martes, 30 de marzo de 2010

Los invitados a la fiesta del Tour de Francia

El diario deportivo L'Equipe ha anunciado en su edición de hoy los nombres de los 22 equipos que tomarán parte en el Tour de Francia 2010, que se disputará entre el 3 y el 25 de Julio. En principio, la lista no contiene grandes sorpresas: a las dieciséis escuadras cuya presencia estaba garantizada por el acuerdo que en su día sellaron las formaciones ProTour de 2008 y los organizadores de las grandes vueltas se han unido los seis equipos de nuevo cuño de mayor nivel deportivo: Cervélo, Garmin, BMC, Katusha, Sky y Radioshack.

La controversia nace, por un lado, del hecho de que se queda fuera un equipo profesional francés de gran progresión como Saur - Sojasun, que cuenta en plantilla con grandes exponentes del ciclismo galo como Jimmy Casper o Jonathan Hivert. Y por otro de que la salida de la gran ronda francesa se situará en Rotterdam (Países Bajos), lo cual hacía casi preceptivo la presencia de algún equipo neerlandés que se añadiera a Rabobank, como Skil ó Vacansoleil. Ambas estructuras, de hecho, llevan años haciendo méritos para recibir la invitación de la empresa ASO para la gran fiesta anual del ciclismo en este 2010.

Decepción para Vacansoleil...

Para Vacansoleil, la noticia ha sido un auténtico jarro de agua fría, habida cuenta de los precedentes que hacían probable su participación en el próximo Tour: sus actuaciones en carreras relacionadas con ASO como la Vuelta a España (donde fueron uno de los equipos más combativos) ó el Tour de Qatar disputado en Febrero (donde se llevó la general con Wouter Mol) eran, junto al fichaje de dos de los estandartes del ciclismo francés como son los hermanos Brice y Romain Feillu, un gran aval deportivo. Además, el patrocinio que la marca Vacansoleil aportó a la pasada París-Niza suponía un enorme guiño económico e institucional.

La reacción del mánager Hilaire Van der Schueren en Sporza ha ido en la línea del desencanto: "obviamente, estoy muy decepcionado". Y apunta denodadamente contra la presencia de ciertos equipos cuya plaza estaba garantizada por pacto: "ASO comparte opinión conmigo, sin la norma de que los 16 ProTour que sobreviven de 2008 tengan plaza en la carrera automáticamente habría espacio para nosotros. Hay equipos cuyo nivel es menor que el nuestro, como Footon, que está lleno de jóvenes". En este caso, el director neerlandés dispara donde más duele: la presencia en el Tour de una escuadra deportivamente débil que, para más inri, fue vetada de la carrera en el pasado por los problemas de dopaje de sus antiguos ciclistas estrella Riccardo Ricco' y Leonardo Piepoli. "Al menos somos el primer equipo reserva", se resigna Van Der Schueren.

... y para Skil - Shimano

En el caso de Skil, la estructura dirigida por Iwan Spekenbrink llegó incluso a participar en el Tour de Francia del año pasado, donde tuvo una suerte desigual: su combatividad, en especial durante las primeras etapas, no llegó a refrendarse con resultados en la línea de meta. A pesar de todo, el sabor de boca dejado por la escuadra antiguamente radicada en Japón fue bueno. Este invierno, con objeto de ganarse los favores de ASO, se consolidó una colonia francesa relativamente extensa en el equipo, con cinco corredores galos en plantilla. Sin embargo, no ha sido suficiente para convencer a los organizadores del Tour de Francia.

Al contrario de las reacciones del seno de Vacansoleil, que iban por la senda de la indignación, las de los hombres de Skil se acercaban más a la resignación. "En secreto esperas buenas noticias", declaró el mánager Iwan Spekenbrink a De Telegraaf, "pero sabíamos que había buenísimos candidatos como Radioshack, Sky ó BMC. Ciertamente no puedo decir que no entienda la elección de equipos hecha por ASO". El corredor Koen De Kort se expresa en su blog en la misma línea: "se veía venir, pero no deja de ser una decepción", comienza. "Sin embargo, comprendo la decisión de ASO de dar las wild-card a quienes las han recibido".

Los seis invitados

No es demasiado aventurado afirmar que dejar fuera a cualquiera de los seis equipos a los que se han otorgado a las invitaciones hubiera constituido un pequeño sacrilegio deportivo. La presencia del recién nacido Team Sky resulta indiscutible toda vez que cuenta con la mayor estructura de entre todos los equipos profesionales, además de con la gran promesa del ciclismo mundial (Edvald Boasson Hagen) y la gran sorpresa del Tour del año pasado (Bradley Wiggins). Radioshack posee un gran nivel medio y, por encima de todo, al heptacampeón Lance Armstrong. Garmin ha demostrado en sus dos participaciones en la gran ronda francesa una solidez sobrada que, seguramente, tendrá continuidad este año.

Ofrecían algo más de dudas Cervélo, Katusha y BMC. En los canadienses, la intención de Carlos Sastre (ganador del Tour 2008) de centrarse en disputar el Giro de Italia parecía una suerte de anticipación a la no inclusión del equipo entre los elegidos por ASO; sin embargo, han pesado otros nombres como Thor Hushvod y Heinrich Haussler, ambos ganadores de etapa en la edición del año pasado e incluso maillot verde de la regularidad en el caso del noruego. Para Katusha, su pobre nivel en el Tour de 2009, sin presencia en la general y con una única victoria de etapa a cargo de Serguei Ivanov, parecía un hándicap importante. Parece haberles redimido ante ASO su notable principio de año, con Joaquim Rodríguez, Robbie Mc Ewen y Filippo Pozzato a muy buen nivel.

Por último está BMC. La escuadra de base suiza recibe su invitación con alegría, seguramente porque se sabían en el alero toda vez que sus grandes estrellas, Cadel Evans y Alessandro Ballan, parecían convencidas de que no iban a estar en el Tour y dispuestas a darlo todo en el Giro de Italia. Han pesado para la decisión de ASO, por encima de todos, dos hechos: sus excelentes relaciones con el staff del equipo (Jim Ochowicz, mánager de BMC, ejercía el mismo cargo en 7-Eleven, primer equipo americano en correr el Tour; John Lelangue, director deportivo, trabajó durante años para ASO) y la presencia en la formación de Cadel Evans, podio en dos ocasiones en la gran ronda francesa y actual campeón del mundo de fondo en carretera. La duda, como en el caso de Sastre, es si el australiano dará el ancho en la 'Grande Boucle' después de darlo todo en la 'corsa rosa'.

