domingo, 31 de enero de 2010

As the Toto turns...


Hoy se inauguró la temporada europea y, en contra de lo que dictan la nomeclatura y la tradición, no lo hizo en el GP Apertura de la Marsellesa francés sino en suelo italiano. Fue concretamente en el Giro de la Provincia de Reggio Calabria, semiclásica disputada tradicionalmente en marzo que tras un paréntesis de varios años ha cambiado de fecha (este último fin de semana de enero) y de formato (ahora es una vuelta de cuatro etapas) para rentabilizar el interés de los equipos por competir lo antes posible. Las atracciones en el día de hoy eran tres: la simpática, la escabrosa y la deportiva. Ninguna de ellas defraudó.

La simpática era ver de nuevo sobre la bicicleta a un ilustre como Andrea Noe', que volvía con los colores de Ceramica Flaminia tras su retirada en el Giro del Trentino del año pasado. ¿Resultado? No se sabe, no hay clasificaciones oficiales; no parece haber habido mayor novedad. La atención ha sido mayor para el hombre que encabeza el artículo, el polémico Salvatore 'Toto' Comesso. La figura del carismático velocista trasciende fronteras; no en vano, en torno a él se articula la tira cómica de la bizarra página estadounidense NYVeloCity. Comesso renunció al máximo nivel precisamente desde que cruzó la frontera italiana, firmando primero por el luxemburgués Preti Manigmi y luego por el estonio Meridiana - Kalev Chocolate, donde aún milita. Prosigue su carrera, cada vez con un calendario más reducido, pero con una fama igual de amplia. Cada vez que compite en el país con forma de bota se lleva todos los focos...

Aunque hoy los tuvo que compartir, no solo con su quinto Noe', sino también con un coequipier de éste, Enrico Rossi. La atracción escabrosa del día. Cuñado de Riccardo Ricco' y con ello integrante de un clan muy particular cuya serie de despropósitos vivía un último y esperpéntico capítulo esta semana con el positivo de Vania Rossi, hermana de Enrico y compañera sentimental de Riccardo. El segundo positivo por EPO-CERA de la familia. Ver a Enrico hoy sobre la bicicleta era constatar que el asunto no era un folletín, ficticio por definición, sino una historia tan real como esquizofrénica.

El tercer punto de interés, el deportivo, fue quizá el más productivo. Se vivió un buen espectáculo en la primera etapa de la ronda calabresa. En principio, la carrera respondió al esquema habitual en el ciclismo de la década pasada: fuga lejana, control del pelotón, neutralización por parte de los equipos con sprinters, encabezados hoy por el Lampre de Allessandro Petacchi. Sin embargo, los kilómetros finales siguieron un nuevo esquema, el que esperamos corresponda a este decenio: ataques, uno sobre otro, con presencia de corredores de peso como Giovanni Visconti (ISD).

Aprovechando precisamente el impulso del demarraje de Visconti en un puerto cercano a meta, el joven Filippo Savini (Colnago-CSF) lanzó su ataque y alcanzó unos pocos segundos de ventaja. El único hombre capaz de limar esa diferencia fue otro joven 'romagnolo', el ex pistard Matteo Montaguti (DeRosa), que aguantó a Savini en lo que restaba de ascenso e hizo valer sus condiciones de velocista en la recta de meta. Tras ellos llegó encabezando el pelotón el cántabro Fran Ventoso (Carmiooro), que parece haber encontrado en Italia terreno abonado para rentabilizar sus cualidades. Buen inicio de año, pues, para dos proyectos recién reinventados como Colnago (ex Panaria) y DeRosa (ex LPR).

El análisis conjunto de las tres atracciones de hoy nos da una idea de cómo vivimos los aficionados al ciclismo la temporada mientras llegan las grandes citas: pendientes de las viejas glorias y de las jóvenes promesas. Y del dopaje, claro. Del dichoso dopaje...

Foto: Cyclingnews

jueves, 21 de enero de 2010

Campanadas y carcajadas


Poquísimas personas hubieran apostado un solo euro por que Footon - Servetto estrenara su palmarés en enero. Pero sucedió, los dorados consiguieron un triunfo el pasado martes en el Tour de San Luis argentino de la mano de Rafa Valls. Y, por si fuera poco, esta madrugada ha sido el luso Manuel Cardoso quien se ha impuesto en la tercera etapa del Tour Down Under. Alegría en "casa Matxin". Como si las penurias sufridas este invierno pagaran el 'forfait' para disfrutar de todas las pistas del cielo durante este día de invierno. Aunque todo se ha conseguido, eso sí, al calor del verano austral...

