Française des Jeux o Europcar (ex Bouygues Telecom) y el flamante nuevo proyecto australiano Pegasus Sport.

De ser acertada esta estimación, chocaríala posibilidad de ver fuera de la élite mundial a superestructuras como Geox y Astaná o históricos como Quick Step y AG2R. Por otro lado, resultaría gratificante para el aficionado ver cómo los méritos del siempre combativo (y efectivo) bloque de Vacansoleil serían reconocidos con una plaza en la élite. De cualquier manera, saldremos de dudas mañana con el anuncio oficial de la UCI, que por cierto analizaremos en profundidad en esta página web.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Tour y la extinción de los contrarrelojistas


Observando las cifras del Tour de Francia de 2011, presentado ayer entre grandes fastos en París con todos los grandes personajes del ciclismo menos los mal mirados Petacchi y Contador, lo primero que salta a la vista es una falta de kilometraje un poco triste. Lejos de las ediciones bestiales de finales del siglo pasado, donde las etapas resultaban largas para desgastar a los llamados “escaladores puros”. Poco a poco, la Grande Boucle ha ido siguiendo el ejemplo de Giro y Vuelta: acortar sus etapas y dotarlas de alicientes en su parte final, sacrificando la dureza, el cansancio físico, en pos del espectáculo; un contrasentido difícilmente comprensible si nos movemos en los parámetros del deporte tradicional, pero mucho más admisible si contextualizamos el hecho dentro del deporte, digamos, mediático.

La tendencia en las grandes vueltas es no castigar las piernas del corredor pensando en que llegue con fuerzas a las escaramuzas preparadas en los finales de etapa, tendiéndole incluso recorridos con puertos a media etapa y terreno favorable después para que se envalentone, proporcione media hora de subida extraordinaria y una hora y media de persecución a brazo partido con el gran grupo. Huelga decir que eso rara vez sucede con hombres de la general; sólo los cazaetapas gustan de ese tipo de recorridos, lo cual convierte la carrera en un espectáculo consumible pero carente de chicha real. Un espectáculo, en definitiva, prescindible. Ningún aficionado medio quiere ver día tras día a corredores de segundo nivel batirse el cobre en trazados teóricamente alpinos mientras los grandes circulan en grupo a diez minutos de cabeza de carrera y traban amistades...



Sin entran en consideraciones más particulares, una de las cifras que más llama la atención del recorrido del Tour 2011 es la de los kilómetros contrarreloj. Apenas 41 kilómetros individuales, el penúltimo día en Grenoble, y 23 por equipos, la segunda jornada de competición en Les Essarts. Apenas 64 kilómetros, en la línea de los poco más de sesenta del año pasado, contrapuestos a los 141’5 de 2005 o los 171’5 (de los cuales 102 individuales) de 2003.

En ninguno de los últimos cuatro Tours se ha superado el centenar de kilómetros contrarreloj totales, una cifra que se superaba de sobra en todas las ediciones anteriores de la Grande Boucle. Cuestión de tendencias: hay poco de lo que sorprenderse, tampoco en Vuelta o Giro se apuesta demasiado por la lucha del ciclista contra el crono... con la consiguiente pérdida de matices que ello acarrea.

Una de las grandes atracciones de las grandes vueltas, de los clásicos, ha sido la lucha denodada entre escaladores y contrarrelojistas. Los unos sabían que debían aprovechar la montaña al máximo para marcar diferencias; los otros, que su objetivo era defenderse como gato panza arriba en las subidas para administrar las rentas obtenidas en las cronos. Esta lucha, que tan épicos y emocionantes duelos nos deparaba, se ha perdido. Ya no hay una contrarreloj antes del primer bloque montañoso y otra al final de la prueba, una para desequilibrar la balanza y otra para dar la posibilidad de reequilibrarla. No. Ya sólo se hace la del final, sumada al prólogo o la CRE... una ración pírrica de lucha contra el crono.

Ya no sale rentable ser contrarrelojista. Al menos, para ganar grandes vueltas. Los pocos especialistas que quedan son rematadamente puros, como David Millar o Fabian Cancellara. Los hay que aún se atreven a pensar en las rondas de tres semanas siendo rodadores, como Tony Martin o Richie Porte. Pero son los menos.

Quizá esto sea consecuencia de estas tendencias modernas en el recorrido de las grandes vueltas. O quizá lo que desencadene este hecho, la progresiva extinción de los contrarrelojistas, es la multidimensionalidad de los corredores. Venimos de un ciclismo poco tecnificado donde se potenciaba la mejor cualidad del corredor pensando en lo que ganaría gracias a ella: se le hacía unidimensional. Y avanzamos cada vez más hacia ciclistas a los que se hace evolucionar en todos los terrenos posibles para limitar las pérdidas: multidimensionales.