En definitiva, la lista de invitados a la fiesta del Tour de Francia ha sido la que dictaba la lógica. Se echa de menos únicamente la presencia de algún equipo holandés acompañando a Rabobank en la salida de Rotterdam. Para ello, tal vez, hubiera hecho falta un poco más de valentía en el seno de ASO: atreverse a dejar fuera a escuadras cuyo nivel esté en duda, como BMC o Katusha, para poner en liza a otras cuyo rendimiento será con toda seguridad bueno aunque no se traduzca en buenos resultados en la meta, como hubiera sido el caso de Vacansoleil, Skil o Saur. De cualquier manera, el espectáculo en las carreteras francesas este mes de Julio está servido... y garantizado.

domingo, 28 de marzo de 2010

Había que arrimar el hombro

Hace un año, la supervivencia de la Volta a Catalunya corría peligro. Estaba ahogada económica, mediática y deportivamente: sus gestores no conseguían encontrar ni inversores ni difusión eficaces, mientras que la coincidencia en fechas con el Giro d'Italia suponía un tremendo hándicap en el marco del actual ciclismo de la globalización, donde el calendario europeo se va esquilmando poco a poco en favor del de otros continentes. Rubén Peris, cabeza visible de la organización de la ronda catalana, no cesaba de proclamar sus dificultades en la prensa y anunciar el probable deceso de la prueba.

La proximidad del Centenario de la carrera (que se disputó por primera vez en 1911 con victoria para Sebastien Masdeu) ha urgido a las instituciones catalanas y a la propia organización, y gracias a eso en 2010 han cambiado las tornas. En el plano económico se afianzó un patrocinador que asumió el Gran Premio de la carrera, el Esport Parc, una entidad nacida de la cooperación entre políticos, financieros y emprendedores privados que pretende crear un parque empresarial que aglutine las sedes regionales de las grandes marcas deportivas. Mediáticamente, se apostó por los resúmenes televisivos en Teledeporte y el 33 y adjudicar la difusión en papel al Grupo Godó (Mundo Deportivo, La Vanguardia).

Por último, en el plano deportivo se han tomado dos medidas. En primer lugar, las fechas: la Volta abandonó la tercera semana de Mayo para reubicarse en la penúltima de Marzo, mucho más propicia y ocupada hasta ahora por una Vuelta a Castilla y León que solía acoger una participación epatante que correspondía más al nivel ProTour de la ronda catalana. Cadalsa, organizadora de la prueba castellano-leonesa, aceptó alterar sus fechas y situarse en el hueco que ostentaba la Vuelta a Aragón, que desde hace unos años sólo existía en los papeles. En segundo, se alteró el diseño de las etapas, pasándose de un estilo tradicional y casi anodino (mayoría de etapas llanas y un par de parciales montañosos) a otro de perfiles quebrados, con terreno para la batalla, en la línea de París - Niza. Se mantuvo, eso sí, el final de carrera en el circuito de Montmeló, que va camino de convertirse en emblemático.

El resultado de todas estas medidas salta a la vista. No hace falta siquiera ver los buenísimos resúmenes televisivos, ni la cobertura de Mundo Deportivo, ni el balance económico de la carrera, que seguramente no muestre números rojos. Sólo hay que mirar la clasificación, con dos corredores de clase mundial (y además catalanes) como Joaquim Rodríguez y Xavi Tondo copándola. O a un hombre como Taaramae, quizá uno de los ciclistas más espectaculares de la actualidad, completando el podio. Victorias parciales para referencias mundiales como Cavendish o Voigt...

Todo esto viste mucho más que lo que se puede leer de ediciones anteriores. Promete mucho más sobre el papel, sin necesidad de adentrarse en el desarrollo de la carrera. No cabe duda de que se ha avanzado en la dirección correcta este año dentro de la organización de la Volta a Catalunya. No cabe duda de que a la Volta le hacía falta un impulso pero, sobre todo, hacía falta que quien debía dárselo tuviera ganas de arrimar el hombro para reverdecer laureles.

martes, 23 de marzo de 2010

Las polémicas de Milán - San Remo

Una táctica sobria y un esprint fulgurante le dieron a Óscar Freire (Rabobank) su tercera Milán - San Remo el pasado sábado. El cántabro se adjudicó una edición, la 101, que estuvo como siempre rodeada por unos días previos llenos de expectación... y unos posteriores marcados por la alabanza al ganador y la polémica.
El triunfo de Óscar Freire resultó, en una palabra, imperial. El cántabro realizó una aproximación ideal a la clásica italiana: en principio centrado en conseguir victorias que le dieran confianza (un trofeo de la Challenge de Mallorca, dos etapas de la Vuelta a Andalucía), encontró un obstáculo en forma de gripe en la Tirreno-Adriático, antesala de San Remo. Esto provocó que en la Carrera de los Dos Mares apenas se le viera en cabeza, lo cual bajó su cotización como favorito a la victoria.

Un triunfo imperial

Eso a él no le molestó. Lo reconocía sin tapujos en una entrevista a Deia, donde también dejaba un premonitorio "mi condición física es como para ganar". Confiaba en sus posibilidades, y éstas no le defraudaron. Y es que el guión del primer Monumento de la temporada no tiene secreto alguno para el cántabro. Con la del sábado son tres las ocasiones en que se ha impuesto en la recta de meta, antes Via Roma y ahora Lungomare Italo Calvino; tres ocasiones similares en las cuales ha esprintado más que el teórico favorito para hacerse con la victoria. En 2004 batió sobre la misma línea de meta a un Zabel que ya celebraba su quinto triunfo en esta carrera; en 2007 derrotó con claridad a un Petacchi que acababa de rebasar su apogeo. Y en 2010...
En 2010 Freire consiguió un triunfo de mérito que le sitúa como el quinto con más ediciones de Milán - San Remo en su haber (el primero es Merckx con siete; Freire empata con Coppi y De Vlaemnick) gracias a tres factores clave. El primero, claro está, sus propias condiciones, tanto físicas como mentales, aderezadas con una experiencia extensa. El segundo su compañero Paul Mertens, prometedor esprinter alemán que se filtró junto a él en el grupo de cabeza y arropó a Óscar en los últimos kilómetros, evitando que los grandes favoritos cogieran su rueda con comodidad. Y la tercera fue una de las controversias del día: la táctica de Liquigas.

¿Por qué jugó Liquigas la baza de Bennati?

