sábado, 30 de abril de 2011

Dos espónsors se separan; en medio, Philippe Gilbert

Tras entrar en la historia la semana pasada gracias a los triunfos de Philippe Gilbert en las tres Clásicas de las Árdenas, la escuadra Omega Pharma - Lotto ha firmado estos días su acta de defunción al ser confirmados oficialmente los rumores que apuntaban a un divorcio entre los dos espónsor de la formación belga. Divergencias de planes, criterios y prioridades han precipitado esta solución, a consumar este invierno. Aún sin tomar partido por ninguna de las dos partes y deseado por ambas se encuentra el astro valón Philippe Gilbert.

Oficialmente, los motivos de la separación de los caminos de Omega Pharma y Lotto se podrían resumir en lo siguiente: la farmacéutica ambiciona patrocinar un equipo de vocación mundial, mientras la marca de loterías públicas belga prefiere un proyecto orientado también a competiciones internacionales pero basado en corredores nacionales. Escarbando un poco más en esto podemos elucubrar un movimiento más político que deportivo.

Lotto podría crear un nuevo equipo ‘nacional’

Tal y como reporta el excelente blog The Inner Ring, el responsable institucional de Lotto Didier Reynders es un auténtico pesado que incluso desempeña actualmente el cargo de Ministro de Economía en una Bélgica sin Gobierno definido después de que los partidos políticas no hayan alcanzado en casi un año acuerdo para formarlo. Reynders, valón y aficionado al ciclismo, ve suculentos réditos para su imagen en asociarse mediante un patrocinio a una escuadra eminentemente belga y con Gilbert, verdadero ídolo de masas del país centroeuropeo junto a Tom Boonen, como estandarte y líder absoluto.

Es por ello que Lotto ha decidido iniciar movimientos para construir una nueva estructura en torno al astro valón y con corredores cercanos a éste como Bjorn Lëukemans (Vacansoleil) en plantilla. Hubo informaciones que indicaron una posible incorporación de Lotto a la escuadra FDJ; sin embargo, este proyecto ha sido desmentido y resultaría muy complicado de llevar a cabo, por cuanto la estructura francesa tiene contrato en vigor con la mayoría de los ciclistas con que cuenta en este momento en plantilla y estos son en su mayoría franceses, lo cual no casaría con los intereses de Lotto. Más plausible y probable según indica Cyclisme Revue es la creación de una nueva formación belga con el patrocinio mayoritario de Lotto y el apoyo del ente semipúblico de telecomunicaciones Belgacom y la empresa de trabajo temporal Adecco, que ya patrocinara junto a la propia marca Lotto un equipo ciclista a principios de siglo.

Omega Pharma necesitará un copatrocinador

La otra empresa envuelta en el patrocinio del actual equipo de Gilbert encara una situación algo más complicada. Omega Pharma es la titular de la estructura, lo cual implica tres posesiones principales: todos los materiales logísticos, la licencia World Tour y los contratos de todos los auxiliares y ciclistas del equipo. Lo primero reduce la inversión a afrontar para sacar la escuadra a las carreteras el próximo año. Lo segundo es una condición en principio buena pero puede resultar inane, por cuanto los ProTeam de 2012 se decidirán en teoría, como en 2011, en base a un ránking de mérito deportivo establecido por la UCI. Lo tercero supone un arma de doble filo, por cuanto según ha admitido el patrón de Omega Pharma Mark Coucke hay un total de 19 ciclistas con contrato en vigor. Ello asegura la permanencia en el equipo de cracks como Jurgen Van der Broeck o Andre Greipel; y, por otra parte, limita el margen de maniobra para incorporar a ciclistas acordes con los intereses de un hipotético nuevo patrocinador...

Por ello, la empresa que se una a Omega Pharma en la financiación de la estructura deberá tener una perspectiva muy similar a la farmacéutica: interés por el mercado belga, pero también por proyectarse a nivel mundial. Los rumores en torno al posible compañero de viaje de Omega Pharma apuntaron en un inicio a Quick Step, con quien fusionaría estructura. Sin embargo, no parece probable que dichos rumores se materialicen por cuanto el equipo de Patrick Lefévre recibió recientemente una inversión por parte del millonario checo Zdenek Bakala, interesando por catapultar a su compatriota Zdenek Stybar a la élite del ciclismo en carretera después de triunfar en el ciclocross. El trato ya ha sido negado por el propio Lefévre. Por otra parte, el diario belga Het Nieuwsblad ha asociado otras dos empresas con la formación poseída por Mark Coucke: Saxo Bank, actual patrocinador de la escuadra de Alberto Contador, y Telenet, empresa de telecomunicaciones belga que esponsorizó hasta este año el equipo de ciclocross del citado Stybar.