Dos victorias, dos campanadas. Valls ganó en la llegada al Mirador el Potrero con un ataque corajudo con el que fulminó al poderoso venezolano Jackson Rodríguez y, sobre todo, a un tremendo viento de cara que retrajo al resto de favoritos de saltar a por la victoria con su misma alegría. Sus contrincantes no eran ciclistas vulgares; estaban Nibali, Mazzanti, Serpa, el redimido Rasmussen, incluso el triunfo del jienense Javi Moreno hubiera tenido más lógica. Pero la valentía, sazonada de fuerza, tuvo recompensa.

En Australia la sorpresa fue si cabe mayor. El tren militar impuesto por Caisse d'Épargne en los últimos veinte kilómetros se disolvió en la subida definitiva a Stirling, tal vez porque a estas alturas de temporada no hay condición física y cuesta controlar una carrera. Río revuelto, ganancia de un experto pescador como Manuel Cardoso que demarró hacia la victoria e hizo inútil el impresionante 'rush' final de Valverde, Evans... y dos jóvenes pura sangre de Liquigas, Peter Sagan y Mauro Finetto (ex CSF), que parecen dispuestos a dar que hablar.

Campanadas y carcajadas en el seno de Footon - Servetto. Triunfos sorprendentes, de valor, porque deportivamente se puede asegurar que en los dorados no hay más cera que la que arde. Tanto en minúsculas (el nivel del efectivo es medio-bajo) como en mayúsculas. Matxin y Gianetti sonríen; de momento, les salió bien la locura.

Foto: Prensa Footon - Servetto

sábado, 16 de enero de 2010

Sáiz siente "La llamada de lo salvaje"


Igual que a Buck lo arrancaron del plácido rancho del juez Miller, a Manolo Sáiz se lo llevaron detenido para apartarlo de la sociedad y del mundo del ciclismo. Su historia, realmente, no fue tan conmovedora como la de Buck. A Sáiz lo cogió la Guardia Civil con el bolsillo lleno de dinero, nada que ver con la escena de un mexicano canalla que toma a un perro indefenso y confiado para llevárselo a correr por Alaska. Y, si la compañía de Buck era una perra tan indefensa como él que no tardaba nada en morir, la de Sáiz era un tenebroso druida, un señor cuya sombra es capaz de oscurecer la carrera deportiva de cualquier ciclista que cometa el craso error de acercarse a él.

Buck llega a Alaska y tiene que aprenderlo todo acerca de la vida ruin y tramposa. Si Sáiz se hubiera visto en esa misma situación, no habría tenido mayor problema: sabe vivir perfectamente en ella. Sabe vivir perfectamente en lugares que, de tan teóricamente blancos, son negros y sucios. Lo antinatural para él sería el ambiente del Rancho Miller, o la inerme nobleza del señor Thornton. Tal y como lo era el "negocio de hostelería" desde el cual nos han llegado noticias sobre el preparador cántabro cada cierto tiempo a lo largo de cuatro años.

Es encontrándose con Thornton cuando Buck siente la necesidad de volver a adentrarse en el bosque, correr, reunirse con los lobos con quienes compartió media vida. Sáiz recuerda ahora con nostalgia a "señores" como Verbruggen, Castellano ó Leblanc; reflexiona como el perro de la obra de Jack London: "Es mi mundo y por ley natural debo volver". Volverá al valle donde mataron aquello que amaba ("Me robaron el mejor equipo del mundo"), buscará a los indios ejecutores y los intentará destrozar a dentelladas.

El día que Manolo Sáiz vuelva al ciclismo, con su megalomanía intrínseca, lo hará como Buck regresó a la naturaleza: con ganas. Con ganas de ciclismo, lo cual nos deparará carreras espectaculares. Y con ganas de venganza, lo cual hará aún más frenético y turbio el ciclismo de despachos.

Las entrevistas de Manolo Sáiz
> El Correo Digital (9 de Enero)
> Diario Vasco (10 de Enero)
> El Mundo (16 de Enero)
Foto: Bikeradar

viernes, 8 de enero de 2010

Las abúlicas piernas del ciclismo alemán


Fueron el tercer peor equipo del ProTour el año pasado; 2010 no pinta mucho mejor. Milram se ha presentado hoy en Dortmund, y se ha presentado entre declaraciones de 'mea culpa'. Tanto Linus Gerdemann como Gerald Ciolek han asumido que la temporada pasada no fue buena. Mientras, el mánager Gerry Van Gerwen se ha apresurado a bajar aún más el listón y decir que se conformarán con "ser saludables (?), divertirse y trabajar con profesionalidad". Es de suponer que ninguno de estos objetivos se cumplieron en el pasado.