"Un equipo como Liquigas podía hacer cualquier cosa, desde atacar hasta esperar al esprint. Han optado por el esprint y todos nos beneficiamos de ello". Con estas palabras reconocía el propio Óscar Freire cuán beneficiosa para sus intereses fue la táctica del equipo italiano, uno de los más fuertes del mundo (si no el más), en la Milán - San Remo. Roberto Amadio contaba con un arsenal envidiable a su disposición: escaladores de relumbrón como Nibali, Kreuziger, Pellizotti y, en menor medida, el joven Valerio Agnoli; tres rodadores potentísimos como Daniel Oss, Sabatini y Quinziato; y, como joya de la corona, el esprinter Daniele Bennati, muy rápido pero algo limitado en las clásicas.
En lugar de destrozar la carrera en los 'capos' con sus múltiples bazas y guardar en la recámara la bala de Bennati, Amadio prefirió jugárselo todo a la carta del velocista de Arezzo. La acumulación de talento existente en su 'ocho', sin embargo, acabó provocando ciertas vicisitudes y malos humores en el equipo: el siciliano Vincenzo Nibali pasó al ataque en la parte final de la carrera y ello provocó el enfado de Bennati, que afirmaba en TuttoSport que "Nibali debería haber estado también en nuestro 'tren'". El malestar crece cuando se comprueba que su demarraje provocó el salto de 'Pippo' Pozzatto y, con ello, el posterior gasto de energías de un Daniel Oss inconmensurable que tuvo que vaciarse para controlar el grupo en soledad durante más de dos kilómetros.

¿Por qué tiraba Garzelli?

Hablando de tácticas conservadoras, es inevitable referirse a la labor llevada a cabo por Garzelli en el Poggio, última cota de la Milán - San Remo. En él, el ganador del Giro d'Italia 2000 se puso en cabeza del grupo y controló su paso hasta que un ataque de Gilbert rompió su ritmo y le eliminó. La pregunta es por qué el corredor de Acqua e Sapone no intentó usar la fuerza que atesoraba el sábado para atacar en lugar de para frenar los demarrajes del resto de corredores. En principio, trabajaba para su coequipier Luca Paolini (décimo en el esprint); sin embargo, el asunto no parece tan claro. No en vano, el prestigioso periodista de CyclingWeekly Lionel Birnie insinuó en su Twitter la posibilidad de que su trabajo estuviera pagado por otra escuadra.

¿Por qué Columbia optó por Cavendish en lugar de Greipel?

Siguiendo con derrotados del primer Monumento de la temporada, no cabe duda que el gran fiasco de la carrera antes de empezar se localizaba en el seno del equipo Columbia. El conjunto americano, que a la postre sólo introdujo al voluntarioso australiano Michael Rogers (25º) en el grupo de los elegidos que llegó en cabeza al Lungomare Italo Calvino, tomó la salida con la certeza de que no iban a salir bien parados de la clásica italiana.
En las filas de Columbia estaba el campeón saliente, Mark Cavendish; pero su estado de forma era alarmantemente deficiente. El bagaje con que contaba el británico este 2010 era, cuando menos, pírrico: no incluía victoria alguna y sí la deshonra de haber llegado descolgado en todas las etapas de Tirreno - Adriático, en la última a consecuencia de una caída cuando iba bien colocado para disputar el sprint. De cualquier manera, los presagios eran malos y se cumplieron: Cavendish se cortó en el descenso del Turchino y, tras reintegrarse en el pelotón gracias al trabajo de sus compañeros, cedió de nuevo en la Cipressa, penúltima cota de la carrera, para acabar en una anónima 89ª posición.
Sin embargo, lo más sangrante del caso no es el mal renidimiento de Cavendish, sino cómo Columbia apostó por él en detrimento del alemán André Greipel, velocista de campanillas como el británico. La diferencia entre ambos radica únicamente en la mayor celebridad de Cavendish: el alemán consigue un número similar de victorias (23 a 20 en 2009, 17 a 14 en 2008), pero el caché del británico le impulsa por encima suya en la jerarquía del equipo Columbia. Ello provoca que Greipel, que no esconde su frustración, se vea relegado a la hora de tomar parte en las mejores carreras del mundo. Incluso aunque Cavendish demuestre no estar en forma para participar con éxito en ellas...

Sorpresas y espectáculo

En Milán - San Remo también hubo lugar para la aparición de ciclistas con los cuales no se contaba, que sólo en algunos casos dieron así una alegría a su equipo. Y es que, por increíble que parezca, hubo un joven sorprendente que no acabó de agradar a su escuadra (ni a sí mismo) con su buena actuación. Yohann Offredo, rodador de 24 años de la Française des Jeux, rodó dieciséis kilómetros escapado en la parte final de la carrera, entre la Cipressa y el Poggio, una gesta encomiable teniendo en cuenta las alta velocidad y la dureza que se acumulan a esas alturas de la prueba. Sin embargo, su conducta y la de su director en la línea de meta dan a entender que su desempeño no fue del todo valorado, ya que ambos entendían que debería haber esperado para lanzar su último ataque.
Aunque si hay que hablar de sorpresas, la más destacada fue el esprinter de Colnago-CSF Sacha Modolo. Nadie contaba con este joven italiano de 22 años, que con apenas una veintena de días de competición como profesional realizó la machada de colarse cuarto en la 'volata' final. Modolo, ganador el año pasado del GP Liberazione (prueba reina del calendario 'dilettante' italiano), supo colocarse adecuadamente y pasar con los mejores el Poggio, postulándose también como un clasicómano prometedor. Un escalón por debajo en el grado de sorpresa estuvo Francesco Ginanni (Androni Giocattoli), cuyas inmensas condiciones necesitan refrendarse cuanto antes en un calendario de mayor nivel que el italiano.
Para terminar esta contracrónica de la Milán - San Remo, que mejor que un vídeo curioso e impresionante: la grabación del descenso de la Cipressa hecha por el catalán Juan Antonio Flecha con una cámara en su casco, obviamente fuera de carrera. Ha sido publicada hoy en el blog de Michael Barry, director del equipo Sky... y quita el hipo.