Y en medio, Gilbert

Tras su impresionante semana en las Árdenas, Gilbert ha visto como su cotización ha subido vertiginosamente y, además, sus dos espónsor litigan por tenerle en sus filas en 2012. Omega Pharma ya ha declarado “tener una opción sobre él”; Lotto, por su parte, parece decidida a echar el resto por su fichaje, dado que la escuadra sólo tiene sentido con él en plantilla. No es, sin embargo, la única ‘novia’ de Gilbert en estos días: también Astaná mostró interés por un hipotético fichaje a través de su alma máter Alexandre Vinokorov, compañero de entrenamientos en Mónaco del crack valón. Aunque este posible movimiento ya fue desmentido por Gilbert a principios de marzo, no puede aún descartarse del todo.

Lo único claro es que Gilbert buscará firmar durante el próximo mercado de fichajes un contrato suculento y, sobre todo, largo. Su mánager, Vincent Whathelet, ya habla de buscar un acuerdo “por cuatro años” que le permita rentabilizar el hito de ganar las tres Clásicas de las Árdenas. Gilbert, a quien actualmente se le estima un sueldo de 1’2 millones de euros al año, podría situarse como el mejor pagado del ciclismo mundial la próxima temporada.

lunes, 25 de abril de 2011

Davide Rebellin, en "conversaciones" con Andalucía

El ciclista italiano Davide Rebellin podría fichar en breve por el equipo Andalucía - Caja Granada, según ha confirmado en una llamada telefónica el mánager de la escuadra Antonio Cabello al describir la existencia de “conversaciones”, aunque “sin nada firmado” de momento.


Rebellin, quien cumple hasta el próximo 27 de abril una sanción de dos años por dopaje en los pasados Juegos Olímpicos de Pekín, estaría pues próximo a incorporarse a la estructura andaluza, si bien cuenta según Cabello con otras propuestas sobre su mesa. “Ahora mismo Rebellin tiene varias ofertas, de conjuntos italianos e incluso de algún otro español”. Respecto a los motivos que pueden impulsar al corredor italiano a decidirse por Andalucía, el mánager explica: “vive en Marbella, lo cual implica un contacto y una relación con nuestra región. Y, por otra parte, en este equipo tendrá libertad para jugar sus bazas, algo de lo que quizá no disponga en otros”. En el capítulo estrictamente deportivo, Cabello se muestra optimista al considerar a ‘il Piadoso’ como un corredor “de calidad” y capaz de rayar a un gran nivel.

Los rumores en torno a una posible incorporación de Rebellin al Andalucía - Caja Granada llevan tiempo en circulación dentro del mundillo ciclista, y tomaron cuerpo el pasado miércoles cuando la web italiana Ciclismo Online publicó una noticia al respecto. El sábado, en la salida del GP Llodio, Cabello negó “saber nada” en torno a ello preguntado por el fotógrafo Iñaki Lakarra. Sin embargo, el caramelo del ganador de las tres Clásicas de las Árdenas en 2004 parece demasiado goloso para ser desechado por una escuadra de segunda división como la andaluza.

Palmarés completo de Rebellin en CQRánking

Foto: Mundo52.com

domingo, 24 de abril de 2011

Gilbert triunfa en Lieja ante unos Schleck domésticos

La imagen de Philippe Gilbert entrando en meta primero, triunfante y arrollador, no ha sido extraña para los aficionados al ciclismo esta primavera. En apenas diez días se ha producido cuatro veces. En Flecha Brabançona ganó un esprint mano a mano a su vecino Bjorn Leukemans. En Amstel Gold Race jugó con acierto su As. En Flecha su arrancada lejana en Huy fue, sencillamente, inapelable. Hoy, en Lieja, no ha tenido rivales desde que en la cota de la Roche aux Faucons dejó atrás al resto de los favoritos y se marchó con los inofensivos hermanos Schleck.



En días como hoy resulta sencillo ironizar con el parentesco de Andy y Frank Schleck. Son hermanos; a veces se les identifica como gemelos o siameses por mantenerse uno junto al otro en casi todas las situaciones de la carrera; hoy parecieron auténticos primos. Los luxemburgueses se vieron obligados a quemar a todos sus coequipiers de Leopard Trek para seguir en carrera, como hizo Gilbert con los suyos de Omega, y lanzaron su apuesta en la citada Roche aux Faucons, llevándose al superclase belga a su rueda y abriendo rápidamente un hueco que se sabía decisivo. A partir de ahí no quedaba sino proseguir con los relevos hasta llegar a la subida de Saint-Nicolas, presumible escenario de la primera sucesión de demarrajes contra el impresionante valón de Omega Pharma.

Ésta no acaeció. Los Schleck, inermes, fueron humillados por un ataque colosal de Gilbert: Andy no pudo resistirle, y Frank lo hizo a muy duras penas. El valón consintió el reagrupamiento en el descenso y el llano posteriores y, lejos de hallar contestación a su espectacular derroche de talento, se encontró con docilidad y relevos. Leopardos domésticos, llevaron a Gilbert en volandas en la cota final de Ans hasta que el belga decidió que era momento de esprintar por la victoria y superó a los hermanos luxemburgueses, claramente inferiores en fuerzas y poco avezados en su táctica.