En el aspecto de las cualidades deportivas, Van Gerwen y compañía no han hecho demasiado por mejorar la situación. Se marcharon a Columbia dos jóvenes promesas, los hermanos Velits. Se retiraron dos hombres que siempre dieron la talla, Martin Müller y Ronny Scholz. Se desprendieron dos jóvenes que no acabaron de cuajar, uno producto de la "fábrica continental", Chris Kux, y otro heredado de la época de Stanga, Luca Barla; este último, afectado por una lesión de espalda, volverá a las carreteras con Nippo a partir de Junio. Todo ello se observó desde la dirección técnica en voz pasiva.

Lo único que importaba, parece, era mantener en plantilla a dos de las grandes esperanzas del ciclismo alemán, a sus estandartes, a Ciolek y Gerdemann; jóvenes, amigos casi íntimos, felices de tener a su disposición el liderar un equipo ProTour casi sin necesidad de resultados deportivos. Y, sobre todo, la nacionalidad. Ya lo reconoció Ciolek. Pesa mucho en esta escuadra desde que hace dos años pasó a tener estructura y patrocinadores alemanes... curiosamente bajo la gestión de un holandés. La nota de prensa enviada a los medios con motivo de la presentación, de hecho, hace hincapié en que 16 de los 24 corredores de que dispondrá el conjunto en 2010 serán alemanes.

Los fichajes han ido en una línea algo distinta. No se ha mirado demasiado el pasaporte de los incorporados. Dos belgas (Roy Sentjens, Wim De Vocht), un australiano (Luke Roberts), sólo dos alemanes (Roger Kluge, Alexander Nerz). Nerz es un joven talento de sólo 20 años, escalador, casi un diamante en bruto. El pistard Kluge, Roberts, De Vocht y Sentenjs son rodadores puros, capaces de ayudar a Ciolek en los metros finales tal y como indica el propio Roberts en Cyclismag. Aquí la tendencia parece clara: arropar a Gerald Ciolek para catapultarlo a la primera línea de los velocistas, allá donde están Cavendish, Greipel, Farrar y Hushvod.

Porque aparte de Ciolek, ¿qué más? Sólo Gerdemann y Wegmann parecen garantizar alguna presencia en carrera. No se puede esperar este año un salto de calidad fulgurante de Frölinger, Terpstra ó Röels; aunque a buen seguro lo darán a medio plazo. Tampoco se puede esperar que Markus Fothen ó Robert Förster despierten de su letargo aburguesado, a pesar de la labor motivacional llevada a cabo por Geert-Jan Theunisse en el seno del equipo alemán. Quizá Rohregger o Knees den la sorpresa en algún momento; yo, francamente, lo dudo.

La casa lechera Nordmilch, quien pone el dinero a través de su marca Milram, ha manifestado su intención de cesar pronto como espónsor principal. En diciembre dejó claro a Van Gerwen que debía buscar una casa comercial que hiciera de copatrocinador y asumiera la parte del león del presupuesto a partir de 2011. Por lo pronto no hay noticias. Esperemos que las haya, para que puedan seguir girando las abúlicas piernas del ciclismo alemán.
Foto: Cyclingnews

lunes, 4 de enero de 2010

Caisse d'Épargne, un año más a por las Grandes

Primera parte: 4 de Enero, Arueda.com
Segunda parte: 5 de Enero, Arueda.com

Después de once años de sequía, Caisse d'Épargne volvió a adjudicarse una Gran Vuelta en 2009 de la mano de Alejandro Valverde. Fue su retorno a la senda donde caminaron durante mucho tiempo, y todos sus movimientos en el mercado de fichajes van orientados a seguir en ella.

Once años sin ganar una Gran Vuelta eran ya demasiados. Más para una estructura como la dirigida por Eusebio Unzué (otrora en comandita con José Miguel Echavarri), cuya ascendente ha sido siempre la de competir por la victoria en las carreras de tres semanas. Desde los primeros años del ya mítico Reynolds de Ángel Arroyo hasta la época de finales de los 90 con Olano, Zülle y el Chaba Jiménez en plenitud, pasando por supuesto por la época dorada de los Banesto de Perico Delgado y Miguel Indurain. Sin embargo, con el cambio de siglo esta tendencia triunfadora se perdió. Los proyectos de vueltómano con los que se contó en plantilla desde entonces no llegaron a cuajar como ganadores dentro del equipo bancario. Fue el caso de, entre otros, Unai Osa, Santi Blanco, Francisco Mancebo ó Denis Mechov; y, más recientemente, de Óscar Pereiro y Vladimir Karpets.