PD Un agradecimiento para Cyclismag, web altamente recomendable que me ha sido de gran ayuda para recopilar gran parte de la información del texto

sábado, 13 de marzo de 2010

Tondo vence a lo grande

La etapa de París - Niza hoy nos ha retrotraído a una época más antigua, a un ciclismo que empezó a morir cuando nacieron los primeros grandes equipos, cuando la tecnificación emparejó las fuerzas y convirtió en imposible para un corredor burlar en solitario al resto sin mediar circunstancias excepcionales. El catalán Xavi Tondo se ha impuesto en la séptima jornada de la París - Niza después de todo un día en fuga, casi doscientos kilómetros acompañado seguidos de treinta más en solitario. Pero, realmente, el trabajo que ha dado lugar a esta victoria, el derroche de fuerza y talento de Tondo, lleva mucho más tiempo produciéndose. Hace casi ocho años que se fraguaba este triunfo.

Su carrera deportiva, como la carrera de hoy, no ha sido ni mucho menos sencilla. Pasó a profesionales en 2003 con el histórico Paternina, donde llegó gracias a su buen desempeño y la ayuda del medallista olimpico Carles Torrent. Sólo se mantuvo en ese bloque un año, a pesar de que su pundonor fue básico para conseguir muchos de los éxitos del equipo almeriense aquella temporada, como la Volta a Catalunya que se llevó José Antonio Pecharromán. El porqué no renovó es un misterio incluso para él. Se quedó esperando la llamada, sin llaves a las puertas de una carrera profesional incipiente y prometedora.


Tuvo que reinventarse, peregrinar por equipos de poca enjundia como Barbot, Catalunya - Ángel Mir, Relax y LA-MSS para conseguir victorias de mérito y volver a llamar la atención de estructuras mayores. Otros en su lugar se habrían desanimado, pero Xavi tiene un factor diferencial: disfruta de la bicicleta. Es una de esas personas auténticas que consideran que están viviendo un sueño. Por eso el año pasado, cuando recibió la oportunidad de liderar una escuadra relativamente potente como Andalucía-Cajasur, la explotó al máximo realizando una temporada para enmarcar, consiguiendo la primera victoria española del año en el Tour de San Luis y colocándose al menos una vez entre los cinco primeros en ocho meses distintos de la campaña.

Este invierno llamaron a su puerta para incorporarlo a una formación de alto nivel. Fueron varias las ofertas y se decidió por la que más estimulante le resultó: Cervélo le ofrecía la oportunidad de probar material tope de gama, prototipos, todo un lujo para un aficionado a la bici como él. En la Clásica de Almería, su primera competición con los colores de su nuevo equipo, su omnipresente sonrisa se adornaba también con un brillo especial en los ojos. "Esto es otro mundo". Como un niño con zapatos nuevos.

Xavi llevaba toda la vida sobre la bicicleta esperando a que llegara esta París - Niza, la de su debut en una carrera ProTour extranjera, en una de sus favoritas. En el prólogo se colocó con los mejores; resistió en Aurillac y en Mende le pudo la ambición de ir a por Alberto Contador, el número uno del ciclismo mundial. Pero el gran problema vino ayer, en Aix-en-Provence: el abanico de AG2R le dejó cortado. Se acababa el sueño de meterse entre los diez primeros de la general.

Pero los grandes ciclistas no sólo tienen un gran talento o una gran fuerza, sino también una gran determinación. Igual que en la Vuelta 2009 una lesión le mermó hasta bajarlo de la bicicleta y él no se resignó sino que atacó una y otra vez, hoy tocaba revolverse ante la mala suerte y los designios del destino. Revolverse con más trabajo. Cuando en el Alto de Barjols un grupo de buenos corredores se adelantaron para disputar los puntos de la montaña, Xavi no dudó un instante y se metió en la pelea. Acabó dentro de una escapada de 25 hombres que ponía tierra de por medio respecto del pelotón...

Y es que eran 25 hombres, pero sobre todo eran muy buenos. En el grupo se encontraban jóvenes promesas de relumbrón como Sicard (Euskaltel), Machado (Radioshack) o Gautier (Bouygues); el ganador de un Giro de Italia y tres Giro de Lombardía Damiano Cunego (Lampre); todo un podio del Tour como Levi Leipheimer (Radioshack); el medallista mundial Alexandr Kolobnev (Katusha); el mejor ciclistas francés de la actualidad como es Sylvain Chavanel (Quick Step)... una colección de corredores de primer nivel, aguerridos y valientes, que habían decidido desafiar al pelotón de tú a tú.

La fuga puso tierra de por medio de inmediato. Uno tras otro, piedra sobre piedra, se iban acumulando los segundos de ventaja. Los fuertes relevos de Tiago Machado en favor de Leipheimer eran continuados por Tony Martin, que trabajaba para Monfort (Columbia); después pasaba Moinard (Cofidis), encendido en pos del maillot de puntos rojos; si no, aparecía Van der Broeck (Omega Pharma) para hacer su trabajo en cabeza. No había un orden, no era la típica fuga acoplada y resignada a no llegar. Era una escapada hecha con el corazón, con unos pulmones privilegiados y unas piernas que no cesaban de girar los pedales pensando en la victoria, propia o ajena, pero nunca en la rendición.

Liquigas, Astaná y, sobre todo, Caisse d'Épargne tuvieron que llevar a cabo una labor titánica para menguar las distancias y evitar que el maillot amarillo recayera sobre Chavanel, muy bien colocado en la general y gran beneficiado de la tónica de la carrera. Pero consiguieron controlar la situación: los fugados contaban con una ventaja de apenas 1'30" al inicio del puerto de Vence, de primera categoría, que se coronaba a treinta kilómetros de meta. El hueco era pues, exiguo; parecía claro que una aceleración de cualquiera de los hombres más fuertes de la carrera acabaría con la escapada en un abrir y cerrar de ojos.

Fue entonces cuando Xavi Tondo inició la culminación de sus ocho años de trabajo a brazo partido. Comenzó a tirar, generoso, y fue deslavazando uno a uno a sus compañeros de aventura. Los últimos en aguantar fueron Cunego y el voluntarioso Gautier, que acabaron por ceder en un arreón del catalán. Quedaban más de cinco kilómetros de ascenso, seguidos de unos veinticinco de bajada y otros siete de subida hasta Tourretes-sur-Loup. Por detrás, el grupo se movía al son que dictaba Caisse d'Épargne a través del nunca suficientemente valorado David López. El pelotón llegó a quedarse en una veintena de unidades, señal del fuerte ritmo impuesto por el gregario vizcaíno; la distancia respecto de Tondo no se recortaba. Todos los escapados fueron absorbidos, pero Xavi seguía por delante.