Con este triunfo, Gilbert entra por la puerta grande al olimpo ciclista. Suma un segundo Monumento a su palmarés (tras Lombardía) y, sobre todo, consuma una gesta con un único precedente en toda la historia: ganar las tres Clásicas de las Árdenas en el mismo año, hito sólo alcanzado por Davide Rebellin en 2004. En este tríptico, Gilbert fue el más listo y también más fuerte, y contó además con un equipo solvente aunque no avasallador, un Omega Pharma cuyos elementos (De Greef, Van der Broeck, Vanendert) fueron suficientes para arropar al valón y facilitarle una serie de triunfos que justifica la temporada no sólo del crack, sino de la escuadra completa.

Foto: The Telegraph

domingo, 17 de abril de 2011

Gilbert tenía el As de la Amstel

Amstel Gold Race, más que una carrera, es una especie de entelequia ininteligible para quien no conoce sus interioridades. El perfil quebrado, con una treintena de cotas y el Cauberg (subida no especialmente dura pero sí bien situada en el casco urbano de Valkenburg) como insignia y postre, hace presagiar la prevalencia de la fuerza y la resistencia sobre otros factores. Sin embargo, la realidad es distinta. La cualidad básica para llegar vivo hasta el final es una técnica depurada; la diferencial para imponerse, la explosividad.

Amstel suele ser, además, una carrera desarrollada de menos a más, poco dada a exhibiciones individuales o desde lejos y sí de un grupo que se va seleccionando progresivamente en cada cota hasta quedarse en aproximadamente una docena de corredores que se juegan el todo por el todo para subir a lo más alto del podio. Amstel podría asemejarse, pues, con una especie de partida de póker: cada uno tiene sus cartas, las apuestas van subiendo y el corredor las va viendo si se considera capaz de ello. Finalmente, en el Cauberg, all-in y a enseñar las cartas.

La carrera de hoy respondió al guión típico. Los favoritos se guardaron hasta veinte kilómetros de meta, momento en el cual sendos tirones de Alexander Kolobnev y Joaquín Rodríguez (ambos de Katusha) dejaron el grupo cabecero en apenas trece ciclistas. De entre ellos saltó un Andy Schleck inquieto, sabedor de sus pocas opciones en un final explosivo, que se jugó todo y a la hora de la verdad no tenía cartas para nada, más aún contando con el único respaldo de un calculador Fuglsang estando los otros dos líderes de Leopard, su hermano Frank y Cancellara, eliminados por visicitudes mecánicas.

Mientras Andy se fatigaba por delante, los mejores se desconcertaban entre sí. La tostada se la comía un Omega Pharma cuyo líder Gilbert parecía insultantemente fuerte y cargaba la responsabilidad de la caza a su ejemplar gregario Jelle Vanendert. Gerrans, podio final, afilaba el cuchillo; Leukemans usaba a su coequipier Hoogerland, quien ayudó a los intereses de Gilbert más que a los de su líder de Vacansoleil. Rabobank fue un caso aparte. Con ocho corredores excepcionales en la línea de salida, se dedicó a hacer guerrillas durante los compases iniciales de la carrera y llegó con tres a los finales: Paul Mertens, Robert Gesink y Óscar Freire. Había piernas, pero por desgracia en Rabobank la táctica del colectivo no suele hacer justicia a las cualidades de los individuos.

Los ‘naranjas’ no jugaron ninguna de sus cartas y pagaron esa inacción al llegar a las estribaciones del Cauberg. Para entonces ya se sabía que sus manos no eran buenas y que Gilbert llevaba una jugada tan interesante que se podía permitir incluso dar relevos a su gregario para cazar a un Andy Schleck que por una vez se mostró voluntarioso. ‘Purito’ Rodríguez rompió la baraja y mostró por qué ahora es el Rey en la jerarquía de Katusha; a su rueda se soldó un Gilbert inconmensurable que le superó cuando quiso. Es el verdadero As del ciclismo belga e hizo valer esa condición para ganar el póker de la Amstel.

domingo, 10 de abril de 2011

El día más feliz de la vida de Johan Van Summeren

Ninguno de los titanes de las piedras llegó a la París-Roubaix con las cuentas saldadas. El único en terminar satisfecho el pasado Tour de Flandes fue el ganador Nick Nuyens, quien se borró de Roubaix con el pretexto de preparar la disputar de la Amstel Gold Race de la semana que viene y se clasificó hoy tercero en la Klasika Primavera de Amorebieta. El resto, desde Boonen hasta Cancellara, desde Ballan hasta Flecha, tenían retos por completar y malos humores que enjugar.

Garmin - Cervélo no era una excepción de todo esto. La escuadra dirigida por Jonathan Vaughters, de hecho, era la gran decepción de la temporada de piedras. Su teórico equipazo, formado por una clase media envidiable, unos ‘outsiders’ reseñables y todo un campeón del mundo como Thor Hushovd ejerciendo de puntal, no había refrendado en la carretera las prestaciones prometidas sobre el papel. Los pinganillos abiertos en televisión, además, habían hecho un flaco favor a la dirección técnica del equipo mostrando como instaban a sus ciclistas a correr de forma conservadora.