El dilema es el siguiente: ¿han cambiado los recorridos porque han cambiado los ciclistas? ¿O han cambiado los ciclistas porque han cambiado el recorrido? El dilema del huevo y la gallina, pero con un matiz extra. ¿Puede ser que la tecnificación haya equiparado a gregarios y líderes, aumentando la importancia del colectivo y con ello haciendo las carreras propensas al inmovilismo? El círculo vicioso: ¿sería la solución una nueva potenciación de la disciplina de la lucha contra el cronómetro, donde uno se vale por sí solo y el equipo no cuenta? De estas dos últimas premisas hablaremos en otra ocasión...

miércoles, 20 de octubre de 2010

Una conversación sobre dopaje con Carlos Barredo, por Íñigo Gómez

Íñigo Gómez es, como yo, un "periodista sub23". Estudiante de Periodismo en la Universidad de Navarra, tuitea con el sobrenombre de @inigo_gomez y publicó recientemente un interesante reportaje donde comparaba opiniones de gente del "mundillo" ciclista en torno al dopaje. Para él recogió declaraciones de, entre otros, Fernando Navarro Cueva (Palco Deportivo), Heriberto Frade (Cadena COPE) y Adrián García Roca (Eurosport). Y, también, de un ciclista muy representativo como el asturiano Carlos Barredo.

No le dio tiempo, sin embargo, a incluir las declaraciones del ciclista de Quick Step en su trabajo. Con objeto de que las molestias que tanto él como Carlos se habían tomado no fueran inútiles, decidió "molestarme" a mí pidiéndome que las publicara en Espíritu Gregario. Dicho y hecho. A continuación, las enriquecedoras opiniones que Barredo le transmitió a Íñigo tal y como el propio Íñigo me las ha remitido, cambiando apenas un par de acentos de sitio. Disfrutadlas.

Si un deportista de élite tiene que estar localizado una hora al día durante todo el año para hacerse las pruebas antidopaje, ¿cómo se controla que alguien pueda adulterar algún alimento en su perjuicio?

La verdad que esta es una buena pregunta... pues nosotros como bien dices tenemos un control sobre nuestra vida bastante estricto pero muchas veces, sobre todo en las competiciones esto se escapa de nuestras manos. Me explico, a pesar de tener casi todos los equipos nuestro propio cocinero es relativamente fácil sufrir una contaminación alimentaria pues estamos cada día en un hotel diferente, no quiero pensar que nadie lo pueda hacer en nuestro perjuicio, pero todos somos humanos y como humanos cometemos fallos.

Con el dopaje ¿qué imagen damos a los futuros deportistas?

La verdad creo que el dopaje existe en una parte muy pequeña del deporte. Y por suerte tenemos muchisimos deportistas ejemplares que se pueden usar de ejemplo a la base. Creo que el dopaje no es más que cualquier que otro "problema" de los que hay ahora en nuestra sociedad, que por desgracia son muchos y algunos de ellos mas gordos que éste, y que bajo mi humilde opinion son un mayor espejo para la juventud.

¿Está amenazado el ciclismo?

Amenazado no. Está tocado, muy tocado, pero entre todos lo podemos sacar adelante. En estos últimos tiempos se estaba remontando y para mí un ejemplo es este año la Vuelta a España en la que se volvió a ver gente en las carreteras y gente engancharse a este deporte. Ahora volvemos a áestar en el ojo del huracán pero pasara, como todo en la vida, y regresaremos al sitio que nos corresponde, pues este es un deporte muy bonito y muy cercano al gran publico.

¿Lo importante es competir o ganar a toda costa?

Lo importante es competir, disfrutar con lo que se hace y dar el 100%. Me explico, cuando se empieza a hacer un deporte creo que todo el mundo coincide en que le gusta competir y tiene la ilusión por ganar y triunfar, pero hay que ser realistas y ganar solo gana uno, el resto pueden dar lo mejor de si mismos pero no consiguen ganar...y si eres un buen deportista y diste el máximo tienes que aceptar la derrota y disfrutar con tu resultado pues para mí el deporte es superacion y la mayor de las superaciones es conocer tu cuerpo para saber dónde están tus límites, trabajar sobre ellos e ir consiguiendo dar el máximo de uno mismo. Éste es el deporte y esto es lo que hace todo deportista, ganar no deja de ser el fruto de mucho trabajo y sobre todo de conocerse a uno mismo.

El entrenamiento, esfuerzo, sacrificio y espíritu competitivo es la base de todo deportista de élite, ¿el dopaje se puede considerar una anécdota o cada vez se detecta más entre los ciclistas?

Como decía antes, el dopaje es algo que existe en el deporte, no se puede negar, pero eso sí es una parte minima la que recurre al dopaje. Lo fundamental para conseguir el éxito como deportista es el trabajo y la disciplina.

El deportista que reconoce haberse dopado y en el que se demuestre no habiendo duda de ello, ¿Debería ser expulsado definitivamente del deporte profesional?

Bajo mi punto de vista seria lo ideal pero no la primera vez, pues siempre hay que tener en cuenta que en nuestra sociedad existen las segundas oportunidades, y que sería injusto no dar la posibilidad a una persona de reintegrarse como en cualquier otra faceta de la vida. Lo que también digo es a partir de la segunda vez no daría mas oportunidades, habría que ser mas duro con este tipo de situaciones.

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