Comenzaba el descenso, y con él comenzaba la agonía, el momento de sufrimiento que precede al éxtasis. El pelotón avanzaba y recortaba los segundos uno a uno, de nuevo piedra sobre piedra, lenta pero meticulosamente. Cuando iniciaron los kilómetros de subida finales, el acta de defunción de la aventura de Tondo estaba lista para sellarse. Pero, cuando parecía que todo se acababa, nacieron las dudas. Escaramuzas, ataques de segunda fila, parones; Xavi sacaba fuerzas de flaqueza mientras en el pelotón sólo un ataque del alemán Jens Voigt pareció capaz de amenazar la victoria del catalán, que a sólo un kilómetro de meta hacía aún más amplia esa sonrisa que siempre hay en su rostro.

Xavi Tondo cruzó la meta de Tourrettes-sur-Loup con apenas seis segundos sobre el gran grupo que, embravecido, aceleraba para rebasarle. Pero su mérito fue mucho más allá de esa mínima ventaja; su mérito son ocho años de lucha infatigable gracias a la ilusión de un niño con zapatos nuevos que se siente afortunado de vivir de la bicicleta, que al fin y al cabo es lo que más quiere junto a Silvia, su pareja. Fue capaz de culminar una victoria épica que tuvo tras de sí un trabajo igualmente épico. Por un día en esta París - Niza nos hemos olvidado de Valverde, Contador y Sagan. Hoy el merecido protagonista ha sido Xavi Tondo, que ha puesto en valor su trabajo, su fuerza, su talento, y ha disfrutado del ciclismo como siempre y como nunca a la vez. Y nos ha hecho disfrutar a todos los aficionados a este gran deporte.

viernes, 12 de marzo de 2010

La leyenda de Contador en París - Niza


Hay veces que existe una relación especial entre un corredor y una carrera. Le sucedía a Cunego con Lombardía y le sucede a Contador con París - Niza.

En esta ronda ha escrito muchas de las mejores y más recordadas páginas de su carrera deportiva. En 2004 dio en ella sus primeras pedaladas al máximo nivel y, siendo un bisoño proyecto de superclase de apenas 21 años, fue capaz de colocarse quinto en la etapa prólogo ante algunos de los mejores especialistas de la lucha individual de aquel momento, incluyendo los dos campeones del mundo contrarreloj de aquel año: David Millar, ganador en la carretera que en agosto perdería el título tras reconocer haberse dopado, y Michael Rogers, que ha pasado a la historia como arcoiris legítimo. También fue protagonista en la etapa final de esta misma edición, donde únicamente un momento de debilidad en el Col d'Eze le apartó de discutirles la victoria de tú a tú en Niza a dos grandes como Denis Menchov y Alexandre Vinokourov.


Para Contador fue el inicio de una correspondencia con la París - Niza, de una relación recíproca donde ambas partes han ido alimentando su respectiva leyenda. Sólo el veto que impidió a Astaná disputar las pruebas de ASO en 2008 ha privado al madrileño de disputar una edición de esta ronda por etapas. Por el camino ha dejado constancia de su progresión. Pequeñas muestras, fulgores provenientes del cincel de la experiencia modelando el talento de un corredor prometedor que poco a poco extrae de sí mismo el superclase que lleva dentro mientras su propia ambición y su juventud le ponen zancadillas.

Ejemplo de esto es la edición de 2007, la primera en la que Alberto se hizo con la general final. Tras unas buenas prestaciones en el prólogo (5º), cedió una veintena de segundos respecto al resto de favoritos en una emboscada en los últimos kilómetros de la segunda etapa que le confirieron ventaja al que resultaría ser el otro contendiente por la victoria absoluta, Davide Rebellin. No pudo recortárselos en el final en alto de Mende, donde el madrileño se impuso al italiano sin marcar distancias significativas. No quedaba sino atacar en los dos parciales que ofrecían terreno propicio para ello, con finales en la cinematográfica Cannes y la soleada Niza.

Camino de Cannes Alberto Contador compuso una de sus anécdotas más recordadas. Se subía el Col de Tanneron y el madrileño aceleró para distanciar a un Rebellin que, impotente y sin equipo, no reaccionó. Se llevó a su rueda a David López (Caisse d'Épargne), y cazó a Luis León Sánchez, coequipier del vizcaíno, que circulaba por delante. En cabeza, con apenas una decena de kilómetros por recorrer y unos treinta segundos sobre el pelotón, Contador parecía capaz de derrocar al líder Rebellin con ayuda de sus improvisados colaboradores en la tentativa. Sin embargo, un tirón en un repecho encendió la mecha de Luis León, que atacó a su otrora compañero de escuadra en pos del triunfo parcial, desarbolándole. Los gritos de Alberto rogándole que se detuviera y colaborara con él ("¡Luisle! ¡Luisle!") forman ya parte del anecdotario ciclista. Aunque fue neutralizado por el gran grupo en Cannes, Alberto fue a la postre capaz de salir victorioso tras imponerese en la última etapa en Niza con un margen sobre Rebellin que le dio también la general.

No tan feliz fue el final la París - Niza del año pasado. Un Contador en estado de agitación por la repentina compañía del heptacampeón del Tour Lance Armstrong no supo dominar sus nervios (ni su ambición) en el penúltimo parcial de la vuelta. Contador ostentaba el liderato gracias a una incontestable exhibición en la Montagne de Lure, pero se desquició al ver cómo su equipo se venía abajo con treinta kilómetros por recorrer. El madrileño no supo conformarse al verse en cabeza junto a Colom y Luis León, muy lejos en la general como para arrebatarle su maillot amarillo. En una situación propicia para defender su liderato en solitario, no tiró; dejó llegar a su altura a más rivales y acabó acribillado a demarrajes, claudicando en favor de Luis León Sánchez. Desfondado. Dejando una triste imagen donde era rebasado por grupos de corredores descolgados que le observaban con sorpresa. El polémico comentario de Lance Armstrong en su Twitter, "amazing talent but still a lot to learn" ("gran talento pero mucho por aprender"), no fue gratuito. Pero abrió una herida en Alberto, que trató de resarcirse infructuosamente con un ataque lejano al día siguiente en la clásica etapa de Niza. Fue la semilla de una ruptura en el seno de Astaná que acabó por salir a la luz en pleno Tour de Francia.