En definitiva, la estructura estadounidense llegaba a la línea de salida de Compiègne con mucho por demostrar. Y las circunstancias se alinearon para que lo hiciera, eliminando a varios de los principales favoritos (Boonen, Chavanel, Pozzato) y con ello a sus escuadras. También generando una fuga compuesta de muchos secundarios donde supieron encontrar su hueco Gabriel Rasch y Johan Van Summeren. E incluso dando fuerza a ciclistas como Vanmarcke y Hushovd cuyas cualidades fueron importantísimas a la hora de controlar la prueba y permitir la victoria del citado Van Summeren.

Fue una Roubaix tensa, emocionante y emotiva; pero lo cierto es que no fue una buena carrera. Garmin, en efecto, tuvo buena culpa de ello. Sin embargo, no es menos cierto que la mayoría de equipos acusaron una falta de ambición manifiesta, corriendo a expensas de un Cancellara tan superior como abandonado por sus coequipiers. Leopard Trek no es una escuadra de clásicas, ya se vio en Flandes y ha vuelto a notarse hoy en el Infierno del Norte: desde el tramo de Mons-en-Pévele, situado a medio centenar de kilómetros de meta, ‘Espartaco’ estuvo solo.

Tuvo que sacar el cuchillo y ponérselo entre los dientes desde ese mismo instante para no ver escaparse a la victoria que llevaba en sus piernas. Primero dio un tirón para reavivar la marcha del grupo de favoritos; después se fue junto a Ballan y Hushovd y los remolcó hasta encontrarse a prácticamente doscientos metros de los fugados. Pidió el relevo a italiano y noruego y ninguno se lo concedió, pensando que los coequipiers que marchaban delante les eximían de cualquier responsabilidad. El suizo se hartó, se sentó, habló directamente con los directores de sus compañeros de fuga lanzando un órdago: “no pienso hacer la caza entera yo solo”. No la hagas, le dijeron. Y ‘Espartaco’ perdió todo el trabajo realizado.

En esa sucesión de acontecimientos residió la clave de la carrera, que pasó a decidirse delante. Restando apenas una veintena de kilómetros para el final la fuga se seleccionó, quedando Tjalingii (Rabobank), Bak (HTC), Rast (RadioShack) y Van Summeren por delante. Para dar una idea del calibre de la escapada basta observar que sólo Van Summeren había cruzado alguna vez entre los diez primeros la línea de meta del velódromo de Roubaix, mientras ni Bak ni Tjalingii se habían clasificado jamás por encima del vigésimo puesto.


Yasmin, la futura esposa de Van Summeren


La lógica indicada por el palmarés se cumplió en el Carrefour de l’Arbre. El corredor de Garmin rompió la baraja y nadie discutió su triunfo, ni aun viéndose obligado el belga a recorrer los cinco kilómetros finales pinchado. En el mismo tramo donde decidió Van Summeren intentó Cancellara realizar una aceleración; fue frustrado por la inoportuna moto de la televisión y el obstáculo representado por un Roelandts desfondado. Luego realizó ‘Espartaco’ un último ataque de pura rabia que le sirvió para clasificarse en segunda posición. Mientras el suizo conseguía su premio estéril, Van Summeren sacaba un momento de lucidez entre la emoción de la victoria y pedía matrimonio a su novia Yasmin, paciente espectadora en la línea de meta. Ella dijo sí y completó el que sin duda alguna es el día más feliz de la vida del modesto corredor belga.

Imágenes: Cyclingnews y @wielerman

sábado, 9 de abril de 2011

El Dios inexistente, contra todos en Roubaix

Arrogante y furioso se despachaba Fabian Cancellara el pasado martes en el diario italiano 'Corriere della Sera' analizando su actuación en el Tour de Flandes. “Quería hacer algo perfecto. No funcionó, he demostrado ser humano y quizá sea mejor así”. El Dios que ya no existe, como definió el comentarista de ETB Xabier Usabiaga, continuaba con su altiva verborrea, esa que saca a relucir cuando algo le ofende en su calidad de 'capo' del pelotón. “Eran cincuenta hombres detrás de mí. Fue un espectáculo y una satisfacción doble: yo corría para ganar y ellos para hacerme perder”. Finalizó el suizo su relato, fanfarrón, con una referencia poco elegante al vencedor Nick Nuyens: “Al final ganó quien estuvo todo el día a rueda. Felicidades a Nuyens, pero para mí un triunfo así no sirve”.

Así es Cancellara, así es el mejor contrarrelojista y rodador del mundo, el hombre cuya presencia imponente comenzó a dar destellos en el recordadísimo Mapei III, conjunto en el cual era por carácter el perfecto antagonista de una rutilante promesa llamada Pippo Pozzato. Se consagró a entrar a la leyenda a partir de un periplo espectacular en Fassa Bortolo, y dio el salto definitivo en Saxo Bank. Allí Riis terminó de transmitirle los conocimientos y el ego necesarios para ser algo más que un campeón.