Parecía ser también el caso de Alejandro Valverde. Desde su llegada en 2005 a la estrctura, entonces patrocinada por Illes Balears, se le intentó encaminar hacia la disputa de grandes rondas a pesar de sus prometedoras condiciones (luego refrendadas) para las clásicas. La impresionante victoria conseguida por el murciano en la décima etapa del Tour de 2005, derrotando en la cima de Courchevel al heptacampeón Lance Armstrong, vino a respaldar este propósito de Echavarri y Unzué. Sin embargo, todo lo que sucedió después lo desavaló. Los éxitos de Valverde en las clásicas (resultó ganador en Flecha Valona'06 y Lieja'06 y '08) llevaban aparejadas decepciones en las carreras de tres semanas, como la Vuelta que perdió ante Vinokourov in extremis en 2006 ó los mediocres resultados en las generales de los Tour de 2007 (sexto) y 2008 (octavo).

Alejandro Valverde, líder e incógnita

Por todo esto, el maillot oro conseguido por Alejandro Valverde en la Vuelta a España 2009 tiene un significado especial: devuelve las mieles del éxito en una Grande al equipo bancario, después de que éste las saboreara por última vez en la Vuelta de 1998 gracias a Abraham Olano. Además, las características y circunstancias del murciano dan a la historia un toque especial; de hecho, Eusebio Unzué reconoció en Meta2Mil que ganar la Vuelta con él era "un reto personal". Fue el propio director navarro quien nos contó en primera persona las ambiciones de Alejandro para 2010: "Será nuestro jefe de filas en el Tour, donde peleará por el podio. Espero que su comportamiento y el posterior resultado en la última Vuelta a España cambien su mentalidad de cara a las carreras de tres semanas y le hagan más fuerte".

La cuestión reside, precisamente, en si será capaz de mostrar en el Tour de 2010 la misma solidez y vigor que le encumbraron en la Vuelta del año pasado. Y también si será capaz de discutir de tú a tú en la ronda francesa con otros tres superclases camino de convertirse en míticos (alguno de ellos ya lo es) como Alberto Contador, Lance Armstrong y Andy Schleck. Parece complicado. Alejandro es muy fuerte, y brillante. Pero para conseguir un puesto de honor en el Tour hay que ser algo más. Más regular, más consistente.

El resto de la temporada de Alejandro repetirá en cierto modo el esquema de los últimos años. "Va a iniciar la temporada en enero con el Tour Down Under. La idea es seguir con París - Niza y disputar después País Vasco ó Catalunya. El primer ciclo se cerrará a finales de abril con las clásicas. Después, seguramente tomará parte en Dauphiné para preparar el Tour". Después, siempre según el propio Unzué, Valverde se exprimiría un poco más para estar en la salida de la Vuelta a España, aunque quizá no en condiciones para defender con éxito su vigente campeonato en la misma. Pero siempre sin perder de vista que el gran objetivo del año es el Tour de Francia.

Unos refuerzos con la vista puesta en el Tour

Los fichajes realizados por Caisse d'Épargne tampoco se apartan demasiado de esta premisa. Si bien entre las seis bajas de la escuadra hispano-francesa se incluyen algunas especialmente apreciables para esta misión como la el ganador del Tour'06 Óscar Pereiro (a Astaná) o las del bronce mundialista Joaquín Rodríguez y el madrileño Dani Moreno (que se marchan a Katusha y Omega Pharma para ser jefes de filas), éstas quedan de sobra compensadas con cinco altas de mucho valor como son Rubén Plaza (Liberty), Juanjo Cobo (Fuji), Juan Mauricio Soler (Barloworld), Christophe Moreau (Agritubel) y Marzio Brusheghin (Lampre).


Todos ellos eran líderes en sus anteriores equipos. La duda parece evidente: ¿aceptarán adquirir un rol secundario? "La temporada es muy amplia, hay objetivos para todos. Habrá momentos en que serán grandes gregarios y otros en los que serán líderes". Como caso paradigmático, Unzué cita a Brusheghin, que "correrá el Giro con mentalidad de líder y luego será gregario en el Tour". En principio, Cobo, Soler y Brusheghin tienen confirmada en su calendario la gran ronda francesa; Moreau permanece en duda, por cuanto su nivel deportivo dista ahora bastante de aquel ágil contrarrelojista que quedara a las puertas del podio en el Tour del año 2000. Por su parte, Rubén Plaza tampoco parece tener en sus planes la 'grande boucle'.