Hoy Alberto Contador ha ampliado la parte dorada de su leyenda en París - Niza con una portentosa victoria en el Col de Mende que ya le viera ganar tres años ha ante Davide Rebellin. Su equipo Astaná desarrolló un trabajo magnífico y, si bien le dejó algo solo en los compases finales de la etapa, también le colocó el triunfo en bandeja. El superclase que empezó su carrera en la estructura de Manolo Sáiz no necesitó siquiera demarrar de forma violenta; lo hizo progresivamente, con un ritmo constante que le lanzó el corredor de Française des Jeux Christophe Le Mével y con el cual fue eliminando uno a uno a sus rivales: Tondo, Kreuziger, la sensación Peter Sagan... incluso el líder Jens Voigt cedió ante el empuje del madrileño. Sólo Valverde, 'Purito' Rodríguez y un Samuel Sánchez que se vio perjudicado por una pésima colocación al inicio de la subida fueron capaces de reaccionar, pero lo hicieron sin solvencia. Había una diferencia, mínima, entre la velocidad de Contador y la del resto; la diferencia de talento que inclina la balanza en favor del que es ahora mismo el mejor vueltómano del mundo.

La relación de amor y odio de Contador y la París - Niza se prolonga una edición más. Por lo pronto sólo ha aparecido la parte dulce; quién sabe si, por esta vez, la carrera francesa sólo se va a portar bien con Alberto y a dejarle campeonar con la suficiencia que su talento merece. Quién sabe si la ambición volverá a complicarle la carrera a Alberto de aquí hasta la llegada final en el Paseo de los Ingleses de Niza...

domingo, 7 de marzo de 2010

"Tenemos opciones de ganar el Tour"

Entrevista a Jakob Fuglsang (Saxo Bank)

Cuando hablamos de Jakob Fuglsang (1985, Génova-Suiza), lo hacemos de una de las mayores promesas del ciclismo danés.

Empezó su carrera deportiva muy joven, becado por el Estado danés gracias a un desempeño sobresaliente en el mountain bike, especialidad en la cual llegó a ganar la Copa del Mundo sub23. A pesar de sus grandes cualidades en esta especialidad, desde 2005 fue cambiando progresivamente las ruedas gordas para adoptar las finas. Dos temporadas y media en Designa Køkken le sirvieron de puente hasta que su victoria en la Vuelta a Dinamarca 2008 llamó definitivamente la atención de Bjarne Riis, que no esperó al invierno para incorporarlo a CSC - Saxo Bank.



El año pasado fue el primero completo en el máximo nivel para Jakob Fuglsang. Y ni mucho menos se puede decir que le fuera mal: fue sexto en Catalunya y Dauphiné Liberé y segundo en el Giro d'Emilia, reeditó su triunfo en la Vuelta a Dinamarca y completó una actuación destacada en la Vuelta a España a pesar de sufrir una curiosa y dañina caída en la tercera etapa. Amable y jovial en el trato personal, Jakob gestiona su página web y es uno de los ciclistas más activos en Twitter, donde cuenta intimidades tan valiosas como su pique con Andy Schleck por determinar quién imitaba mejor a Michael Jackson. Sin duda, un auténtico soplo de aire fresco para el ciclismo, tanto deportiva como mediáticamente.

¿Cuáles son tus sensaciones en este inicio de temporada?
Estoy muy entusiasmado con esta campaña 2010; creo que va a ser muy buena para mí. Ahora acabamos de empezar y he tenido algunos problemas de rodilla que no me han dejado entrenar en condiciones. Estos primeros días de competición me servirán de entrenamiento para coger el punto adecuado para las clásicas, que son el primer objetivo de mi temporada.

Así que tus picos de forma se orientarán hacia clásicas y Tour de Francia...
Sí, iré a tope a esas competiciones para ayudar a Andy y Frank [Schleck] lo máximo que pueda

¿Crees que Saxo Bank podrá derrotar a Contador y el bloque de Radioshack en la 'Grande Boucle'?
Sí, creo que sí. Ya anduvieron cerca el año pasado, dejaron a Contador sin compañeros varias veces a pesar de que tenía un gran equipo. Este año seguramente correremos de una manera diferente, más aún teniendo en cuenta el recorrido. Además, Contador ya no tiene un conjunto fuerte para ayudarle, lo cual hace aún más posible que le derrotemos. Tenemos dos líderes, Andy y Frank; el propio Andy va a más con el paso de los años y está por ver que Contador vaya a seguir por encima de él. Tenemos bastantes opciones de ganar el Tour.

El año pasado completaste tu primera temporada ProTour. ¿Cómo te encontraste?
La verdad es que no esperaba marchar tan bien, era mi debut como profesional y superé las expectativas. Ojalá consiga seguir en esa línea.

Después de tu gran Dauphiné Liberé, ¿fue una pequeña decepción no ir al Tour o Riis tomó una buena decisión?
Hombre, lo hice bien en Catalunya y Dauphiné porque esos eran mis objetivos de la temporada. Ir al Tour hubiera sido un suicidio [ríe]. Además, tengo diez años para correr el Tour... No cambiaría nada de 2009, incluso llegué con chispa a final de temporada.

Eso es cierto. En la Vuelta a España anduviste delante, peleaste por la victoria en varias etapas e impresionante en algunas escaladas...
Sí, quería hacerlo bien en la Vuelta y lo conseguí. Por desgracia tuve una caída en la tercera etapa que me dejó noqueado parte de la carrera. A pesar de todo, al final pude obtener buenos resultados [acabó tres jornadas entre los tres primeros] y no me fundí de todo para las últimas carreras del año. Al contrario, la Vuelta me dejó un buen puntito y pude verme bien en los Mundiales, Giro d'Emilia [2º], Lombardía...

¿Intentarás algún día lucharás por la victoria en las clásicas de las Árdenas?
Sí, seguramente lo intente en alguna ocasión. Quizá incluso esta misma temporada, si fallan Andy y Frank, juegue mis cartas... Bien pensado, viendo que son tres clásicas [Amstel, Flecha, Lieja]... podríamos llevarnos una cada uno [ríe]

A largo plazo, ¿cómo de lejos crees que puedes llegar?
Yo sueño con ganar el Tour de Francia pero... aún queda muy lejos...

viernes, 5 de marzo de 2010

Pocos trajes y muchos trapos

En una decisión ciertamente sorprendente por inusual, los organizadores de la clásica A Través de Flandes han retirado su invitación al equipo BMC para otorgársela a Xacobeo. El motivo: BMC iba a "faltar el respeto" alineando su "tercera formación" en la prueba belga. Dejando aparte que este no es ni más ni menos que el tira y afloja normal entre organizadores y escuadras (sólo que hecho público) y que la solución es cuanto menos llamativa y no parece resolver nada (Xacobeo no está hecho para esta clase de carreras, y mediáticamente es nulo Mosquera aparte), esta anécdota deja al descubierto una situación que hasta ahora había pasado inadvertida: BMC carece casi totalmente de fondo de armario y no puede lucir buenas galas cada día.