El conjunto de Riis es así, Contador, cuya figura ya ha encallecido por las circunstancias, lo notará: una fábrica de grandes hombres de ciclismo y de grandes egos. Esa filosofía, de suficiencia y autoestima inoculada por el danés a quienes están a su alrededor, ha acabado por estallarle en las manos y sublimarse en el Leopard Trek del cual Cancellara es orgulloso patrón junto a los hermanos Schleck.

Desde hace unos años Fabian es algo más que un campeón; ha devenido un tótem. Él lo sabe, se nota en su porte sobre la bicicleta, en su caminar por las salidas de las pruebas de las que toma parte. Ello le lleva a protagonizar actos de genuino liderazgo, como aquel vergonzoso parón del Tour de Francia. Es el 'capo' y tiene derecho tanto a levantar la voz como a proclamar la omertá. También a amenazar a periodistas a sujeto de aquel rumor sobre el motor de su bicicleta: “Cassani [quien lo destapó en la RAI] nunca se me ha presentado en persona. A Bufalino [autor de un libro sobre el particular] me gustaría ponerlo contra la pared”.

Tras la afrenta sufrida en el pasado Tour de Flandes, aquel todos contra él casi frustrado por su tremenda potencia, Cancellara buscará resarcirse este domingo en la mítica París-Roubaix. Ese escenario sagrado del ciclismo, un templo para este Dios inexistente, por una vez verá reducida su mística a constituir un segundo y definitivo acto de la lucha entre el suizo y el resto. Frente a él estarán Boonen, Gilbert, el hasta ahora decepcionante bloque de Garmin (Hushovd, Haussler, Farrar) y el rutilante de BMC (Ballan, Hincapie, Quinziato), Flecha y sus jóvenes de Sky. También Nuyens el denostado, y Pozzato, otrora enemigo, a quien Cancellara aconseja “empezar a correr”. Y los 27 tramos de adoquin entre Compiègne y Roubaix, incluyendo el resucitado Aulnoy-lez-Valenciennes, de 2'6 km y calificado con las cinco estrellas que otorga ASO a las zonas de máxima dureza, tendrán algo que decir. Por algo son los artífices de que esta prueba sea llamada el Infierno del Norte, escenario de la prueba de fuego para el Dios que no existe.

domingo, 3 de abril de 2011

Nuyens fue el más listo de un Tour de Flandes memorable

Los días previos al Tour de Flandes son una liturgia de creación de expectativas que, normalmente, no son satisfechas por una realidad tozuda en quitar la razón a la ilusión de los aficionados. Sin embargo, en ocasiones, el ciclismo trasciende y se convierte en mágico por obra y gracia de unos hombres, los esforzados de la ruta, que con sus virtudes y miserias, sus aciertos y errores, sus golpes de suerte y sus infortunios... Convierten una carrera en inolvidable.

La prueba de hoy ha sido un gran ejemplo de esto. Los corredores se han desempeñado con orgullo y coraje, fajándose unos contra los otros y, a su vez, contra una ruta dantesca con más de 250 kilómetros de calzada estrecha jalonada de cotas, pavé y muros.

La batalla ha iniciado muy pronto, con una fuga táctica en la cual Garmin y Sky introdujeron sendos elementos (Hammond y Hunt) para evitar responsabilidades. Siguió con una escaramuza, poco después, donde multitud de segundos espadas de diversos equipos se introdujeron forzando al Leopard Trek del gran favorito, Fabian Cancellara, a asumir el peso de la carrera y quemarse en pos de la neutralización.

Quick Step repitió la táctica de cada Flandes. Dejó a Boonen a rueda de Cancellara y mandó al segundo de a bordo, en este caso Sylvain Chavanel, por delante desde muy lejos. El francés encontró la compañía de un sorprendente Simon Clarke (Astaná) y otros sucesivos acompañantes. El fallo vino cuando Tommeke, ansioso y restando aún cuarenta kilómetros para meta, decidió romper la baraja para eliminar a todos aquellos rivales expectantes de los designios de Cancellara, incluyendo un Gilbert perjudicado por un inoportuno pinchazo.

La aceleración de Boonen fue el interruptor que encendió el motor de Cancellara. El suizo cogió su fusil y machacó al grueso del pelotón primero, a Pozzato después y a un Boonen que ejerció de cazador cazado y renunció a seguir la rueda de ‘Espartaco’, optando por buscar el amparo de un grupo mayor a expensas de la presencia de Chavanel en cabeza de carrera.

Cuando el superclase de Leopard Trek cazó al francés, éste se alojó a su rueda y le negó los relevos. Por detrás, el BMC de Ballan, el Katusha de Pozzato y el Vacansoleil de Leukemans (con un trágico Devolder) tomaron la iniciativa de la caza mientras los hombres de Garmin se escondían, cobardes, pensando en el tercer puesto; otros esperaban y lanzaban pequeñas escaramuzas de dudosa efectividad.