Rubén Plaza, el regreso del hijo dos veces pródigo

Posiblemente el fichaje más llamativo de Caisse d'Épargne sea el de Rubén Plaza. No se trata ni mucho menos de un asunto de calidad, algo que el alicantino posee a raudales, sino más bien de una relación profesional bastante peculiar con esta estructura. Plaza debutó en profesionales con ella cuando llevaba el nombre de iBanesto.com en 2001, y permaneció en sus filas durante tres años en los cuales apenas pudo rendir por problemas de espalda. Aún así, fue capaz de anotarse un Campeonato de España (2003) que le valió la confianza de Vicente Belda, quien le incorporó al añorado Comunidad Valenciana - Kelme, donde se mantuvo tres temporadas adquiriendo un apreciable palmarés, experiencia... y una sombra sobre su vida deportiva, al verse implicado de refilón y sin merecerlo en la triste Operación Puerto.

En 2007, Eusebio Unzué le reincorporó a su equipo, ya por aquel entonces con el patrocinio de la Caisse d'Épargne; tuvo que dejarle ir al final de la temporada. La sospecha y la hipocresía del mundo ciclista pesó más que sus buenos resultados (ganó la Vuelta a La Rioja), su gran calidad y las repetidas ocasiones en que Eufemiano Fuentes le exculpó públicamente de ser su cliente. Ahora, después de un periplo de dos años en Portugal, Plaza vuelve a Caisse gracias a "un documento emitido por la RFEC donde se da fe de que está completamente libre de sospecha de ningún asunto de dopaje". En su temporada de regreso a la élite, Unzué espera "aprovechar sus grandes cualidades en objetivos mayores, a su medida. Por ejemplo, en la Vuelta a España podría asumir el papel de líder del equipo".


Una plantilla fuerte... y prometedora

Al flanco de Valverde y los cinco fichajes hay un grupo de corredores que atesoran una calidad imponente. El murciano Luis León Sánchez, ganador de la París - Niza y una etapa en el Tour el año pasado, tomará los galones del equipo en la Vuelta a España junto a Rubén Plaza. Otro murciano, José Joaquín Rojas, augura un salto de calidad que le llevará a convertir parte de sus numerosos puestos de honor en flamantes victorias. José Iván Gutiérrez, por su parte, intentará recuperar el estado de forma que le llevó a ser considerado mucho tiempo como el mejor contrarrelojista de España. Hay también cazaetapas consolidados como Pablo Lastras, Vasil Kiryienka ó Chente García Acosta, y un bloque de gregarios para la montaña que ha demostrado de sobra su solidez: David Arroyo, David López, Alberto Losada, Luis Pasamontes, Xabi Zandio...

Pero, sobre todo, hay un grupo de jóvenes que son la envidia del pelotón mundial. Unzué se refiere a ellos con cautela: "tienen calidad. Pero no se puede poner velocidad a su progresión, simplemente cada año irán evolucionando. A corto plazo alguno de ellos y a largo el resto podrán hacer cosas importantes". Esta cuadrilla viene liderada por el colombiano Rigoberto Urán, proyecto de ganador del Tour de Francia, que ya el año pasado destacó en la 'grande boucle' con sólo 22 años y esta temporada acudirá al Giro sin ataduras ni límites. A su estela están el 'killer' portugués Rui Costa, el potentísimo costarricense Andrei Amador, el pundonoroso escalador francés Arnold Jeannesson y el proyecto de superclase cántabro Ángel Madrazo. El futuro asegurado...

Precisamente sobre el futuro versó nuestra última pregunta a Eusebio Unzué. ¿Hasta cuándo está firmado el patrocinio de la Caisse d'Épargne? "Acaba en 2010, nos sentaremos a negociar pronto para garantizarnos la supervivencia de la escuadra más allá de esa fecha". Económicamente, aún no está todo atado, aunque la tranquilidad de Unzué denota la seguridad de que no habrá problema para que la historia de la estructura siga adelante. La Historia va mucho más allá de las incógnitas de Valverde ó el futuro de unos jóvenes maravillosos. Con esta son ya 31 temporadas en la carretera, que incluyen la friolera de seis Tours de Francia ganados. La Historia, y la tradicional querencia de esta escuadra por las grandes vueltas, no puede sino seguir adelante.

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