Nacido en 2007 con una base americana, la llegada al cargo de mánager de John Lelangue en 2008, merced a las relaciones que mantenía con la marca de bicicletas patrocinadora desde la época de Phonak, dio un tono distinto al equipo BMC. Su estatus ascendió en todos los sentidos. Administrativamente pasaron de la categoría continental a la profesional; a los ojos del ciclismo, abandonaron la calificación de equipo formado para los critériums, típico en Estados Unidos, para adquirir la de estructura seria y en crecimiento. En base a eso actuaron: ayudados por los contactos de Lelangue en ASO, empresa organizadora del Tour de Francia donde el suizo trabajó antes de embarcarse en el proyecto de Phonak, no sólo actuaron como una formación modesta sino que además dispusieron de carreras al máximo nivel (Vuelta a Suiza, Tour de Romandía, París-Roubaix) donde demostrar y demostrarse que aún les quedaba mucho camino por recorrer para llegar a la élite.

Sin embargo, este invierno los rectores de la escuadra suiza optaron por hacer ese camino no ya a pasos agigantados, sino a grandes zancadas. Corriendo. La comunión de intereses con George Hincapie, el año pasado corredor de Columbia y enfrascado en la promoción de su marca de ropa Hincapie Sports, precipitaron el crecimiento de BMC. Con la aspiración de alcanzar la posición de Pro Tour fáctico que posee Cervélo, se realizaron fichajes de campanillas como los del propio Hincapie, Karsten Kroon, Marcus Burghardt, el campeón del mundo saliente Alesandro Ballan y el vigente arcoiris Cadel Evans. Una cuarteta de miedo para las clásicas y un líder sólido para las grandes vueltas.

Sin embargo, no hubo nada más. Lelangue e Hincapie hicieron una preciosa fachada pero dejaron la casa hueca. A la pobre base del año anterior (el veterano Moos, el joven croner Brent Bookwalter, el polivalente Jeff Louder y los prometedores suizos Wyss, Frei y Kohler) apenas se le añadieron unos cuantos bisoños como los sprinters John Murphy, Simon Zahner y Alexander Kristoff, los indefinidos Michael Schar y Steve Morabito y un 'passista' consagrado con gran margen de progresión como Mauro Santambrogio, que dejó Lampre enfrentado con las vacas sagradas de la escuadra 'blufucsia'. Muy poca base para una torre que se presumía muy alta.

En estos días en que se especula con la lista de invitados del Tour de Francia, cabe preguntarse hasta qué punto hay que contar con BMC como posible participante en la 'grande boucle'. Toda vez que parece confirmado que estará presente en todas las grandes clásicas y en el Giro de Italia, carrera en la que ha prometido centrarse su líder Cadel Evans, ¿qué puede ofrecer el joven equipo suizo? Hay por delante dieciséis conjuntos con la presencia garantizada de antemano gracias a un contrato que seguramente ASO desearía no haber firmado, súper estructuras de reciente creación e imprescindibles como RadioShack, Sky, Garmin, Katusha y Cervélo... más algunos 'outsiders' vistos con buenos ojos por la familia Amaury y beneficiados por su nacionalidad como Saur-Sojasun (francés), Vacansoleil y Skil (holandeses, punto a favor saliendo la 'grande boucle' desde el país de los tulipanes)... No parece haber sitio en el Tour de Francia para una escuadra que se asemeja a un armario con unos pocos trajes elegantes colgados y varios, demasiados, cajones llenos de trapos.

martes, 2 de marzo de 2010

Ride the line, Walk the line


En el deporte, hay veces que el deseo de éxito acaba por opacar el resto de aspectos de la competición. No hablamos sólo de dopaje; de hecho, este artículo no pretende referirse a esto lo más mínimo. Nos referimos más bien a otras partes, o conductas. Todas aquellas que están haciendo que el equipo Sky pase de ser sensacional por lo positivo a sensacional por lo negativo...


'I walk the line' ('Camino la línea') es uno de los éxitos míticos de Johnny Cash y el título de una película autobiográfica del conocido cantautor. La canción supuso su consolidación en el olimpo de la música country en 1956, tras su salto a la fama con 'Folsom Prison Blues' un invierno antes. Y es, también, el perfecto resumen de la fulgurante carrera de Cash. Su letra habla de ojos bien abiertos, de la vista puesta en un objetivo, de mantenerlo entre ceja y ceja día a día...
El equipo Sky ha sido el gran tema de conversación, tanto deportiva como extradeportiva, en el ciclismo mundial. Su parafernalia no tiene igual en el mundo de la bicicleta; yo, al menos, nunca había visto un autobús de equipo que recibiera encerados cada día para mantener su brillo intacto. Y eso es un ejemplo nimio para ilustrar hasta que punto cultivan los británicos el gusto por el detalle. Su alto presupuesto (30 millones de libras según un rumor desmentido, sexto mayor del mundo según su alma máter Dave Brailsford) se gasta en conceptos sin precedentes en el mundo del ciclismo, como la colaboración con el equipo McLaren de Fórmula 1 para usar su túnel aerodinámico o modificar el tradicional pinganillo con una serie de características que lo hacen más cómodo para el corredor e imposible de "piratear" para los directores de otros equipos.
'Ride the line' es el emblema de Dave Brailsford, mánager del equipo Sky. Los maillots del equipo británico lo llevan bordado en el interior, según relata Alain Laiseka en Deia. El significado de la frase, siempre según Laiseka, es 'cruza la línea'. Brailsford va, pues, un paso más allá que Johnny Cash: no se conforma con caminar sobre la línea sino que se exige rebasarla. Y, si tenemos en cuenta la vida y canción de Cash, el tema toma otro cariz. Johnny Cash desarrolló una drogadicción a la par que su notoriedad; probó "todo lo probable". Y, en 'I walk the line', hace una referencia que ya se podría aplicar al equipo Sky: "me encuentro solo / cuando pasa cada día".
Más allá de fanfarrias, espectacularidades y vanguardismos, los británicos han cometido un error al ignorar los principios fundamentales del ciclismo, aquellos que no están escritos. Su revolución no entiende de conceptos tácitos. Comenzaron arrebatando a dos ciclistas con contrato de sus respectivos equipos: Ben Swift (Katusha) y Bradley Wiggins (Garmin). En el caso de Wiggins, aunque no existen cifras oficiales, se habla de que la estructura de Jonathan Vaughters recibió cuatro millones de libras de compensación por la rescisión del compromiso que les unía al corredor inglés. Esto no es óbice para considerar estos hechos como atentados contra las bases del mercado de fichajes ciclista, en los cuales un contrato es inviolable.
Por otra parte, la conducta en carrera de Sky ha sido motivo de polémica en más de una ocasión. La más sonada fue la cacareada cuarta etapa del Tour de Omán, donde se negaron a tirar en solitario para defender el liderato de Boasson Hagen, como les correspondería según las reglas no escritas del ciclismo, para acabar acelerando en la zona de avituallamiento, saltándose otra de esas reglas no escritas. Ello les valió la represalia del resto del pelotón, que encabezado por Cervélo descolgó al líder Boasson Hagen aprovechando que paró a orinar. En definitiva, sus malos gestos provocaron la 'vendetta', que a su vez les hizo perder la general de la carrera asiática.
Son las cosas del vanguardismo. El cambio, lo único que nunca cambia según Schopenhauer, siempre suscita recelo; más en un gremio tan inmovilista como el ciclista. Y más aún cuando va acompañado de éxito. Eso añade al recelo por el cambio un sentimiento aún más pueril como la envidia, algo que sin duda condiciona las valoraciones que, desde otros equipos, se hacen de Sky.
Si miramos a Cash, el hombre que caminaba la línea, vemos que fue capaz de recitar un brillante epitafio, 'Hurt', que acaba afirmando "si pudiera volver a empezar / me mantendría / hubiera encontrado la manera". Mejor para Brailsford no pensar en rectificar, en desistir de revolucionar al ciclismo. Johnny Cash murió viejo, tras una vida intensa y con una prole extensa que incluye varios artistas que continúan con su legado. La desaparición de Sky se antoja lejana. Y la herencia que dejará en muchos términos para nuestro deporte no tendrá precio.