En las inmediacionse del mítico Kappelmuur, uno de los momentos culminantes de la temporada ciclista, la ventaja de Cancellara y Chavanel sobre el grupo de favoritos estaba por encima del medio minuto. Cuando se llegó a la subida adoquinada el suizo, desinflado, fue cazado por un grupo donde aquellos favoritos que veían la carrera perdida se encontraron con una segunda oportunidad e intentaron aprovecharla.

Un Gilbert impulsivo tomó la delantera durante unos kilómetros que le jibarizaron las piernas y fue atrapado definitivamente por Leukemans, Ballan, Hincapie, Flecha, Thomas, el sorprendente Scherinlinckx, Langeveld, Nuyens, Boonen y los quemados Cancellara y Chavanel. Las sensaciones eran desiguales: Ballan parecía fuerte, Flecha se antojaba decidido, Nuyens se escondía, Langeveld se la jugaba sabedor de su pobre ‘rush’.

Finalmente fue un poderoso demarraje de un Cancellara renovado el que decidió la carrera llevándose a Nuyens y un valiosísimo Chavanel, corajudo y siempre atento. Por detrás los equipos, aún llevando como en el caso de BMC y Sky dos corredores en el grupo, vacilaban; por delante había entendimiento, con Cancellara trabajando la parte del león, Chavanel la del ratón y Nuyens ejerciendo de rémora. Flecha y Boonen, los más fuertes del grupo trasero, acabaron por demarrar con impaciencia pero la suerte estaba echada y el triunfo estaba en cabeza.

Cancellara jugó su baza acelerando desde lejos. A casi 350 metros de meta encendió el suizo la mecha, y a punto estuvo a punto de sacar de punto a un Nuyens aparentemente débil y portador de un Chavanel tranquilo. A sólo 150 metros del final el belga de Saxo Bank remachó a Cancellara y, entonces, Chavanel cometió su error buscando la rueda suiza en lugar de la belga. Fracasó y, cuando intentó remontar, se quedó sin tiempo y sin espacio.

Nuyens consiguió, de esta manera, un triunfo inesperado que viene a refrendar que la arriesgada apuesta de Bjarne Riis fichándole como líder de Saxo Bank para las clásicas tras varias temporadas oscuras no era tan descabellada. El belga se llevó se ha llevado ya una A Través de Flandes agónica y, con esta victoria en De Ronde, confirma sus excelentes sensaciones.

Sin embargo, más allá del cajón más alto del podio, el segundo y el tercero de la carrera han sido los verdaderos protagonistas del día. Cancellara con su ataque, aun desaforado y desafortunado; Chavanel con su atención y sus infinitas fuerzas, aun marradas en la parte final... Han dignificado el ciclismo y elevado el espectáculo a un nivel insospechado y existentes únicamente en la imaginación de los aficionados más optimistas para configurar un Tour de Flandes histórico donde Nuyens fue el más listo.

sábado, 2 de abril de 2011

La Quiniela de Flandes

Este domingo se disputa el Tour de Flandes, segundo Monumento de la temporada de clásicas y primero en el cual aparece el temible pavé, elemento durísimo para las piernas de los corredores cuya sublimación llegará el domingo 10 en la terrible París-Roubaix. Pero antes podremos disfrutar de 254 kilómetros, unas siete horas, de auténtica devoción por las carreteras y caminos flamencos, jalonadas como siempre de pequeñas cotas y adoquines, cuyo clímax arriba en el mítico Kappelmuur, con menos de una veintena de kilómetros por recorrer hasta la meta de Meerbeke... Quienes salgan de allí por delante tendrán gran parte de la carrera resuelta a su favor.

Leed y disfrutad esta “quiniela” con los principales nombres que se implicaran en la lucha por el Tour de Flandes e imaginad cuál podría ser el desarrollo de una carrera cuyos prolegómenos valen casi tanto como su disputa en sí.

Primera línea

Fabian Cancellara Indiscutible favorito número uno, el suizo llega a Flandes en su más absoluto pico de forma. En el Gran Premio E3 Harelbeke demostró que su ‘modus operandi’ sigue siendo el mismo, brutal y sencillo: demarrar en un momento de aparente calma, pillar al resto de favoritos desprevenidos y encender la moto hasta meta. Nadie pudo con él el pasado sábado, ni tampoco el año anterior en Flandes y Roubaix. Su punto débil es un Leopard Trek con ciertas carencias para las clásicas adoquinadas.

Tom Boonen El ‘flandrien’ por excelencia busca imponerse por tercera vez en De Ronde. Para ello cuenta con un recorrido que conoce a la perfección y un estado de forma casi óptimo que le llevó a ganar el pasado fin de semana la prestigiosa Gante-Wegelvem. Otro punto a su favor es su punta de velocidad que, si bien se ha visto limada con los años, sigue siendo superior a la de casi todos sus rivales.