PD Os adjunto el vídeo de 'Hurt', originalmente de los Nine Inch Nails y versionada como obra postrera por  Johnny Cash... a mí al menos me pone los pelos como escarpias

lunes, 1 de marzo de 2010

"Puedo hacer una gran labor como gregario"

Entrevista a Juan José Cobo (Caisse d'Épargne)

A veces conviene redefinir los roles para alcanzar el máximo rendimiento, y eso Juanjo Cobo (1981, Cabezón de la Sal) lo ha comprendido perfectamente. Después de seis años en el profesionalismo en el seno de la estructura Saunier Duval (Fuji - Servetto el año pasado) en los cuales llegó a conseguir siete victorias, incluida la general de la Vuelta al País Vasco 2007, el cántabro ha dejado su papel como jefe de filas para aceptar el de gregario de lujo dentro de Caisse d'Épargne a las órdenes de Luis León Sánchez y, sobre todo, Alejandro Valverde.


¿Qué tal las sensaciones este inicio de temporada?
Me hubiera gustado estar un poco mejor de forma, pero el invierno no ha acompañado mucho para entrenar. Espero estar a un nivel aceptable en París - Niza y Vuelta al País Vasco para poder ayudar a Alejandro Valverde y Luis León Sánchez

¿Qué grandes vueltas incluye tu calendario de 2010?
En principio, sólo el Tour. Después de este primer pico de forma, haré un segundo para la ronda francesa. Estos años se me ha dado bien, espero poder estar allí a un gran nivel para ayudar a nuestros líderes

Debe de ser fácil trabajar para Alejandro y Luis León sabiendo que son rematadores notas y seguramente tu esfuerzo tenga recompensa...
Cuando se trabajar para un líder se hace siempre con todas las ganas. En este caso concreto, la garantía de éxito que te dan ambos hace que te exprimas al 120%. Trabajas muy a gusto y acabas satisfecho ganen o no, porque son profesionales y siempre van a estar en la pomada para que tu esfuerzo sirva

¿Crees que vas a dar más rendimiento como gregario que como líder?
Yo no he hecho muchas labores de este estilo antes, pero cuando era joven tenía también jefes de filas para los cuales tenía que trabajar. Creo que puedo hacer una gran labor y, como estos últimos años, intentaré aprovechar todas las oportunidades que tenga.

¿Cuáles son tus objetivos individuales esta temporada?
Bueno, en un principio aún no me he marcado ninguno. Tenemos que ver cómo evoluciona la cosa para ver en qué carrera se puede jugar mi baza, dependiendo sobre todo de mi estado de forma

¿Cómo viviste desde dentro del equipo el año de penurias de Fuji?
El funcionamiento del equipo sí tenía el nivel de otras campañas, pero al no haber un calendario no sabíamos qué carreras preparar y cuándo descansar... No era sencillo llegar con el punto adecuado a las competiciones

Aún así conseguiste dos buenas victorias para el equipo...
Tenía el reto de empezar bien la temporada después de los problemas que habíamos tenido en 2008. Quería demostrar que estaba ahí y no tenía ningún problema. Desde País Vasco me vine un poco abajo porque la carrera no salió como yo esperaba. Luego, llegué a la Vuelta a España con un buen estado de forma y me pude llevar una etapa

¿Te ha dado un poco de pena dejar la estructura de Matxin después de tantos años?
Sí, llevaba ocho años con él: mis dos últimas campañas de amateur y las seis de profesionales... Es difícil el cambio. Pero me he integrado bien en Caisse d'Épargne, conocía a gente de antes. No deja de ser un poco diferente, porque en Saunier tenía la sede del equipo a 40 kilómetros de mi hogar y era como correr en casa... Espero que el cambio sea para bien, estoy en uno de los mejores equipos del mundo y espero que se note y mi rendimiento vaya a mejor

¿Dónde están tus límites como ciclista?
Viendo esta Vuelta a España, donde los contratiempos me impidieron llegar a tope aunque en la última semana sí que estuviera bien, creo que en las vueltas de tres semanas puedo dar un poco más de mí. Será difícil que en Caisse d'Épargne lo demuestre individualmente por el gran nivel de los líderes.

¿Cuál es tu sueño para esta temporada?
Sería una victoria en el Tour, pero será casi imposible porque tendré que ser un gregario de lujo para Alejandro... Me gustaría que Alejandro ganase el Tour, porque con eso todo Caisse d'Épargne habría cumplido su objetivo

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