Philippe Gilbert Aspira a ser el segundo valón de la historia en ganar el Tour de Flandes tras Criquelion después de varios años disparando al palo. Su estado de forma es envidiable, como demostró en Tirreno-Adriático y Milán-San Remo, y su adaptación al pavé más que aceptable. La introducción de más subidas en el trazado de la prueba jugaría a su favor.

Segunda línea

Allesandro Ballan El italiano parece haber dejado ya atrás la maldición del ‘arco iris’ y vuelve a pedalear con fuerza y esa característica falta de clase. Para ganar está obligado a ser valiente, dado que su punta de velocidad no es extraordinaria y en esfuerzos largos probablemente esté por debajo de otros favoritos. A su favor está contar con un equipo, BMC, repleto de buenos elementos capaces de mover la carrera desde lejos e incluso trabajar para él con efectividad como son Van Avermaet, Burghardt, Hincapie, Kroon, Quinziato... Los auténticos ‘dark horses’ de los adoquines

Sylvain Chavanel El segundo espada de Quick Step (tras Boonen) ha sido señalado por el tres veces ganador en Flandes Johan Musseuw como favorito para repetir las prestaciones de Devolder en 2008 y 2009, aprovechando la vigilancia entre los favoritos para dar la sorpresa con un ataque lejano. Lo cierto es que la leyenda belga no anda muy descaminada. Sylvain lo tiene todo para emular las proezas de Stijn: experiencia, calidad, valentía y un estado de forma excepcional, demostrado con un cuarto puesto en los durísimos Tres Días de la Panne.

Stijn Devolder El campeón belga aún no ha hallado el golpe de pedal esta campaña. Todas sus prestaciones han sido mediocres para el palmarés ostentado, auténtico baremo para valorar las actuaciones de un corredor cuyos mayores triunfos han sido tan espectaculares como inesperados... Motivo por el cual es mejor no descartarle para el domingo. A su lado, en el combativo Vacansoleil, estarán Bjorn Leukemans (cuarto el año pasado) y Lieuwe Westra, potentísimo rodador que viene de marcarse una gran actuación en la Panne.

Thor Hushovd El actual campeón del mundo no ha tenido una aproximación demasiado rutilante al Tour de Flandes, lo cual no deja de ser una mala señal. Sin embargo, cuenta con la calidad y la experiencia necesarias para rayar a buen nivel el domingo. Además, tiene un valioso consejero en Peter Van Petegem (asistente de su escuadra estas semanas) y un buen equipo para apoyarle, Garmin - Cervélo, con compañeros como...

Heinrich Haussler El australiano tiene buenas piernas y gusto por esta carrera. Ya fue segundo en 2009 tras Devolder y aspira a mejorar su actuación. Su cualidad diferencial respecto al resto de integrantes de la segunda línea es su polivalencia. En caso de que su compañero Farrar (a quien dediqué un artículo ayer) anduviera bien, la táctica de Garmin le impulsaría a realizar un ataque lejano; si el americano no se encontrara en su mejor día, Haussler tendría permiso para reservarse pensando en un posible esprint.

Daniel Oss El italiano lleva toda la campaña deslumbrando en el calendario italiano, lo cual ha favorecido que no se generen muchas expectativas sobre él. De hecho, la mayoría de focos dirigidos hacia el equipo Liquigas se centran en el jovencísimo Peter Sagan, debutante en De Ronde y candidato a brillar en el futuro... Pero, sin duda, el número uno del potente equipo verde para esta edición del Tour de Flandes es el prodigioso Oss, que el año pasado condujo el esprint de Milán - San Remo con sólo 23 años y es un auténtico enfermo de las piedras.

Filippo Pozzato El corredor de Katusha llega precedido de cierta polémica que en los últimos días ha desembocado en su “enemigo” Gilbert instándole a “marcar a Cancellara para hacerle perder Flandes”. Será el puntal conservador de un Katusha muy guerrero, con Hoste, Ivanov ó Gusev dispuestos a forzar al máximo el ritmo de la carrera.

Juan Antonio Flecha Como siempre, el ‘Arquero’ tiene ganas de rayar al máximo nivel en las pruebas de las cuales está enamorado. Sin embargo, el golpe moral recibido en la Omloop Het Nieuwsblad (donde fue derrotado por Langeveld a pesar de ser claramente más fuerte que el holandés) podría pesarle en las piernas. De hecho, el catalán ya ha rebajado sus ambiciones y dice conformarse “con un podio”. A su lado tendrá tres jóvenes que constituyen deliciosas incógnitas como son Edvald Boasson Hagen, Geraint Thomas e Ian Stannard.

Nick Nuyens Parecía enterrado tras sus decepcionantes temporadas en Cofidis y Rabobank (en las cuales consiguió, eso sí, un podio en Flandes 2008) y el reto encomendado por Bjarne Riis de sustituir a Cancellara como líder de Saxo Bank en las clásicas se antojaba excesivo para él. Pero la realidad se empeña en llevar la contraria a los teóricos, y Nuyens dejó caer una excelente actuación con victoria incluida en A Través de Flandes para revindicar un lugar en la élite. Asaltar la victoria en Flandes parece demasiado, pero es probable que esté en la pomada.

Las sorpresas

Hay un montón de corredores capaces de dar la sorpresa y aparecer en el grupo de los mejores en determinados momentos de la carrera. Para empezar, tres equipos potentes como Rabobank, HTC y RadioShack cuentan con buenos ‘outsiders’ en las figuras de Lars Boom y Sebastian Langeveld en el caso de los holandeses, Jan Ghysellinck en el de los americanos y el potente Sebastian Rosseler en el de la escuadra de Bruyneel.

Respecto a los conjuntos profesionales invitados, siempre hay algún integrante de estos que se codea con los gallos. Landbouwkrediet tiene dos expertos sólidos como Fréderic Amorison y Bobbie Traksel, Totsport cuenta con el combativo y talentoso Steven Van Vooren y Skil-Shimano, por su parte, lleva a un Bert De Backer cuya lenta y silenciosa progresión oculta un corredorazo para el pavé. Punto y aparte es un FDJ cuyo principal líder, Yoann Offredo, cayó lesionado en los pasados Tres Días de la Panne merced a un fotógrafo imprudente. Sin embargo, Madiot tiene en sus filas a otros dos corredores que han lucido al máximo en citas previas como son Steve Chainel y Dominique Rollin... y cuya combatividad está asegurada.

viernes, 1 de abril de 2011

Velocista americano en Flandes

En el imparable ascenso del ciclismo anglosajón dentro del concierto mundial aún queda un hito por alcanzar: triunfar en el Tour de Flandes. Ningún angloparlante lo ha conseguido en la época moderna. Sólo el malogrado Tom Simpson, ganador en la edición de 1961, figura en el palmarés de De Ronde. Un éxito ya lejano que, cincuenta años después, buscará ser renovado.

Se prevé la presencia de algo más de una docena de ciclistas estadounidenses, australianos y britanicos en la salida de Brujas el próximo domingo. Cavendish y Goss van encuadrados en un HTC sin patrón en busca de experiencia; Sky presentará a Barry, Stannard y, sobre todo, un Geraint Thomas en forma cuya prestación es una prometedora incógnita. En Saxo Bank, trabajando para el renacido Nuyens, estará un asentado Baden Cooke; parecida función desempeñará en Leopard un ganador de Roubaix y podio en Flandes como Stuart O’Grady, y también un Hincapie cuyas ambiciones amarillean y se ponen al servicio de BMC, probablemente el verdadero ‘dark horse’ de las Clásicas.

Pero sobre todo, sobre todos, destacan dos hombres cuya ambición por Flandes es realista. Heinrich Haussler y Tyler Farrar, puntales junto a Thor Hushovd del potente Garmin-Cervélo, son dos corredores complementarios con gusto por el adoquín. Haussler, que nació y pació en Australia aunque sus genes sean alemanes, ya fue segundo en De Ronde en la edición de 2009 y promete correr de manera agresiva, sabedor de que su punta de velocidad es menor comparada con la de sus coequipiers.



Farrar, por su parte, es otra historia. Es un velocista puro, condición poco propicia para triunfar en el Monumento flamenco, pero también un verdadero enamorado de una región donde habita, vive y, por supuesto, entrena desde hace años. Conoce al dedillo gran parte de las carreteras por donde se desarrollan las carreras de la región, y de ello saca cumplida ventaja. Esta campaña ha figurado en el podio de Gante - Wegelvem y A Través de Flandes; la pasada se impuso en la Scheldeprijs (semiclásica recientemente establecida como entremés de Roubaix) y fue quinto en un Flandes cuyo desarrollo no se adaptó para nada sus características al estar marcado por el impresionante ataque lejano de Cancellara y Boonen.

En evitar esto radican gran parte de las opciones de un Farrar ambicioso y deseoso de triunfar en la que ahora es su casa. Si hay una escapada abortable de corredores de segundo nivel, si existe un marcaje pronunciado entre los grandes favoritos que favorezca subidas a ritmo en los muros, sus opciones subirán enteros. También deberá estar, al menos, tan atento como el año pasado: parece complicado que su equipo disponga bloquear la carrera para jugar su baza en detrimento de otras más adecuadas como Haussler y Hushovd.

Tyler Farrar necesitará, para cumplir su sueño, que la carrera acontezca como en el año 2001, cuando se redujo a una serie de cortes en muros clave y un esprint entre ocho corredores donde salió victorioso un incrédulo Bortolami, o en 2000, cuando sólo el ataque de Tchmil en el Bosberg burló (por poco) a un grupo de una treintena de corredores en apariencia conformes con esprintar por la victoria. De esa manera tendrá Farrar posibilidades de triunfar como velocista americano en Flandes y romper la barrera que resta al ciclismo anglosajón.

Foto: Flickr de Slipstream

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